La principal preocupación actual radica en la facilidad de acceso y el bajo costo de estas sustancias. Coincidiendo con la alerta planteada por el gobierno del presidente Rodrigo Paz, el exministro Romero señaló que en el mercado ilegal se pueden conseguir drogas sintéticas por precios cercanos a los cinco bolivianos, lo que incrementa el riesgo de expansión del consumo, especialmente entre jóvenes.

Fuente: ANF / La Paz
El analista y exministro de Gobierno Carlos Romero advirtió que las drogas sintéticas de bajo costo comienzan a perfilarse como una nueva amenaza para Bolivia, debido a su creciente accesibilidad y al riesgo de que el país deje de ser únicamente un territorio de tránsito para convertirse también en un mercado de consumo.
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Romero, quien fue ministro durante el gobierno de Evo Morales, explicó que históricamente Bolivia no ha sido un país con altos niveles de consumo de drogas. Según estudios realizados durante su gestión, la tasa de prevalencia del consumo de sustancias sintéticas era de aproximadamente 1%, una cifra similar a la de la marihuana y superior a la registrada para la cocaína, que alcanzaba el 0,3%.
Sin embargo, el exministro consideró que la principal preocupación actual radica en la facilidad de acceso y el bajo costo de estas sustancias. Coincidiendo con la alerta planteada por el gobierno del presidente Rodrigo Paz Pereira, Romero señaló a ANF que en el mercado ilegal se pueden conseguir drogas sintéticas por precios cercanos a los cinco bolivianos, lo que incrementa el riesgo de expansión del consumo, especialmente entre jóvenes.
Más allá del consumo interno, Romero identificó otro fenómeno preocupante: la consolidación de Bolivia como un centro logístico o “hub” de distribución de drogas. Explicó que, tras la pandemia, el país no solo participa en el tráfico de cocaína, sino también en la distribución de marihuana hacia otros mercados, incluso en presentaciones líquidas diseñadas para reducir costos y riesgos en el transporte.
En ese contexto, el analista respaldó el planteamiento expuesto por el ministro de Gobierno, Marco Antonio Oviedo, durante un foro internacional en Viena, donde propuso abordar el fenómeno de las drogas sintéticas desde una perspectiva de salud pública.
Romero sostuvo que este enfoque resulta más efectivo que la simple militarización de la lucha antidroga, ya que prioriza la prevención, la educación y el fortalecimiento de valores sociales.
Finalmente, advirtió que el país enfrenta un “peligro latente”: pasar de ser un territorio de tránsito y comercialización a convertirse en un mercado de consumo, una transición que —según señaló— ya ocurrió en países de la región como Brasil, donde el crecimiento del narcotráfico derivó también en un aumento del consumo interno.