La gobernadora electa de Pando conversó con EL DEBER. “Ha habido una humillación a quienes hemos estudiado. Yo misma, antes de ser gobernadora, era una profesional desempleada”, reveló en esta entrevista. Ella es ingeniera electromecánica.
Fuente: eldeber.com.bo
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La gobernadora electa de Pando, Gabriela de Paiva, no solo marca un hito al convertirse en la primera mujer en alcanzar una gobernación por voto ciudadano en Bolivia, sino que también emerge como una figura de renovación política en una región históricamente relegada.
Ingeniera electromecánica —la única mujer con esa formación en su departamento— y exreina de belleza, De Paiva irrumpió en la política con un discurso que combina técnica, identidad regional y una narrativa de cambio. “Yo no soy política, soy técnica, y creo que ese es uno de los motivos por los que hoy tenemos este respaldo”, afirmó en una entrevista con el grupo EL DEBER.
Su triunfo en primera vuelta, con el 45,82% de los votos, lo interpreta como un mensaje claro de la ciudadanía. “Es una voz unánime de los 15 municipios que imploran cambio, progreso y oportunidades reales”, sostuvo, visiblemente emocionada.
Diagnóstico estructural
Lejos de un discurso genérico, De Paiva identificó un problema central que, a su juicio, resume la crisis de Pando: la falta de conexión. “No tenemos una carretera que nos conecte con dignidad al país. En época de lluvias ni siquiera sabemos cuántos días tardamos en salir”, explicó.
A esto se suma la exclusión del sistema interconectado nacional de electricidad, lo que obliga al departamento a operar con energía a diésel, además de una limitada conectividad aérea. “Solo tenemos un vuelo al día y con costos altísimos. Eso afecta directamente la salud, la educación y la economía”, remarcó.
De Paiva, en la entrevista con EL DEBER
Primeras medidas
La nueva autoridad adelantó que su primera acción será una reestructuración de la Gobernación, en respuesta a la caída de ingresos por hidrocarburos. “Necesitamos adecuarnos a la realidad económica actual para que los proyectos no se paralicen”, indicó.
En paralelo, planteó posicionar a Pando en el mapa nacional e internacional, tanto en el ámbito turístico como productivo. Destacó el potencial de la castaña —de la cual el 92% se produce en el departamento—, además de recursos como la madera, el oro, el café, el asaí y el cacao.
“Queremos crear la marca verde del país, con productos 100% orgánicos del bosque amazónico”, afirmó.
De Paiva también pone énfasis en el factor generacional. Asegura que su elección abrió las puertas para los jóvenes, aunque aclara que “la juventud por sí sola no es mérito, pero sí cuando está acompañada de preparación”.
En su discurso aparece con fuerza la demanda autonómica. Denunció que, durante años, profesionales pandinos fueron desplazados por decisiones centralistas. “Ha habido una humillación a quienes hemos estudiado. Yo misma, antes de ser gobernadora, era una profesional desempleada”, reveló.
Consultada sobre la gobernabilidad, tras imponerse a fuerzas tradicionales, la gobernadora electa se mostró confiada. “En Pando todos nos conocemos, somos vecinos, eso facilita el diálogo. No me preocupa en lo más mínimo”, aseguró.
En la entrevista, De Paiva insistió que su victoria debería leerse como una interpelación nacional. “Pando es un departamento que necesita que Bolivia gire sus ojos hacia él. Somos el pulmón del país, pero hemos vivido años en el olvido”, afirmó.
Su desafío ahora será traducir ese “grito de auxilio” en gestión concreta, en un territorio donde la desconexión no es solo geográfica, sino también histórica.


