Todo lo que se conoce sobre el caso de los vídeos filtrados
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Lo sucedido ha salpicado, sobre todo, a dos de los altos cargos del Gobierno de Montenegro. Concretamente, a Dejan Vukšić, exdirector de la Agencia de Seguridad Nacional (ANB) y asesor presidencial, y a Mirjana Pajković, exsecretaria de Estado del Ministerio de Derechos Humanos y de las Minorías. Y sí, han leído bien con el ‘ex’, puesto que han tenido que dejar sus cargos por el revuelo y la investigación abierta entorno a todo lo sucedido, aunque inicialmente alegaban «razones personales» según le contaban al medio local Serbia Times.
Aquí es cuando viene lo mollar. Según la versión de Vukšić, la exsecretaria de Estado se habría apropiado ilegalmente de su teléfono móvil, desde el que posteriormente se difundieron los videos y audios de ambos manteniendo relaciones sexuales. Para el exjefe de inteligencia, este hecho representó una grave violación a su privacidad que le llevó a emitir un comunicado negando ser responsable de dicha difusión.
De hecho, con ambos fuera de su cargo, no solo se quedó en las filtraciones de los vídeos, también se empezaron a distribuir por redes sociales unos audios donde presuntamente se escucha a Vukšić amenazando a Pajković desde una línea telefónica que está en la oficina presidencial. Un audio que se defendió el político diciendo que fue publicada de manera «selectiva y fuera de contexto», más de un año después de ser grabada.
Un contenido multimedia que no fue lo último y que en marzo de 2025 Dejan Vukšić recibió unos mensajes anónimos que contenían amenazas y en ellos trataban de chantajear al exalto cargo. En ellos se le exigía retirarse de la candidatura como juez del equivalente al Tribunal Constitucional porque habría más material para difundirlo: «Creo que M. P., directa o indirectamente, intentó influir de manera indebida en el proceso de elección«, declaró en el juicio.
Denuncias cruzadas entre los dos ex altos cargos
Frente a esta situación, Vukšić optó por la vía judicial al interponer una querella ante el cuerpo policial, señalando a Pajković y a terceros desconocidos por delitos de extorsión, sustracción de bienes y manipulación ilícita del teléfono móviles. Tras la acusación, la antigua trabajadora pública tuvo que comparecer ante los agentes para prestar declaración.
No obstante, Pajković no se quedó atrás y, de forma previa a dejar su puesto, registró tres acciones penales contra su antiguo superior. En sus escritos, la exsecretaria responsabilizó al exjefe de la ANB de filtrar contenido íntimo de carácter sexual y de abusar de su autoridad para rastrear datos personales con el fin de coaccionarla.
La controversia se ha visto alimentada por las grabaciones aportadas por la exfuncionaria, en las que se percibe a Vukšić lanzando una advertencia directa: asegura que el contenido sensible acabaría siendo de conocimiento público para «todo Montenegro». Unas palabras que se han dado a conocer recientemente y que han acabado generando una gran controversia en el país.
