Récord histórico: Bancos logran USD 540 millones en utilidades en 2025, USD 88 millones van a paraísos fiscales


En Bolivia, la utilidad sumada de todos los bancos del sistema alcanzó una cifra que es 42,3% más alta que en 2024. El banco BISA, el más rentable de 2025, tiene a Panamá como destino de al menos USD 56 millones por la distribución de dividendos. El ahorro laboral boliviano financia el negocio.

 

Récord histórico: Bancos logran USD 540 millones en utilidades en 2025, USD 88 millones van a paraísos fiscalesBancos, utilidades y paraísos fiscales



Fuente: elpais.bo / Tarija

Según el regulador del sistema financiero boliviano, ASFI, las utilidades de los bancos durante la gestión 2025 alcanzaron USD 540 millones, un incremento del 42,3% respecto de la gestión 2024. Un hito en medio de la crisis de dólares, falta de liquidez, inflación y escasez de combustible en Bolivia. El “ganador” es, de lejos, el banco BISA S.A., pese a no ser el que ostenta los activos de mayor valor.

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El récord también se verifica en el valor de las acciones de los dueños de los bancos: crecieron un 13,3% respecto del año anterior y el rendimiento sobre patrimonio fue de 16%, un 3,5% más que en 2024. Entre las razones de tan excepcional desempeño, el propio reporte de la ASFI identifica “ingresos operativos no recurrentes”, entre los que destaca “transferencias al exterior y comercio exterior”. Un reportaje previo de El País reveló que el arbitraje cambiario —el diferencial entre el tipo de cambio oficial del Banco Central de Bolivia (BCB) y el mercado paralelo, que llegó a duplicar al oficial— multiplicó las ganancias de la banca boliviana.

Ese mismo análisis, basado en estados financieros y reportes oficiales de la ASFI sistematizados para el período 2009–2024, reveló que el patrimonio neto de los bancos pasó de USD 884,7 millones en 2009 a USD 3.400,6 millones en 2024, multiplicándose casi cuatro veces en quince años. Con los datos de 2025, esa multiplicación alcanza casi cinco veces.

El caso del banco BISA

El 30 de enero de 2026, la junta de accionistas del banco BISA aprobó distribuir Bs 392,1 millones en dividendos —el 50,3% de los Bs 778.073.560 (USD 111 millones) de utilidades—. El principal accionista o “beneficiario final” de los dividendos está en Panamá. El mecanismo no demora más de cinco días para que esos recursos se conviertan a dólares y salgan de la economía boliviana hacia ese destino. Al mismo tiempo, otra pequeña fracción (5,14%), equivalente a Bs 39,99 millones, se destinó a amortizar “bonos subordinados” —instrumentos financieros que la Gestora Pública, administradora del Fondo de Pensiones, compra habitualmente— que permanecen en bolivianos, expuestos a una devaluación que podría borrar hasta el 48% de su valor real en el corto plazo, según analistas consultados.

Esta aritmética caracteriza el diseño central del sistema financiero boliviano desde que se aprobó la Resolución SBN 039/2008 del 14 de marzo de 2008, cuando era ministro de Economía y Finanzas Luis Arce Catacora y superintendente Marcelo Zabalaga Estrada. Esa norma autoriza a los bancos a contabilizar la deuda contraída mediante bonos “subordinados” como si fuera capital propio. La subordinación significa que, si el banco quiebra, esos bonos se pagan en último lugar; casualmente, la Gestora Pública es la principal acreedora y tenedora de bonos subordinados adquiridos con el ahorro laboral acumulado en el Fondo de Pensiones.

La definición de la norma es precisa: “todo pasivo subordinado a los demás pasivos de la entidad supervisada, disponible para absorber pérdidas cuando los recursos patrimoniales resulten insuficientes.” Desde 2008, las entonces AFP y hoy la Gestora Pública han sido los principales financiadores de los bancos mediante la compra de esos bonos, lo que explica, según expertos consultados, el crecimiento patrimonial de los accionistas de los bancos bolivianos.

