Renuncias masivas de alcaldes en Francia, una alerta para la democracia


Un fenómeno inédito en Francia envuelve las elecciones municipales que tienen lugar el 15 y 20 de marzo: la renuncia masiva de alcaldes. 2189 dimitieron de sus cargos entre 2020 y 2025. Según el estudio realizado por el Centro de Investigaciones Políticas Cevipof y la Asociación de Alcaldes de Francia (AMF), esta ola de dimisiones de alcaldes revela la fragilidad del cargo y las dificultades para ejercerlo. ¿Cómo explicar este fenómeno? Escuchen el reportaje de Angélica Perez.

Por: Angélica Pérez

31% % de las renuncias de alcaldes municipales para el mandato 2020-2026, estuvieron motivadas en la dificultad del alcalde para construir consenso en el consejo municipal a fin de sacar adelante los proyectos a los que se comprometió, según el estudio de Cevipof y la AMF
31% % de las renuncias de alcaldes municipales para el mandato 2020-2026, estuvieron motivadas en la dificultad del alcalde para construir consenso en el consejo municipal a fin de sacar adelante los proyectos a los que se comprometió, según el estudio de Cevipof y la AMF © Thibaud Moritz / AFP

Fuente: RFI



La pesquisa realizada por el Cevifof, laboratorio de investigación política de la facultad de Science Po, y la Asociación de alcaldes de Francia (AMF) condujo a un hallazgo preocupante para la salud de la democracia local: De los 35 mil alcaldes municipales elegidos para el mandato 2020-2026, más de uno renunció cada día durante ese sexenio.

“Para mí, esto no es indicativo de una democracia municipal en crisis. Es indicativo de la gran dificultad que supone comprometerse durante un periodo muy largo con unas funciones un tanto invisibles, en la sombra”, afirma Martial Foucault, director del estudio.

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El investigador y los estudiantes a su cargo pusieron la lupa en la demcracia local, fueron departamento por departamento del país, devoraron las páginas de la prensa regional y entrevistaron a los protagonistas buscando las razones que motivaron esa ola de dimisiones.

Dificultad para crear consenso

“La primera causa de dimisiones son los desacuerdos, las disensiones y los conflictos dentro del consejo municipal. Una vez elegidos los alcaldes, deben trabajar con su equipo y descubren que no siempre están de acuerdo. Y eso lleva a muchos concejales a dimitir”, explica Foucault.

La renuncia de los concejales se traduce en falta de quorum y, en consecuencia, lleva a organizar nuevas elecciones. El ajedrez político cambia radicalmente: “el alcalde tendrá que enfrentarse  a sus antiguos compañeros, que antes estaban con él y ahora se le opondrán. A menudo, el alcalde sale derrotado. Tras esta derrota, prefiere dimitir antes que estar solo en la oposición dentro del concejal municipal”, explica el investigador.

31% %, es decir un tercio del total de las renuncias, estuvieron motivadas en la dificultad del alcalde para construir consenso en el consejo municipal a fin de sacar adelante los proyectos a los que se comprometióEl profesor subraya que “Ningún alcalde tiene un poder innato para crear consenso. Eso es algo que se aprende, que requiere mucho diálogo e intercambio. Hay que convencer a los miembros de una mayoría de que, en ciertos temas, hay que llegar a compromisos”.

Renuncias pactadas

La segunda causa la ola de renuncias concierne a alcaldes reelectos en 2020 que previamente a las votaciones habían tomado la decisión de retirarse una vez estuvieran ejerciendo su nuevo mandato. ¿Por qué?

La investigación observó que se trata de alcaldes que ya habían ejercido tres o cuatro mandatos y no deseaban uno más. Pero no había candidatos voluntarios. Entonces decidieron aceptar con la condición de retirarse a mitad de mandato. “Desde mi punto de vista, es una organización que plantea un problema democrático, porque significa que los votantes no son convocados a nuevas elecciones. Es un acuerdo interno. A menudo, los ciudadanos lo saben, pero a veces no”.

