Rodrigo Paz consolida el giro diplomático y pauta reuniones con Trump, Kast, Lula y el rey Felipe


El presidente de Bolivia tiene una intensa agenda internacional que iniciará en Estados Unidos, en la reunión de presidentes sudamericanos a la que convocó Donald Trump. Posteriormente alista una gira por Europa

 

El presidente boliviano Rodrigo Paz

El presidente boliviano Rodrigo Paz habla durante un foro económico organizado por el Banco de Desarrollo de América Latina y el Caribe (CAF) en la ciudad de Panamá, el miércoles 28 de enero de 2026. (Foto AP/Matías Delacroix)



 

Fuente: infobae.com

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La Cancillería boliviana anunció que el presidente Rodrigo Paz tendrá en las próximas semanas una serie de encuentros internacionales, entre ellos con el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, el de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silvia y el presidente electo de Chile, José Antonio Kast, entre otros. También se anunció una visita del rey Felipe de España.

La agenda inicia el 7 de marzo en Florida, Estados Unidos, donde Trump convocó a sus aliados latinoamericanos —entre ellos Javier Milei de Argentina y Nayib Bukele de El Salvador— a una cumbre en la que se abordará la estrategia de seguridad nacional de Washington, centrada en combatir el narcotráfico y contrarrestar la influencia de China, que en las últimas décadas ha ampliado su presencia en la región mediante proyectos de inversión y se ha establecido como uno de los principales socios comerciales en varios países sudamericanos.

Posteriormente, el 11 de marzo, Paz asistirá a la investidura de Kast en Chile y un día después será anfitrión del rey Felipe en Bolivia. También se anunció una visita a Brasil y una gira por Europa aún sin fechas definidas.

Estas actividades permitirán que Bolivia recupere espacios que durante 20 años no han sido atendidos y que nos han aislado de la realidad internacional”, manifestó el canciller Fernando Aramayo, citado por los medios locales.

La Paz, Bolivia. 8 de

La Paz, Bolivia. 8 de noviembre de 2025. REUTERS/Claudia Morales

Nada simboliza más el cambio de ciclo político en Bolivia que su nueva política exterior. La consigna de llevar “Bolivia al mundo y el mundo a Bolivia”, que el presidente Paz mencionó repetidamente durante la campaña electoral, se traduce por ahora en un alineamiento marcado con Estados Unidos, país con el que no se tenían relaciones diplomáticas desde 2008 tras la expulsión del embajador estadounidense en La Paz, Philip Goldberg, y su agenda internacional.

En un discurso a propósito de la visita del presidente del Banco de Desarrollo de América Latina y el Caribe (CAF), Sergio Díaz-Granados, a Bolivia este jueves, Paz calificó su política exterior como “pragmática” y afirmó que su país “está pasando por una transición” con el objetivo de “generar la base de las alianzas necesarias para que Bolivia vuelva al mundo”.

La necesidad de atraer inversión extranjera se ha convertido en la prioridad número uno para un país que enfrenta su peor crisis económica en décadas. Paz heredó un Estado con reservas internacionales casi agotadas, escasez de dólares y falta de recursos para importar combustible.

Su primera medida de impacto fue eliminar en diciembre el subsidio a los hidrocarburos, que representaba uno de los mayores gastos públicos. En paralelo se negocian créditos de financiamiento externo con entidades como el Banco de Desarrollo de América Latina y el Caribe (CAF) y el Banco Interamericano de Desarrollo.

Mujeres caminan en medio de

Mujeres caminan en medio de un bloqueo de vehículos en El Alto, Bolivia.
19 de diciembre de 2025. REUTERS/Claudia Morales

En los primeros 100 días de gestión, cumplidos el pasado miércoles, se muestran señales mixtas. Analistas económicos reconocen avances en estabilización cambiaria y reducción del déficit fiscal, pero advierten que persiste la recesión económica y que faltan reformas estructurales para salir de la crisis. El Banco Mundial proyectó en su último informe que Bolivia será el único país sudamericano con economía en contracción durante 2026.

Para el analista en asuntos internacionales, Andrés Guzmán Escobari, la política de Paz se enmarca en el pragmatismo y la apertura al mundo. “Bolivia busca recuperar margen de maniobra internacional y reposicionarse como un actor confiable en un escenario global cada vez más complejo”, escribió en un artículo de opinión.