Bajo ese esquema, “quince bancos han construido el mayor mecanismo de transferencia de riqueza desde el ahorro laboral hacia élites transnacionales en la historia reciente del país”, advierte Edith Gálvez, especialista en temas financieros consultada por este medio.

Los datos de la gestión 2025 revelan que por cada boliviano destinado a amortizar bonos que respaldan fondos de pensiones, los bancos distribuyen entre tres y diez bolivianos a accionistas privados, la mayoría con domicilio en paraísos fiscales o fondos extranjeros.

La última emisión de bonos subordinados del banco BISA fue aprobada en septiembre de 2025 (Bonos Subordinados Banco BISA III, Emisión 1) por Bs 170 millones, con vencimiento en agosto de 2032. Esos recursos —entregados principalmente por la Gestora— los destinará el propio banco, según su prospecto, para “fortalecer la posición patrimonial del Banco; lo cual permitirá el crecimiento de su cartera crediticia.”

“El banco BISA, como los otros bancos emisores de bonos subordinados, podría haber pagado esa obligación con las utilidades obtenidas en 2025, manteniendo su valor patrimonial y evitando que los trabajadores pierdan más valor del que ya perdieron en los últimos tres años por el descalce del tipo cambiario, pero el regulador juega a favor de un solo lado. La Autoridad de Pensiones no interviene, cuando debiera condicionar la distribución de dividendos al pago de estas obligaciones. Se trata de derechos laborales que tienen prioridad según la CPE y la ley”, advierte Gálvez.

El circuito de cinco días

El banco BISA —segundo mayor del sistema con activos por USD 4.500 millones y el “ganador” en utilidades de 2025— constituye un caso paradigmático no sólo por el destacado rol de su centenario presidente de Directorio, el ingeniero civil nacido en Quillacollo, Cochabamba, hace 100 años, Julio León Prado, sino por su “arquitectura accionaria”, que reproduce un esquema que podría cuestionarse en el fondo.

La cadena accionaria de BISA: de Cochabamba a Panamá

La estructura oficial de BISA muestra que Grupo Financiero BISA S.A. controla el 60,63% del capital e ICE Ingenieros S.A. otro 24,14%. Pero la cadena no termina ahí.

El Grupo Financiero BISA S.A. tiene como accionista mayoritario a ICE Ingenieros S.A. con el 97,014% de su capital (14.943.473 acciones). A su vez, ICE Ingenieros S.A. está controlada en un 99,99% por Junet Internacional S.A., una sociedad registrada en Panamá, inscrita en el Registro Público panameño bajo la ficha 27012, Rollo 1354. El beneficiario final y director de Junet Internacional es Gian Enrique Castillero Guiraud, ciudadano panameño con pasaporte N° PA1046466, con domicilio de contacto en la firma jurídica ARIFA de Ciudad de Panamá. Sus representantes legales en Bolivia son Tomás Nelson Barrios Santivañez (CI 192503 LP) y Julio Antonio Vargas León (CI 2892088 Cbba.), este último sobrino directo de León Prado, quienes también integran el Directorio del propio banco BISA.

La cadena completa es, pues: Junet Internacional S.A. (Panamá) → ICE Ingenieros S.A. (Bolivia) → Grupo Financiero BISA S.A. (Bolivia) → Banco BISA S.A.. El Grupo Financiero BISA posee además el 83,22% de BISA Seguros y el 97,98% de La Vitalicia, con lo que todos los dividendos de las empresas operativas del grupo ascienden hacia la sociedad controladora y, de allí, a Panamá.

El Grupo Financiero BISA tiene también accionistas bolivianos individuales: José Luis Aranguren Aguirre (1,215%), Tomás Nelson Barrios Santivañez (0,33%), y otros directivos con participaciones menores. La Cámara Nacional de Industrias ostenta el 0,248%. Sin embargo, dado que ICE Ingenieros controla el 97,014% del Grupo y Junet Internacional controla el 99,99% de ICE, el beneficiario final de casi la totalidad del capital es la entidad panameña.

Cuando BISA distribuyó Bs 392,1 millones en dividendos en enero de 2026, cerca de Bs 332,4 millones fluyeron, a través de esta cadena, hacia estructuras controladas desde Panamá.