La salud de los acaldes, tercera causa

13% de los alcaldes dejaron sus cargos en el último sexenio por problemas de salud física y mental.

“El promedio de edad de los alcaldes en Francia es de 60 años. Hay alcaldes muy mayores que enfrentan problemas de salud. Y algunos prefirieron renunciar para cuidarse o tratarse”, explica el director del estudio.

La fatiga moral y mental fue la otra causa de estas renuncias: “Observé que los alcaldes utilizan palabras que nunca usaban. Se habla, al igual que en el mundo laboral, del agotamiento de los alcaldes, de cansancio, de fatiga», dice Foucault. “No es tanto la función en sí misma, sino la acumulación de responsabilidades y de organización de vida que les impide seguir siendo la persona a la que siempre se puede recurrir y siempre está dispuesta a responder”, precisa.

 Electos en confinamiento para gestionar la crisis

Las municipales francesas de 2020 se dieron en condiciones inéditas y caóticas. En pleno pánico por el coronavirus y con una abstención que batió récords, 90 por ciento de los alcaldes fueron elegidos en primera vuelta el 15 de marzo. Al día siguiente, el presidente de Francia Emmanuel Macron le anunció al país «Estamos en guerra contra un enemigo invisible». Y decretó el primer confinamiento.

Efecto inmediato: Los equipos municipales que ganaron esas elecciones no pudieron celebrar su victoria. “La celebración presencial es un primer momento importante porque van a estar juntos durante seis años para gobernar una ciudad. Y al día siguiente, hay que ponerse manos a la obra ”, estima el profesor universitario Martial Foucaut.

En este caso, no pudieron empezar a trabajar porque fue imposible constituir los consejos municipales pues, para ello, hay que estar presente físicamente. “Fueron los alcaldes aún en ejercicio, algunos de ellos derrotados en las urnas, los que tuvieron que gestionar los asuntos hasta septiembre y, por lo tanto, durante seis meses, los consejos municipales no pudieron cohesionarse como equipo”

Para el director de la investigación, esta situación tuvo repercusiones en la dinámica del colectivo durante estos seis años. “Creo que las condiciones en las que comenzaron tuvieron un impacto en este fenómeno de dimisiones. Porque renunciaron alcaldes, pero también miles de concejales municipales”.

Se trata, pues, de alcaldes y consejeros municipales que habían tenido tenido que gestionar la crisis sanitaria y económica generada con la epidemia del coronavirus.

“Muchos alcaldes estaban descontentos con la falta de reconocimiento del Ejecutivo, del primer ministro, del presidente de la República. Consideran que siempre han respondido a las solicitudes para gestionar las crisis, pero que cuando estas terminan, se ignoran sus reivindicaciones. Los alcaldes se dicen: «Los franceses confían en nosotros. ¿Puede el Estado, el ejecutivo, en sus declaraciones públicas, confiar también en nosotros? Ahí es donde existe un malestar bastante fuerte” .

Perfiles de comunas y alcaldes

La red administrativa francesa esta compuesta por 35 mil comunas. Un numero enorme. Para hacerse una idea: El 45 % de las comunas de Europa están en Francia.

El estudio encontró que el fenómeno de las renuncias en masa de alcaldes y consejeros municipales se concentró en comunas grandes y medianas que cuentan con tres mil a cinco mil habitantes y entre 25 y 30 consejeros

La investigación también observó que los alcaldes que renunciaron durante el mandato 2020-2026 eran pensionados, alrededor de los 66 años de edad, sin distinción de género, y que habían ejercido al menos una vez el cargo. Un perfil que se ajusta al de diputados, senadores o consejeros regionales. Y, sin embargo, no se presenta casi ninguna renuncia de estos cargos que también ejercen un poder de representación.

“Para mí, la cuestión no es tanto el tamaño de los municipios, sino la forma en que se ejerce y se practica la democracia local”, asegura el director de la investigación.

