Los enfermos padecen dolores articulares que los incapacitan durante semanas e incluso meses después de haber superado el cuadro febril. Algunos se ven obligados a volver a buscar atención médica para el mal causado por el mosquito
Por Deisy Ortiz Duran

Fuente: eldeber.com.bo
“Es terrible esta enfermedad. Me dejó tullida. No se la deseo a nadie”, dice Marcela Aguilar (25), una joven a quien el chikunguña retuvo en la cama durante una semana. Durante esos días le fue imposible asistir al trabajo porque prácticamente no se podía mover.
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Este lapso es el periodo agudo de la enfermedad que se presenta con fiebre alta y malestar general que, en palabras de Aguilar, deja a la persona entumecida, porque duele todo el cuerpo. Esta auditora enfermó antes de Carnaval, pero todavía arrastra los malestares.
Pasó la fiebre, bajaron los síntomas, pero los dolores articulares, especialmente en las manos, persisten, lo que la han obligado a solicitar licencia dos veces para acudir nuevamente al médico, porque le resulta difícil manejar el teclado de la computadora ya que sus dedos siguen entumecidos y le duelen.
El médico que la trató le recetó complejo B para aliviar los síntomas, pero le adelantó que, si los dolores persisten, podría requerir tratamiento con corticoides.
Mario Choque está internado en el centro de salud integral del DM-10, porque desde hace 15 días tiene los síntomas de la enfermedad y sufre fuertes dolores musculares.
El departamento cruceño enfrenta una epidemia galopante de chikunguña que ha causado más de 5.000 casos registrados hasta el momento, además de seis muertes. Muchos de los que han contraido la enfermedad se quejan de los dolores que no cesan. Las autoridades sanitarias advierten que pueden prolongarse por semanas o meses.
Susana Suárez (70), jubilada, enfermó hace dos meses y aún sufre rigidez en la manos y dolores en las rodillas. “Me cuesta abrir las botellas, cerrar la mano y ya ha pasado más dos meses”, contó. Su yerno, que estuvo postrado en cama la semana pasada, sigue con las manos hinchadas.
De acuerdo con las autoridades sanitarias, tanto el dengue como el chikunguña se inician con fiebre, malestar general y dolores articulares, pero de forma particular en el chikungunya se acentúan los dolores articulares en manos, tobillos, cadera, rodillas, etc. Ambas enfermedades son transmitidas por el mosquito Aedes aegypti.
El dengue se logra superar en no más de diez días y, generalmente no deja secuelas. Sin embargo, el chikunguña tiene tres etapas marcadas: una fase aguda que durar hasta diez días; una subaguda, donde ya no hay fiebre, pero puede haber persistencia en los dolores articulares e hinchazón; y una fase crónica, que puede durar meses o incluso años.
El jefe de Epidemiología del Servicio Departamental de Salud (Sedes), Carlos Hurtado, explica que entre el 10 y 12% de los pacientes pueden tener secuelas, principalmente dolores articulares que se presentan más allá de los tres meses.
A esto se denomina fase crónica, que pueden durar meses, años o toda la vida. El paciente puede presentar artropatía destructiva, degenerativa o deformativa. “Por eso es de cuidado esta enfermedad desde el inicio de los síntomas, porque puede dejar secuelas de por vida”, indicó Hurtado.
De igual forma, advierte que el chikungunya se puede presentar sin manifestaciones articulares típicas y que puede comprometer órganos, como los riñones, o el sistema neurológico.
María Eldy Zurita, directora del centro de salud integral DM-10, señala que hace dos semanas los pacientes con dengue y chikunguña saturaron el servicio de emergencias. Sin embargo, ahora están llegando personas con secuelas del chikunguña, porque ya no presentan fiebre, pero mantienen un dolor articular intenso.
“Pasados los 30 días, si el paciente llega solo con dolor articular, lo derivamos con el reumatólogo para que sea atendido de inmediato, porque pueden quedar con secuelas reumatoideas de por vida”, explicó Zurita.
Necesidades
El centro integral del DM-10 es uno de los establecimientos de referencia para atender pacientes con chikunguña en la capital cruceña. La directora indicó que demandan personal para habilitar más camas, ya que actualmente cuentan con cuatro camillas en emergencias, aunque podrían habilitar hasta 20. Necesitan ocho licenciadas en enfermería para instalar otras cinco camas.