El Fondo de Pensiones en BISA

Cuando la Gestora Pública compró bonos de BISA en 2022 con ahorros de trabajadores, adquirió instrumentos con vencimiento en 2030 que pagan tasas de entre 4,75% y 8,30% anual en bolivianos. Durante ocho años, ese capital permanece atrapado en una moneda que ha perdido más del 31% de su valor real desde 2023, mientras los accionistas que recibieron dividendos los convirtieron inmediatamente a dólares al tipo de cambio oficial y externalizaron su riesgo cambiario. El Fondo de Pensiones tenía invertidos USD 1.407,64 millones en el banco BISA a junio de 2025 (el 4,91% del portafolio total del Fondo).

Distribución de utilidades bancarias: gestión 2025

Banco Utilidades (Bs) Dividendos (Bs) Amortización de bonos (Bs) % a dividendos
Banco BISA 778.073.560 392.149.064 39.992.500 50,4%
Banco Ganadero 299.665.665 131.457.000 45.262.000 43,9%
Banco Económico 218.583.907 89.180.000 29.500.000 40,8%
Banco Mercantil SC 412.969.825 208.136.516 62.058.696* 50,4%
Banco Nacional (BNB) 227.414.000** 74.779.840 N/D 32,9%
Banco FIE 163.305.644 37.037.720 57.437.500*** 22,7%
BancoSol N/D 100.852.400 N/D N/D
Banco de Crédito (BCP) N/D 45.220.915 N/D N/D

* Último cupón Bonos Subordinados Banco MSC Emisión 2 – Serie B, reservado en Resultados Acumulados. ** Gestión 2024. *** Incluye reinversión total para reemplazo de bonos. Fuente: Hechos Relevantes de Juntas Ordinarias de Accionistas, enero-febrero 2026.

BISA distribuye casi 10 bolivianos en dividendos por cada boliviano destinado a amortizar bonos que respaldan ahorros de los trabajadores.

La constelación offshore

El patrón se repite en los bancos principales del sistema.

Banco Mercantil Santa Cruz: el clan Zuazo y las sociedades panameñas

El Banco Mercantil Santa Cruz, el más grande del sistema con activos superiores a USD 5.000 millones, concentra el 95,19% de su capital en cuatro sociedades: Sociedad Controladora Mercantil Santa Cruz S.A. (51,01%), Compañía Inversora Easton S.A. (19,64%), Inversiones JAEM (13,18%) e Inversora Zubat S.A. (11,36%). La última está controlada directamente por el clan Zuazo: Germán Zuazo Chávez posee el 52,76% y su hija Yascara Vanessa Zuazo el 47,22%, mientras su hijo Darko Ivan Zuazo preside el directorio del banco.

Pero incluso las sociedades controladoras aparentemente bolivianas utilizan estructuras offshore. El grupo usa sociedades panameñas como Valazo S.A. y Trumbull Corporation para estructurar participaciones, según documenta Nathanael Hastie en su investigación Dueños de Bolivia, un exhaustivo análisis de estructuras accionarias, composición corporativa y vínculos offshore de la banca y los grandes grupos económicos bolivianos. Cuando el Mercantil distribuyó Bs 208,1 millones en dividendos en gestión 2025, el clan Zuazo recibió directamente Bs 23,5 millones, pero el resto fluyó hacia sociedades cuya titularidad última desaparece en registros corporativos opacos.

Banco Económico: la élite cruceña en el Directorio

El Banco Económico, con sede en Santa Cruz de la Sierra, distribuyó Bs 89.180.000 en dividendos en su junta del 19 de enero de 2026, equivalentes a Bs 104,54 por acción. El directorio elegido para 2026 ilustra la concentración de poder económico regional: Boris Marinkovic Rivadineira, Ivo Mateo Kuljis Fuchtner, Rodolfo Weidling Kuljis, Katia Kuljis Llado, junto a otras figuras de la élite empresarial cruceña como Alejandro Lora Longaric y Jorge Hurtado Cárdenas. De las utilidades de Bs 218.583.907, el banco reinvirtió Bs 99.880.000 y capitalizó Bs 29.500.000 para pago de obligaciones subordinadas en 2026.

