Su hijo Flavio informó que el político, que cumple sentencia por un intento de golpe de Estado en la cárcel de Papudinha, se despertó este viernes con malestares que obligaron a que sea atendido de urgencia
Fuente: infobae.com
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Jair Bolsonaro fue ingresado en un hospital tras despertarse en la cárcel de Papudinha con una crisis de vómitos y escalofríos. La información fue adelantada por uno de los hijos del expresidente brasileño. El senador Flavio Bolsonaro advirtió además que la información es aún preliminar y no tenía mayores detalles para aportar.
El parlamentario señaló en una publicación en las redes sociales que el exmandatario se sintió mal al despertar y fue llevado a un centro médico para recibir atención.
“Acabo de recibir la noticia de que mi padre está de camino al hospital, una vez más”, escribió el senador, quien también pidió oraciones a los seguidores del líder de la ultraderecha brasileña para que el cuadro no sea grave.
De acuerdo con su hijo mayor, el exjefe de Estado sufrió escalofríos y un cuadro de “bastantes” vómitos en la madrugada.
El traslado fue confirmado por la Policía Militar, responsable de la penitenciaría donde está recluido el ex mandatario, que dijo que el equipo médico facilitará información adicional.
Bolsonaro enfrenta desde 2018 diversos problemas de salud relacionados con el atentado con cuchillo que sufrió durante la campaña presidencial de ese año, cuando resultó herido en el abdomen.

Rechazan la visita en prisión del asesor de Trump, Darren Beattie a Bolsonaro
Desde entonces, el exmandatario ha sido sometido a varias hospitalizaciones y procedimientos médicos para tratar complicaciones derivadas de aquella agresión.
Esta es la primera salida de Bolsonaro desde que comenzó a cumplir su condena por tentativa de golpe de Estado, en el Complejo Penitenciario de Papuda, el pasado 15 de enero.
La última vez que estuvo hospitalizado fue cuando estaba preso en una celda especial en la sede de la Policía Federal en Brasilia, cuando fue sometido a cuatro cirugías y permaneció ingresado entre el 24 de diciembre de 2025 y el 1 de enero de este año.
En septiembre del año pasado, el exmandatario fue condenado por la Corte Suprema de Brasil por “liderar” un complot para intentar “perpetuarse en el poder”, luego de ser derrotado en las elecciones presidenciales de 2022 por el actual presidente de la nación suramericana, Luiz Inácio Lula da Silva.
Además de la condena, Bolsonaro está inhabilitado para disputar elecciones hasta 2060.
Entretanto, la Corte Suprema de Brasil dio marcha atrás este jueves y prohibió la visita de un asesor del presidente estadounidense, Donald Trump, al exmandatario Jair Bolsonaro en prisión, dos días después de haber autorizado el encuentro.
El magistrado Alexandre de Moraes, relator del caso, basó su nueva decisión en un informe de la Cancillería brasileña, que aseguró que Darren Beattie, consejero de Trump, en ningún momento informó sobre su intención de visitar al líder ultraderechista entre rejas.
“La visita de Darren Beattie no está incluida en el contexto diplomático que autorizó la concesión del visado y su ingreso en territorio brasileño, además de no haber sido comunicada previamente a las autoridades diplomáticas brasileñas”, señaló De Moraes en el fallo.

Darren Beattie
Fue el propio De Moraes quien el martes autorizó al asesor senior para Política de Brasil del Departamento de Estado de EE.UU. entrevistarse el próximo miércoles con Bolsonaro en la prisión de Brasilia donde cumple 27 años de cárcel por intento de golpe de Estado.
Sin embargo, la defensa del líder ultraderechista recurrió y pidió que la reunión tuviera lugar uno o dos días antes por motivos de agenda del funcionario estadounidense.
El juez pidió entonces más informaciones al Ministerio de Exteriores de Brasil sobre la agenda de Beattie, quien apenas había comunicado que viajaría “para una conferencia sobre minerales críticos y para reuniones oficiales con representantes del Gobierno brasileño”.
El canciller brasileño, Mauro Vieira, afirmó además que “la visita de un funcionario de un Estado extranjero a un expresidente de la República en un año electoral puede constituir una injerencia indebida en los asuntos internos del Estado brasileño”.
Brasil celebra en octubre elecciones presidenciales y el actual gobernante, Luiz Inácio Lula da Silva, y el hijo mayor de Bolsonaro, el senador Flávio, se perfilan como los máximos favoritos.
El jefe de la diplomacia brasileña recordó también que la Corte Internacional de Justicia, “en más de una ocasión, ha destacado el carácter tradicional del principio de no intervención”.
En este contexto, De Moraes tumbó su propia autorización y vetó la visita de Beattie, a quien advirtió que el hecho de no informar de la misma previamente podría “dar lugar a la reevaluación” de su visado.
Con todo, durante su visita a Brasil, se espera que el consejero de Trump, que en el pasado acusó a De Moraes de “perseguir” al dirigente ultra brasileño, se reúna con Flávio Bolsonaro, según medios locales.