El portaaviones USS Gerald R. Ford llegó a Creta en medio de la escalada militar entre Estados Unidos e Irán


La maniobra representa el mayor despliegue militar regional desde 2003, en un contexto de creciente disputa nuclear y confrontaciones indirectas entre Washington y Teherán

 

El portaaviones de la Armada

El portaaviones de la Armada de EE.UU. USS Gerald R. Ford llega a la Bahía de Souda en la isla de Creta, asistido por remolcadores. (Reuters)



 

Fuente: infobae.com

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La llegada del portaaviones USS Gerald R. Ford a la isla de Creta marca un nuevo capítulo en la escalada de tensiones entre Estados Unidos e Irán en el Mediterráneo oriental. El despliegue, documentado por imágenes de Reuters, se produce en el marco de la mayor concentración militar estadounidense en la región desde 2003. El buque, considerado el más grande del mundo en su tipo, cruzó el estrecho de Gibraltar e ingresó al Mediterráneo el viernes, en una maniobra que refuerza la capacidad de Washington para responder ante cualquier incidente en Oriente Medio.

El movimiento del USS Gerald R. Ford no es un hecho aislado, sino parte de una movilización más amplia que involucra fuerzas aéreas y navales estadounidenses en países clave del Golfo Pérsico, el Mar Rojo y el Mediterráneo oriental. Desde mediados de enero, se han registrado aproximadamente 160 vuelos de aviones C-17A con destino a la región, movilizando personal y materiales estratégicos, según Reuters. A estos se suman 18 vuelos de C-5M hacia Arabia Saudita, Qatar y Yibuti, así como una flota de 20 a 22 aviones cisterna KC-135 y KC-46 que mantienen el reabastecimiento en vuelo.

Estados Unidos despliega la mayor

Estados Unidos despliega la mayor concentración militar en la región desde 2003, con énfasis en el refuerzo de capacidades navales y aéreas estratégicas (REUTERS)

En el aspecto de inteligencia y guerra electrónica, la presencia del RC-135 SIGINT en Chania, Grecia, y de aviones como los MC/HC-130J y EA-11A BACN en bases de Jordania y Arabia Saudita, refuerza la vigilancia sobre las comunicaciones y el espacio electromagnético regional. Además, la operación de dos aviones WC-135R Nuke Sniffer y dos E-3 Sentry AWACS en Reino Unido evidencia el monitoreo constante de posibles movimientos de armas nucleares.

La aviación de combate estadounidense ha incrementado su despliegue en bases como Muwaffaq Salti, en Jordania, donde se ubican 24 F-15E, 30 F-35A y seis EA-18GA. La presencia de cazas F-16 en los Emiratos árabes Unidos y Arabia Saudita, junto al despliegue de A-10 Thunderbolt en Jordania, amplía la capacidad de respuesta ante potenciales escenarios de conflicto.

Estados Unidos despliega la mayor

Estados Unidos despliega la mayor concentración militar en la región desde 2003, con énfasis en el refuerzo de capacidades navales y aéreas estratégicas (REUTERS)

El componente naval estadounidense en la región incluye al Grupo de Combate Abraham Lincoln en el Mar Arábigo, liderado por el USS Abraham Lincoln y tres destructores, y el Grupo de Combate Gerald R. Ford, que además del portaaviones incluye al destructor USS Winston S. Churchill, la fragata USS Bainbridge y el destructor USS Mahan, según The Washington Post. Otros buques como el USS Roosevelt, USS McFaul, USS Mitscher y USS Delbert D. Black operan en el Mediterráneo, Golfo Pérsico y Mar Rojo, mientras un submarino de la clase Ohio permanece en ubicación no revelada, aportando capacidad nuclear y de ataque a larga distancia.

En defensa antimisiles, el Comando Central estadounidense transfirió al menos una batería adicional del sistema THAAD a Arabia Saudita o Qatar, mientras los sistemas MIM-104 Patriot permanecen desplegados en la región, ofreciendo protección a infraestructuras y posiciones aliadas, según The Wall Street Journal. Más de 99 vuelos de C-17A y C-5M han sido dedicados exclusivamente al traslado de baterías de defensa, de acuerdo con datos de redes especializadas como @TheIntelFrog.

infografia

La acumulación de medios militares estadounidenses responde a la escalada de tensiones con Teherán por la disputa nuclear y la brutal represión aplicada contra las manifestaciones en rechazo al régimen registradas desde finales de 2025 y las primeras semanas de este año. El gobierno de Estados Unidos ha reiterado su compromiso con la seguridad de aliados y la protección de rutas marítimas, subrayando la posibilidad de incidentes que escalen hacia una confrontación directa, según fuentes militares citadas por Reuters.

Las capacidades de inteligencia, como el RC-135 SIGINT y los sensores nucleares WC-135R, refuerzan la vigilancia sobre posibles actividades de armas no convencionales en Irán. El refuerzo de capacidades de guerra electrónica apunta a garantizar la superioridad en el espectro electromagnético, mientras la cooperación de gobiernos regionales facilita el uso de bases y espacio aéreo, articulando un corredor estratégico para la movilización de tropas y equipos.

Mientras la operación sigue su curso, la República Islámica de Irán aumentó la tensión al probar el misil naval de defensa aérea Sayyad-3G durante ejercicios en el estrecho de Ormuz, según medios iraníes. El Sayyad-3G, lanzado desde el buque Shahid Sayyad Shirazi, tiene un alcance de hasta 150 kilómetros y utiliza lanzadores verticales para cobertura de 360 grados, lo que permite interceptar cazas, drones y misiles de crucero.

El Grupo de Combate Gerald

El Grupo de Combate Gerald R. Ford y el Abraham Lincoln lideran la flota naval estadounidense en el Mediterráneo, Golfo Pérsico y Mar Rojo (REUTERS)

Las maniobras navales en el estrecho de Ormuz, paso crucial para el comercio global de hidrocarburos, coincidieron con advertencias del presidente estadounidense Donald Trump, quien mencionó la posibilidad de ataques limitados contra Irán si fracasan las negociaciones sobre el programa nuclear. Trump fijó un plazo de 10 a 15 días para alcanzar un acuerdo, tras contactos indirectos mediados por Omán en Mascate y Ginebra.

En el último encuentro en Ginebra, Irán anunció un consenso sobre principios rectores para un eventual acuerdo, mientras Washington reconoció avances aunque señaló que Teherán no acepta las líneas rojas marcadas por Trump. El ministro de Exteriores iraní, Abbas Araqchi, declaró en entrevista con MSNBC que presentará un borrador de acuerdo en los próximos días, pero advirtió que Irán responderá si Estados Unidos recurre al “lenguaje de la fuerza”.