Banco de Crédito (BCP): el modelo Bermudas de extracción

El Banco de Crédito de Bolivia (BCP) representa la única incursión masiva de capital transnacional declarado en el sistema bancario boliviano. El 95,91% del capital pertenece a Inversiones Credicorp Bolivia S.A., mientras Credicorp Ltd., domiciliada en Bermudas, controla el 4,01%. El control extranjero es del 100%.

Credicorp Ltd. es una holding financiera del grupo peruano Romero con más de USD 60.000 millones en activos consolidados. Sus propios accionistas incluyen Atlantic Security Holding Corp. en Islas Caimán (18,38%), fondos globales como BlackRock (4,88%) y otros inversionistas institucionales. Bermudas ofrece cero impuestos sobre ingresos corporativos, dividendos, ganancias de capital, herencias o transacciones financieras.

En gestión 2024, el BCP distribuyó Bs 843,35 por acción, totalizando Bs 45,2 millones en dividendos. De ese monto, Bs 43,35 millones fluyeron hacia Inversiones Credicorp Bolivia —que paga el impuesto boliviano sobre dividendos recibidos— pero Bs 1,81 millones fueron directamente a Credicorp Ltd. en Bermudas.

BancoSol: cuando la filantropía cobra dividendos

BancoSol se presenta internacionalmente como modelo de microfinanzas con impacto social. Ningún accionista nacional supera el 10% de participación. Los fondos europeos y estadounidenses especializados controlan más del 80% del capital: ACCION Gateway Fund EE.UU. (26,55%), FMO Países Bajos (14,23%), ACCION International EE.UU. (13,25%), Danish Sustainable Development Goals Fund Dinamarca (10,75%), Triodos en sus dos vehículos luxemburgués y neerlandés (11,94% combinado), WWB Capital Partners EE.UU. (4,97%), MultiConcept Fund Management Luxemburgo (4,90%), ResponsAbility Participations AG Suiza (4,86%) y ResponsAbility SICAV Luxemburgo (2,20%). Entre los accionistas individuales históricos figuran la sucesión de Kurt Paul Koenigsfest Sanabria, el ex presidente Gonzalo Sánchez de Lozada con 1.247 acciones y Julio César León Prado —también presidente del Directorio de BISA— con 1.247 acciones.

Estos fondos se promocionan bajo narrativas de inversión de impacto y responsabilidad social. Sin embargo, en gestión 2024, BancoSol distribuyó Bs 100,85 millones en dividendos (Bs 5,43 por acción), de los cuales Bs 87 millones —el 86% del total— salieron de Bolivia hacia Países Bajos, Dinamarca, Estados Unidos, Suiza y Luxemburgo. Estos retornos representan el 5,03% sobre el capital pagado de Bs 2.006 millones.

BancoSol efectivamente otorga créditos a microempresarios, pero cobrando tasas de entre 18% y 35% anual. La diferencia entre esas tasas activas y los costos de fondeo —depósitos al 2-4% y créditos de fondeadores internacionales al 6-8%— genera márgenes que permiten distribuir dividendos generosos. Además, el banco se convirtió en activo emisor de bonos subordinados acogidos a la norma de la ASFI de 2008. Las utilidades no se producen por “inversión extranjera directa”, sino en buena medida por préstamos tomados del ahorro interno laboral.

Banco FIE: control holandés vía CONFIE

El Banco FIE tiene una estructura accionaria dominada por CONFIE Latinoamérica S.R.L., que controla el 52,94% del capital. Le sigue OIKOCREDIT, organismo financiero holandés de desarrollo ligado a cooperativas de crédito internacionales, con 16,55%. Otros accionistas extranjeros incluyen DWM Funds S.C.A. SICAV-SIF (Luxemburgo, 6,23%), Incofin CVSO (Bélgica, 5,66%), Inversiones Continental Equity Group S.A. (5,61%) y Fundación PROFIN (4,15%). Solo Peter Brunhart Frick (1,09%) y Erika Uriburu Crespo (1,05%) tienen presencia directa como personas naturales. En gestión 2024, el Banco FIE distribuyó Bs 37.037.720 en dividendos, retuvo Bs 5.134.134 de IUE-Beneficiarios del Exterior y reinvirtió Bs 57.437.500 para reemplazo de bonos subordinados.

