Analista: Inestabilidad en Oriente Medio amenaza la economía boliviana tras el fin de la subvención


El economista Fernando Romero advierte que el aumento en el precio del petróleo y la escasez de divisas podrían forzar al gobierno a retomar las subvenciones o enfrentar una inflación «descontrolada».

Milen Saavedra



Fuente: Red Uno/Que no me pierda

La reciente volatilidad en los precios internacionales de los hidrocarburos, impulsada por el conflicto bélico en Oriente Medio, ha encendido las alarmas en el sector económico de Bolivia. Tras la decisión del presidente Rodrigo Paz de levantar la subvención a los combustibles en diciembre de 2025, la economía nacional se encuentra ahora expuesta directamente a los «shocks» externos, una situación que el analista económico Fernando Romero califica como de «extrema fragilidad».

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El riesgo de un barril a 100 dólares

Según Romero, el Presupuesto General del Estado 2026 fue proyectado con un barril de petróleo entre los 75 y 80 dólares. Sin embargo, la escalada bélica amenaza con romper ese equilibrio.

«Cualquier cambio importante del precio internacional del petróleo puede mandar al piso toda la planificación presupuestaria y financiera del país», advirtió el economista, señalando que un escenario con el crudo por encima de los 100 dólares generaría un «descalabro económico».

Bajo el esquema actual de precios liberados, el impacto llegaría directamente al bolsillo del ciudadano. Romero estima que, de mantenerse la tendencia alcista, el costo del combustible podría dispararse:

«Si ahora nos estamos quejando con 6.96 bolivianos el litro de gasolina… podemos estar llegando entre 12, 13 o más bolivianos por litro».

Presión cambiaria y reservas en mínimos

El análisis destaca que el problema no es solo el precio del crudo, sino la falta de moneda extranjera para pagarlo. Con las reservas internacionales reportadas por el Banco Central de Bolivia cerca de los 400 millones de dólares, la capacidad de maniobra es casi nula.

«Lo que no nos sobra son dólares y evidentemente esto… ha ejercido a que el precio en el mercado paralelo haya llegado cerca de los 9,50 centavos. El mercado cambiario todavía no está equilibrado para nada», afirmó Romero.

Esta escasez de divisas, sumada al alto costo de la energía, derivaría en una inflación importada, ya que el aumento en la logística y el transporte encarecería todos los bienes finales e intermedios.

¿El retorno de la subvención?

Ante la pérdida de gobernabilidad que podría generar un combustible a precio de mercado internacional en un contexto de crisis, Romero no descarta que el Ejecutivo tenga que retroceder en su política estrella.

«Yo creo que eso puede hacer pensar al gobierno tratar de volver a un esquema total o parcial de subvención, es una posibilidad… el gobierno tiene que tomar un camino: o bien se vende a precio internacional o, para mantener los mismos, va a tener que subvencionar parcialmente».

Reformas estructurales pendientes

Para el analista, las medidas tomadas hasta ahora por la administración de Paz son «coyunturales» y no atacan la raíz del problema: una producción de hidrocarburos incipiente y un gasto público elevado.

«Requerimos reformas estructurales muy profundas… tenemos que hacer algo importante que es reajustar el gasto público elevado, tratar de reducirlo, optimizar los recursos y achicar el Estado», concluyó, subrayando que este proceso de estabilización tomará años y enfrentará serios obstáculos en la Asamblea Legislativa.