Hay una investigación en curso por estupro contra la autoridad religiosa que estaba a cargo de jóvenes. Su esposa, una exreina de belleza, salió para defenderlo a través de las redes. La defensa alista una apelación; observa la imputación
Por Ariel Melgar Cabrera

Fuente: El Deber
La investidura religiosa y una relación de poder que pudo haberse extendido por años en contra de varias mujeres denunciantes están en el centro del proceso penal que enfrenta Marco Núñez del Arco, un reconocido pastor cristiano. De hecho, este ciudadano ya fue enviado al penal de Palmasola con una detención preventiva de 180 días mientras se sustancian las investigaciones de este caso.
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Núñez del Arco fue acusado de estupro agravado y violencia familiar o doméstica. La Fiscalía sostiene que el imputado utilizó su rol pastoral y su cercanía con el entorno familiar para manipular emocionalmente y someter sexualmente a al menos dos jóvenes cuando ellas eran menores de 18 años, la edad en Bolivia con la que se obtiene la ciudadanía plena.
La medida fue dispuesta tras una audiencia cautelar desarrollada en reserva, debido a la naturaleza de los delitos y con el objetivo de proteger la identidad y la integridad de las víctimas. De acuerdo con los antecedentes expuestos por el Ministerio Público, los hechos se habrían iniciado cuando una de las denunciantes tenía 13 años. La relación, según la investigación, estuvo marcada por el control, el ocultamiento y presiones constantes para guardar silencio, bajo el argumento de preservar la fe cristiana y evitar el escándalo que pueda afectar a la comunidad religiosa donde esta persona tenía autoridad especialmente sobre los jóvenes.
La Fiscalía especializada en Razón de Género, Violencia Sexual, Trata y Tráfico presentó indicios testificales, documentales y periciales que dan cuenta de un patrón de conducta reiterado. En su exposición, la fiscal del caso, Laura Rojas Salazar, explicó en la audiencia que el pastor pudo haber aprovecha de visitas familiares y actividades vinculadas con su labor religiosa para generar confianza, establecer dependencia emocional y, posteriormente, concretar los abusos a las menores. Parte de los hechos investigados incluye traslados a alojamientos y el presunto uso de identidades falsas para evitar registros formales.
A esta denuncia se suma la de una segunda joven, quien relató haber iniciado una relación con el acusado a los 16 años. Según su testimonio, el vínculo se prolongó durante casi una década bajo “manipulación espiritual”, presiones emocionales y promesas de un futuro en común. La Fiscalía considera que ambos relatos presentan elementos coincidentes que refuerzan la hipótesis de una conducta sistemática y sostenida en el tiempo.
La investigación también incorpora el testimonio de una segunda denunciante, cuyos elementos coincidirían —según la Fiscalía— en la forma de acercamiento, el establecimiento de una relación de dependencia emocional y el presunto aprovechamiento de la confianza generada en espacios vinculados con la actividad religiosa. Estos puntos fueron valorados por la autoridad judicial para sostener la hipótesis de una conducta sistemática y para determinar la medida cautelar.
Durante la audiencia, la defensa del imputado solicitó medidas sustitutivas, cuestionó la tipificación penal y planteó incidentes de prescripción de esta denuncia, sin embargo, la autoridad judicial rechazó los recursos y determinó la detención preventiva luego de considerar la gravedad de los delitos, el riesgo de obstaculización del proceso y la situación de vulnerabilidad de las víctimas. Asimismo, se dispusieron medidas de protección extensivas al entorno familiar de las denunciantes.
El abogado del imputado, Víctor Cartagena, cuestionó la resolución judicial y anunció la interposición de recursos de apelación. Afirmó que la defensa planteó incidentes y excepciones que fueron rechazados de forma preliminar y sostuvo que se estaría aplicando de manera indebida normativa posterior a los hechos investigados. Según su criterio, la Constitución prohíbe la aplicación retroactiva de la ley penal desfavorable y el juez debió ceñirse estrictamente a la normativa vigente en el momento en que habrían ocurrido los hechos.
Pero, el proceso podría ampliarse. Representantes de organizaciones de derechos humanos informaron sobre la aparición de una tercera presunta víctima que formalizará su denuncia ante la Fuerza Especial de Lucha Contra la Violencia (Felcv). Desde estas instancias se recordó que los delitos de violencia sexual contra menores no prescriben y que la condición religiosa del imputado no otorga privilegios ante la ley.
Por su lado, la exmiss y esposa del pastor peruano denunciado por estupro, Marco Núñez Del Arco se pronunció en las redes sociales asegurando que apoyará a su pareja pese a las denuncias en su contra, y respondió que las sugerencias de divorcio no son contempladas por ella, alegando que los casos son supuestamente ‘guiones escritos’ para manchar al religioso. “Voy a acompañar hasta el final a mi esposo, porque mientras van avanzando los supuestos casos, voy reconfirmando cómo sólo se está haciendo lectura de un guion escrito por los que están detrás”, indica el escrito, post compartido por su cuñado, el hermano del pastor peruano, en las redes sociales.
Fuente: El Deber