Banco Fortaleza: el fondo holandés ASN-NOVIB

El Banco Fortaleza está controlado en un 71,29% por Grupo Financiero Fortaleza S.A.. El segundo mayor accionista es el fondo CAP Fondo de Inversión Cerrado (16,41%), seguido por ASN-NOVIB Microkredietfonds, un fondo neerlandés especializado en microfinanzas (9,09%). También figuran accionistas individuales como Janet Aguilar Iglesias (0,32%), Ana Miranda Sensano (0,28%) y Kai Rehfeldt Lorenzen (0,007%). El banco recibió en 2025 un préstamo de Bs 15 millones del Banco de Desarrollo Productivo (BDP).

BNB: el banco más antiguo y la familia Bedoya

El Banco Nacional de Bolivia, fundado en 1871 como el banco más antiguo del sistema, está controlado en un 80,61% por BNB Corporación S.A., sociedad dominada por la familia Bedoya. René Fernando Bedoya Ballivián controla directamente el 67,6% del capital de BNB Corporación, mientras el resto se distribuye entre familiares y accionistas minoritarios. En gestión 2024, el BNB distribuyó Bs 74,8 millones en dividendos, equivalentes a USD 10,9 millones al cambio oficial, de los cuales la mayor parte quedó en manos de la estructura familiar.

La interconexión entre bancos se revela en un detalle: Mario Guillermo Bedoya Garland, miembro de la familia que controla el BNB, aparece como Director Titular “Independiente” del Banco BISA.

Prodem: el único banco boliviano controlado por Venezuela

El Banco Prodem presenta un caso único en el sistema: el 99,01% de sus acciones pertenece al Banco de Desarrollo Económico y Social de Venezuela (BANDES), institución financiera del Estado venezolano. Durante el gobierno de Evo Morales, Prodem —originalmente cooperativa de microfinanzas— fue adquirida por BANDES como parte de la estrategia de integración bolivariana. A diferencia de los bancos privados, Prodem no reportó distribuciones significativas de dividendos en los últimos años, sugiriendo que las utilidades se reinvierten localmente.

Banco Unión: el contraste estatal

El Banco Unión presenta el contraste más revelador con el resto del sistema. El Tesoro General de la Nación (TGN) posee el 98,54% del capital (218.368.222 acciones), con participaciones minoritarias del BNB (0,11%), del Banco BISA (0,004%) y accionistas privados dispersos (1,35%). El banco no distribuye dividendos al exterior: las utilidades se reinvierten en capitalización o se transfieren al Tesoro Nacional. En gestión 2024, el Banco Unión generó utilidades por Bs 344.995.462, destinando el 10% a Reserva Legal, el 6% a función social y capitalizando el resto.

Un dato significativo emerge de los Hechos Relevantes: en 2025, el Banco Unión concedió múltiples desembolsos al Banco PyME Ecofuturo dentro de una Línea de Crédito Rotativa. Solo entre mayo y diciembre de 2025 se registraron al menos cuatro desembolsos: Bs 34,3 millones (30 de mayo), Bs 9,1 millones (8 de julio), Bs 20,58 millones (24 de octubre) y Bs 20,5 millones (16 de diciembre), sumando más de Bs 84 millones en el año. Esto indica que el banco estatal opera como prestamista de última instancia para una entidad privada de microfinanzas con necesidades crónicas de liquidez.

Banco PyME Ecofuturo: financiado con fondos estatales

El Banco PyME Ecofuturo, que también recibió préstamos en 2025 del BDP (Bs 10 millones en marzo, Bs 20 millones en febrero, Bs 15 millones en abril), amplió su capital pagado en dos etapas: Bs 7.796.500 en noviembre de 2025 mediante capitalización de utilidades de la gestión 2024, y Bs 2.493.500 adicionales en diciembre de 2025 mediante aportes en efectivo, alcanzando Bs 426.914.500 de capital pagado. La dependencia de financiamiento estatal sugiere dificultades de fondeo propias, lo que contrasta con la capacidad de los bancos privados de fondearse con el ahorro laboral a tasas más bajas mediante bonos subordinados.