Según él, la explicación de que las dimisiones afecten sobre todo a los alcaldes radica en una práctica del poder. “Creo que eso es lo importante, porque entre las decenas de alcaldes a los que he entrevistado hay un sentimiento muy fuerte de decepción y ninguno está contento con dimitir. No he conocido a ninguno que diga que ahora la vida va a ser maravillosa porque ya no es alcalde. Hay una constatación de fracaso y, a veces, introspección. Y además están muy apegados a su municipio”.

Soledad, falta de medios y de formación  

El peso de la responsabilidad de gestionar prácticamente solos su comuna, la falta de medios y la agresividad de los habitantes hicieron insostenible el mandato para los alcales de pueblos pequeños.

Durante los años que lleva investigando la democracia local, Foucault ha podido constatar que el alcalde de los municipios pequeños no cuenta con el apoyo de colaboradores o funcionarios territoriales. “A menudo está solo con un secretario o una secretaria de la alcaldía, dos o tres días a la semana. Y se le pide que domine el código de urbanismo, el código medioambiental, el código general de las colectividades territoriales, las cuestiones patrimoniales y de policía administrativa”.

Si el alcalde no se ha preparado en el pasado -por ejemplo, como concejal, – y si no cuenta con ayuda, se encuentra en un mundo totalmente nuevo y se siente perdido. “Puede parecer sorprendente, pero los alcaldes no están formados para desempeñar esta función. Algunos son agricultores, otros profesores, responsables de una asociación etc, que se comprometen con un proyecto en el que creen firmemente para transformar su pequeña o gran ciudad. Y de repente, se les dice: has ganado las elecciones, ahora eres alcalde”.

Trabajo de día, mandato de noche

El cine francés ha contribuido a la representación del alcalde municipal como alguien a quien la gente cruza en la calle, en las fiestas comunales, en su despacho, una suerte de personaje ambulante siempre disponible. Otra es la realidad de las comunas de hoy en Francia

“Esta representación casi campechana de los alcaldes, ha cambiado mucho. La realidad es que gran parte de los alcaldes de los municipios no pasan el día en su alcaldía porque la mayoría suelen tener una actividad profesional paralela”, afirma Foucault. Y explica que se dedican al cargo o muy temprano en la mañana, hasta las 8:30 a.m., y luego tienen su trabajo, o bien muy tarde por la noche. O los sábados en la mañana. Algunos acaldes jubilados pueden dedicarse más tiempo, pero no están permanentemente en la alcaldía.

“Son momentos en los que no se encuentra con los ciudadanos de su municipio. Desde hace diez años, les pregunto por el número de horas que consagran a su cargo de alcalde, sobre todo en los municipios muy pequeños de menos de mil habitantes, y me responden que dedican entre 25 y 30 horas semanales. Yo observo la hora a la que responden a mis encuestas: Diez, once, doce de la noche. Cuando se tiene un trabajo aparte, la función de alcalde, se ejerce en la noche. Es un trabajo en la sombra. Esa es la gran dificultad para muchos alcaldes, pensar que es un día sin fin, un día que va a durar seis años”.

La confianza en el electorado

Los franceses aún tienen confianza en sus alcaldes. También hay que preguntarse por la confianza de los acaldes en sus ciudadanos, puntualiza el investigador.

“Eso puede ser un elemento que modifique la relación de los representantes electos con el poder, intentando quizá aceptar que se han equivocado en un diagnóstico o en las prioridades, buscando instrumentos, como referéndums de iniciativa local, consultas, en fin, más participación, que permitan a los alcaldes aceptar que no siempre tienen las ideas adecuadas.y que las buenas ideas pueden provenir de los ciudadanos”

Según Foucault, si los alcaldes municipales “logran poner en práctica las demandas más importantes de los ciudadanos, se crea una sensación social de felicidad inconmensurable. Y estos logros deben ser mucho más importantes que todos los problemas reales relacionados con el ejercicio de su función”.

El investigador del Cevipof concluye que si existe una formación  para ser alcalde y otra manera de construir el consenso político, se puede reducir el fenómeno de las renuncias masivas de alcaldes en el nuevo mandato 2026-2032