Santa Cruz registra 1.422 contagios, siete pacientes graves y el primer fallecido. Expertos instan a la población a acudir a centros de salud y evitar automedicarse.
Stefany Beatriz Guzmán Nuñez
Fuente: Red Uno/Que no me pierda
El incremento de casos de chikungunya en Bolivia ha alcanzado niveles alarmantes. Según el último reporte oficial, el país registra 1.534 casos confirmados, concentrándose la mayoría en Santa Cruz, donde se declaró alerta roja ante la propagación de la enfermedad.
=> Recibir por Whatsapp las noticias destacadas
Santa Cruz reporta 1.422 casos, representando más del 90% del total nacional. Le siguen Cochabamba con 24, Tarija con 14, Beni con 10 y Chuquisaca con 7 casos. La ciudad de Santa Cruz de la Sierra concentra 740 contagios, el 55% del total del departamento.
La situación se torna más crítica tras confirmarse la primera muerte por chikungunya en la región. Actualmente, 29 personas permanecen internadas en centros de salud, de las cuales 7 se encuentran en estado grave, incluidos 3 neonatos y 4 adultos jóvenes y mayores, algunos con complicaciones como encefalitis o meningitis.
El jefe de Epidemiología del Sedes, Dr. Carlos Hurtado, alertó sobre la rapidez con que se ha propagado la enfermedad:
«En cinco semanas, hemos registrado 1.422 casos, con transmisión abrupta y creciente número de casos graves, la mayoría con afectación del sistema nervioso central, lo que podría dejar secuelas a largo plazo», dijo.
Entre los distritos más afectados del municipio de Santa Cruz se encuentran los distritos 1, 7, 8 y 10. Las autoridades sanitarias reforzaron los laboratorios del Cenetrop, los centros de salud y las acciones de fumigación y eliminación de criaderos.
Algunas unidades educativas suspendieron temporalmente las clases, implementando la modalidad virtual para proteger a los estudiantes.
El Dr. Hurtado explicó que los síntomas de chikungunya y dengue pueden confundirse, pero existen diferencias importantes:
«En la chikungunya, el paciente presenta fiebre alta, dolor intenso en las articulaciones, dolor muscular, dolor de cabeza, náuseas, fatiga y erupciones en la piel desde el inicio de la enfermedad. En el dengue, la fiebre también es alta, pero el dolor muscular es más generalizado, el paciente se siente ‘hecho bolsa’, y el sarpullido aparece hacia el octavo o noveno día, cuando el paciente ya está en recuperación», explicó.
Las autoridades reiteraron que la prevención es clave: «El enemigo está en casa. Se alimenta de nosotros y puede transmitir la enfermedad a varios miembros del hogar. El 80% de la prevención consiste en eliminar criaderos de mosquitos en botellas, baldes, bebederos de animales o llantas. La fumigación contribuye solo en un 10 a 20%.»
Finalmente, se insistió en no automedicarse y acudir a los centros de salud ante los primeros síntomas para evitar complicaciones graves.