¿A dónde van los dividendos offshore?

Jurisdicción Bancos principales USD millones % total Impuestos
Panamá BISA, Ganadero, MSC 57,0 65% 0%
Holanda/UE BancoSol, Fortaleza, FIE 15,0 17% Exenciones
Bermudas BCP 6,6 7% 0%
Dinamarca BancoSol 1,6 2% Tratado
EE.UU. BancoSol, ACCION 2,6 3% Variable
Suiza BancoSol, ResponsAbility 2,7 3% Bajo
Luxemburgo BancoSol, FIE 2,5 3% Exenciones
TOTAL 88,0 100% ~2% prom.

Panamá recibe el 65% de todos los dividendos que salen de Bolivia hacia jurisdicciones offshore. Fuente: Análisis consolidado Hechos Relevantes 2024-2025.

Los bonos (y la economía) subordinados

El mecanismo que permitió ese “trasvase” de capital desde el Fondo de Pensiones hacia los accionistas bancarios se puso en vigencia durante la gestión ministerial de Luis Arce Catacora como ministro de Economía (2006-2017, 2019-2020). La innovación consistió en permitir que los bancos computaran bonos subordinados como capital regulatorio para el cálculo del Coeficiente de Adecuación Patrimonial (CAP), la medida básica de salud financiera bancaria. Para el banco, los bonos son capital que permite apalancamiento. Para los ahorristas, son deuda con rendimiento fijo y subordinación total en caso de liquidación.

Los prospectos de emisión son explícitos: tasas de entre 4,5% y 8,30% anual en bolivianos, plazos de cinco a diez años, amortizaciones semestrales o anuales del capital, y subordinación total en caso de liquidación. Desde marzo de 2023, cuando comenzó la escasez estructural de divisas y el boliviano empezó a depreciarse en el mercado paralelo, estos bonos han perdido más del 31% de su valor real. Un trabajador que invirtió el equivalente a USD 1.000 en bonos en 2022 posee hoy capital que vale cerca de USD 686 al cambio paralelo.

Los accionistas bancarios que recibieron dividendos en 2022-2023 los convirtieron inmediatamente a dólares al tipo de cambio oficial y externalizaron su riesgo cambiario. Los informes de la Cartera de Inversión del Fondo de Pensiones están desactualizados desde el año pasado, por lo que tampoco se ha podido verificar si la Gestora adquirió bonos de la última emisión del banco BISA.

Tasas de retorno comparadas

Concepto Tasa / Rendimiento Beneficiario Moneda
Bonos subordinados 5% – 7% anual Trabajadores (Fondo) Bolivianos
Créditos corporativos 11% – 18% anual Bancos Bolivianos
Créditos microfinanzas 18% – 35% anual Bancos Bolivianos
Margen bancario 6% – 28% anual Utilidades → Dividendos Bs → USD
Dividendos offshore 40% – 50% utilidades Accionistas extranjeros USD (paraísos)

Los trabajadores financian al 5-7%, los microempresarios pagan hasta el 35%, y el margen va a dividendos convertidos a dólares hacia offshore. Fuente: Prospectos de emisión de bonos y tasas activas del sistema bancario.

El boom de 2025: utilidades récord en año de crisis

El informe oficial de la ASFI para la gestión 2025 indica que los bancos reinvirtieron cerca del 50% de las utilidades en capitalización y distribuyeron el otro 50% como dividendos: unos USD 270 millones. Considerando los patrones de control accionario documentados, entre USD 120 y USD 150 millones de esos dividendos fluyeron hacia jurisdicciones offshore en Panamá, Bermudas, Holanda y Luxemburgo.

