Los productores esperan certificar 30.000 hectáreas más que el año pasado. La buena zafra permite cubrir los costos de producción desequilibrados por el desabastecimiento de diésel durante 2025
Fuente: eldeber.com.bo
=> Recibir por Whatsapp las noticias destacadas
Después de los récords de producción que tuvo la industria sucroalcoholera nacional en 2025, los productores cañeros preparan la tierra para sembrar la caña de azúcar. En pocos días más serán sembradas las primeras hectáreas en el norte de Santa Cruz, luego que las últimas lluvias ocasionaran un leve atraso.
Desde la Comisión Nacional de Productores Cañeros de Bolivia (Concabol) indicaron que desde el plan de zafra 2025 ya se tienen verificadas 180 mil hectáreas, pero se prevé una ampliación de 30 mil hectáreas —que sumarían 210 mil— que aún están sujetas a verificación y que pueden sembrarse a partir de 2026.
Óscar Alberto Arnez, presidente de Concabol, indicó que dentro de esa nueva área se encuentran otros cultivos de rotación. “Sí, este año estamos proyectando una siembra de 30 mil hectáreas que están por certificarse por parte de los técnicos de cada ingenio, para ver si estas áreas van a estar aptas para sembrar”, explicó.
Arnez precisó que el inicio de la siembra sufrió un leve desfase por las lluvias. “Estamos un poquito por esta lluvia, después se ha paralizado lo que es la siembra (…) yo creo que la siguiente semana se va a ir ya empezando lo que es siembra”, sostuvo.
El dirigente aclaró que la ampliación proyectada no implica desmontes adicionales, sino la incorporación de áreas que estaban en rotación o en descanso productivo. “Hay terrenos que estaban sin caña, estaban haciendo rotación de cultivo (…) dentro de esos más se están contando las 30 mil hectáreas”, señaló.
Las zonas de expansión se concentran entre Guarné, Warnes, Okinawa, el norte integrado, Portachuelo y áreas cercanas al río Grande, donde los técnicos de los ingenios realizan la verificación para su certificación formal dentro del plan de zafra.
De concretarse la ampliación, el sector podría superar por primera vez las 200 mil hectáreas sembradas, consolidando a Santa Cruz como el principal productor de azúcar y alcohol del país.
Producción récord
La decisión de ampliar área se da tras una zafra 2025 que, según Concabol, superó los resultados del año anterior.
Ha sido una zafra muy buena en el 2025, se ha superado lo que es la molienda del 2024 (…) hemos estado por encima de los 15 millones de quintales producidos en la zafra 2025”, afirmó Arnez.
Entre los ingenios que marcaron cifras históricas destaca el Ingenio Azucarero Guabirá, que volvió a romper su propio récord. Su presidente, Mariano Aguilera, resumió el resultado con una frase que se convirtió en símbolo del cierre de campaña: “Solo Guabirá supera a Guabirá”, tras alcanzar más de 4 millones de quintales de azúcar y altos volúmenes de alcohol.
También el Ingenio Azucarero Aguaí registró una de sus mejores campañas, con fuerte producción de azúcar y etanol. Arnez indicó que “en el caso de Aguaí y Guabirá, han superado la producción de azúcar”, dentro de un contexto de mejoras tecnológicas y ampliaciones de capacidad industrial.
Por su parte, Unagro mantuvo altos niveles de molienda y producción, consolidándose entre los tres mayores actores del sector sucroalcoholero nacional.
En total, la producción de etanol del conjunto de ingenios superó los 350 millones de litros en 2025, de acuerdo con datos manejados por Concabol.
Combustible
Una parte clave del negocio es el alcohol anhidro destinado a la mezcla con gasolina. Arnez explicó que cerca de 200 millones de litros estaban comprometidos para entrega a Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB) en 2025 y que para esta gestión se acordó un nuevo volumen.
Llegamos a un acuerdo de 264 millones de litros que se va a entregar este año solo a Yacimientos”, indicó.
El presidente de Concabol detalló que el precio quedó en Bs 6,04 por litro y que se revisará a mitad de año. “Hemos cerrado consensuando (…) para poder seguir trabajando”, afirmó, aunque advirtió que el incremento del diésel —que representa cerca del 40% de los costos de producción— presiona la estructura de costos del sector.

