La expulsión del diplomático fue comunicada por el ministro de Asuntos Exteriores, en respuesta a tensiones regionales y acusaciones sobre la participación de Teherán en el sur del territorio

El embajador Mohammad Reza Shibani (izquierda) estrecha la mano del ministro de Asuntos Exteriores iraní, Abbas Araghchi, el 25 de febrero de 2026. (Embajada de Irán en Beirut)
Fuente: infobae.com
Líbano declaró persona non grata al embajador iraní y le ordenó abandonar el país antes del domingo. La decisión, firmada por el ministro de Asuntos Exteriores, Youssef Raggi, llegó en medio de la escalada militar regional, mientras crecen las tensiones por el papel de Irán en la guerra.
La ruptura formal en las relaciones diplomáticas entre Líbano e Irán se inscribió en una serie de medidas que reflejan la presión acumulada desde que el grupo Hezbollah, respaldado por Teherán, intensificó su intervención militar en el sur libanés.
Desde el inicio de los ataques a Israel, el gobierno libanés ha solicitado al grupo el cese de hostilidades. Sólo en el último año, el enfrentamiento ha generado más de un millón de desplazados internos, una cifra inédita desde la guerra civil.
El canciller Youssef Raggi escribió en X que ordenó al “Secretario General del Ministerio de Asuntos Exteriores y Emigrantes que convocara al Encargado de Negocios iraní en Líbano para informarle de la decisión de retirar el agrément para el embajador iraní designado, Mohammad Reza Shibani, declararlo persona non grata y solicitar que abandone el territorio libanés a más tardar el 29 de marzo de 2026”.

El canciller Youssef Raggi.
El ministerio dijo que también había convocado al embajador libanés en Irán “a la luz de lo que el Estado libanés describió como la violación de Teherán de las normas diplomáticas y las prácticas establecidas entre ambos países”, después de que Beirut acusara a la Guardia Revolucionaria iraní de comandar las operaciones de Hezbollah en su guerra contra Israel.
La medida fue acompañada por la convocatoria al embajador libanés en Irán para consultas, tras describir lo ocurrido como una violación a las normas diplomáticas y las prácticas bilaterales.
Este paso escala las tensiones entre Beirut y Teherán. El encargado de negocios de Irán ya fue convocado hace dos semanas tras la campaña de ataques del partido-milicia chií Hezbollah y la Guardia Revolucionaria iraní contra Israel, que fue condenada como una “injerencia en los asuntos internos de Líbano”.
El ministro libanés ha criticado en numerosas ocasiones a Hezbollah y acusado a Teherán de “intervenir” en los asuntos libaneses al apoyar a la milicia chií.

De lado de Israel no se ha hecho esperar la reacción y el ministro de Exteriores, Gideon Saar, ha aplaudido el paso dado por Beirut. “Se trata de una medida justificada y necesaria contra el Estado responsable de violar la soberanía de Líbano, de su ocupación indirecta a través de Hezbolá y de arrastrarlo a la guerra”, ha denunciado el ministro israelí, país que actualmente mantiene una ofensiva contra Líbano.
Saar reclama así al Ejecutivo libanés “medidas prácticas y significativas” contra el partido milicia chií, insistiendo en que sus representantes “siguen ocupando cargos ministeriales”.
Según el balance ofrecido este lunes por el Centro de Operaciones de Emergencia del Líbano, estas tres semanas de conflicto entre la milicia chií e Israel se han saldado en territorio libanés con al menos 1.039 personas muertas y 2.876 heridas.
Los ataques de Hezbollah contra Israel no han causado ninguna víctima mortal, mientras que los ataques iraníes han provocado la muerte de 16 personas en territorio israelí y de cuatro personas en Cisjordania.

El General Joseph Aoun, comandante del Ejército Libanés, se dirige a la prensa durante una conferencia oficial en Líbano, con la bandera libanesa de fondo.
El presidente libanés, Joseph Aoun, mantuvo el lunes sendos encuentros con el primer ministro, Nawaf Salam, y el jefe del Parlamento, Nabih Berri, para abordar los últimos desarrollos del conflicto con Israel en medio de los esfuerzos diplomáticos para frenarlo.