Evolución del sistema bancario 2024-2025

Concepto 2024 2025 Variación
Utilidades (USD millones) 379,5 540,0 +42,3%
Patrimonio (USD millones) 3.165 3.585 +13,3%
ROE (%) 12,5% 16,0% +3,5 pp
Dividendos est. (USD mill.) ~150 ~216 +44%
Crecimiento del crédito N/D +3,5% Moderado
Transf. electrónicas N/D +112,6% Explosivo

Fuente: Boletín ASFI diciembre 2025.

El valor y el destino del Fondo de Pensiones

El Fondo de Pensiones es, según Gálvez, el ahorro más importante acumulado en la historia económica de Bolivia. Valorado al tipo de cambio oficial, equivale a USD 28.647 millones (a junio de 2025), el 60% del PIB nominal, y pertenece a 2,7 millones de trabajadores. Mantiene más del 52% de su cartera en instrumentos bancarios, de los cuales unos USD 3.700 millones están en bonos subordinados denominados en bolivianos.

La siguiente tabla muestra con precisión —a partir de los datos de la Gestora Pública de la Seguridad Social de Largo Plazo al 30 de junio de 2025— cuánto del ahorro laboral boliviano está invertido en cada banco del sistema, y en qué proporción del portafolio total:

Banco Monto invertido (USD) % del portafolio Control accionario
Banco Mercantil SC 1.911.284.350 6,6718% Offshore (Panamá)
Banco Nacional (BNB) 1.716.483.311 5,9918% Familiar nacional
Banco de Crédito (BCP) 1.353.695.405 4,7254% Extranjero (Bermudas)
Banco BISA 1.407.638.008 4,9137% Offshore (Panamá)
Banco FIE 1.323.157.476 4,6188% Extranjero (Holanda/Bélgica)
Banco Fassil* 1.252.456.154 4,3720% Intervenido 2023
Banco Económico 1.126.608.947 3,9327% Familiar nacional
Banco Solidario (BancoSol) 1.003.568.266 3,5032% Extranjero (UE/EE.UU.)
Banco Ganadero 1.057.225.317 3,6905% Offshore (Panamá)
Banco Unión 875.029.122 3,0545% Estatal
BDP S.A.M. 545.758.056 1,9051% Estatal/CAF
Banco Prodem 388.513.502 1,3562% Venezuela (BANDES)
Banco Fortaleza 299.219.394 1,0445% Extranjero (Holanda)
Banco PyME Ecofuturo 202.192.031 0,7058% Privado/Microfinanzas
TOTAL Fondo 28.647.213.037 100,00%

* El Fondo de Pensiones tenía USD 1.252 millones invertidos en el Banco Fassil al 30 de junio de 2025, pese a que el banco fue intervenido y liquidado en 2023. La cifra refleja instrumentos aún vigentes en proceso de recuperación. Fecha de cierre: 30 de junio de 2025 (último dato disponible). Para años anteriores el cierre es al 31 de diciembre. Nótese que el Banco Pyme de la Comunidad no aparece en la tabla, pues el último registro en la cartera de inversiones del Fondo de Pensiones corresponde al cierre de 2021, con USD 90.247,13, mientras la inversión más alta se registró al cierre de 2016 con USD 204.219.219,72. Fuente: Datos de Inversión de Fondos de Pensiones en Instrumentos Bancarios 2009-2025, Gestora Pública de la Seguridad Social de Largo Plazo.

El vacío de información: de junio de 2025 a enero de 2026. Hasta el cierre de esta investigación (18 de febrero de 2026), ni la Gestora Pública de la Seguridad Social de Largo Plazo ni la Autoridad de Pensiones y Seguros (APS) respondieron a los requerimientos de información de este medio. No se proporcionaron datos actualizados sobre las estadísticas de inversiones del Fondo de Capitalización Individual, los Fondos del Sistema Integral de Pensiones, o la Diversificación de los Fondos por Instrumento, Moneda y Riesgo, entre otros indicadores clave. De esa manera, existe un vacío de información pública que cubre el período comprendido entre el 30 de junio de 2025 —última fecha de cierre disponible— y enero de 2026. En ese lapso, los bancos distribuyeron cientos de millones de bolivianos en dividendos y emitieron nuevos bonos subordinados, sin que los trabajadores o sus representantes institucionales puedan verificar el estado actualizado de sus inversiones.

El sistema bancario por tipo de control

Tipo de control Cantidad % utilidades est. Dividendos offshore
Offshore mayoritario 5 bancos ~55% USD 73M
Familiar nacional 4 bancos ~30% USD 30M*
Estatal 2 bancos ~10% USD 0
Mixto/ONGs 3 bancos ~5% USD 5M
TOTAL 14 bancos** 100% USD 108M

*Parte vía offshore indirecto. **Sin incluir Fassil (intervenido 2023). Fuente: Análisis consolidado estructuras accionarias y dividendos.

Fassil: el banco colapsado y los USD 1.252 millones del Fondo de Pensiones

El Banco Fassil fue intervenido por el Estado en 2023 tras revelarse una red de créditos vinculados fraudulentos. El caso más emblemático fue el préstamo de Bs 28 millones para un joven de 18 años sin capacidad de pago demostrable. La estructura accionaria pre-colapso mostraba que Santa Cruz FG Sociedad Controladora S.A. poseía el 69,05% del capital, Santa Cruz Financial Group S.A. el 28,91%, Santa Cruz Asset Management el 2,04% y Santa Cruz SIBRA S.A. el 0,0001%, con Juan Ricardo Mertens Olmos como accionista individual de una sola acción. Empresarios cruceños articulados principalmente por Ricardo Mertens están siendo investigados; el primer interventor murió en circunstancias extrañas en Santa Cruz.

Los datos de la Gestora Pública al 30 de junio de 2025 revelan que el Fondo de Pensiones tenía invertidos USD 1.252.456.154 en el Banco Fassil —el 4,37% del portafolio total—, pese a que la entidad fue intervenida y se inició su liquidación en 2023. Esa cifra —equivalente al 100% del Fondo de Pensiones en 2009— refleja instrumentos aún vigentes en proceso de recuperación. El proceso de liquidación debe decidir sobre el pago de los bonos subordinados adquiridos por la Gestora, instrumentos que, como se anotó, tienen el último lugar en la prelación de pagos. ¿Cómo se contabiliza y pondera ese riesgo en la cartera de inversiones de la Gestora? No existe informe público al respecto, y ni la Gestora ni la APS respondieron a las consultas de este medio.

La devaluación inminente

El abrogado Decreto Supremo 5503 del gobierno de Rodrigo Paz Pereira instruía al Banco Central transitar hacia la liberalización cambiaria, reconociendo implícitamente que la paridad fija es inviable. Si la devaluación formal ocurre, los bonos denominados en bolivianos verán su valor en dólares desplomarse en un 30-40%. Un escenario conservador con devaluación a Bs 9 por dólar implica que un bono de Bs 10 millones emitido en 2022 valdría USD 1.111.000, una pérdida del 23,8% respecto al valor original. Sumada a la pérdida acumulada desde 2023, la destrucción total de valor alcanzaría el 48,5%.

La pregunta política

Bajo la ley boliviana vigente, no se puede decir que los bancos están robando. La incógnita apunta a la legitimidad de un marco legal que permite la aritmética financiera expuesta, y a la capacidad de una sociedad para sostenerse “cuando quienes controlan el capital lo internacionalizan sistemáticamente mientras quienes generan valor ven sus ahorros evaporarse en devaluaciones estructurales”, plantea Edith Gálvez.

“El banco BISA, como los otros bancos emisores de bonos subordinados, podría haber pagado esa obligación con las utilidades obtenidas en 2025, manteniendo su valor patrimonial y evitando que los trabajadores pierdan más valor del que ya perdieron estos tres años últimos por el descalce del tipo cambiario, pero el regulador juega a favor de un solo lado. Aquí la Autoridad de Pensiones, la reguladora de pensiones y seguros, no pinta, cuando debiera condicionar la distribución de dividendos al pago de estas obligaciones, si la Gestora es acreedora. Se trata de derechos laborales que tienen prioridad, según la CPE y la ley, que están por encima de una norma reglamentaria de la ASFI”, advierte Gálvez.