Micro y pequeñas empresas alertan caída de ventas y cierre de unidades productivas


El dirigente de la Confederación Nacional de la Micro y Pequeña Empresa, Juan Carlos Vargas, advierte que la baja del consumo, el encarecimiento de insumos y la falta de medidas económicas están golpeando al sector productivo.

Por Ernesto Estremadoiro Flores




Fuente: eldeber.com.bo

El sector de la micro y pequeña empresa atraviesa una situación crítica en Bolivia debido a la caída del consumo, el aumento de los costos de producción y la falta de medidas de apoyo a la industria nacional. Así lo advirtió el secretario ejecutivo de la Confederación Nacional de la Micro y Pequeña Empresa (Conamype), Juan Carlos Vargas, quien alertó que muchas unidades productivas enfrentan problemas para sostener su actividad.

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Según el dirigente, el primer trimestre de 2026 muestra pocas señales de recuperación para el sector manufacturero, especialmente para las pequeñas unidades productivas que elaboran artículos de cuero, calzado, ropa, muebles, carpintería y metalmecánica.

Las medidas económicas y algunos anuncios como la eliminación de la subvención y el aumento del salario mínimo han repercutido de manera negativa en la manufactura nacional”, afirmó.

Caída del consumo y acumulación de stock

Vargas explicó que uno de los principales problemas es la reducción del consumo interno. Señaló que muchas familias priorizaron el gasto en alimentos, salud y educación ante la incertidumbre económica, lo que redujo la compra de productos manufacturados.

Tradicionalmente, las micro y pequeñas empresas producen entre el 80% y el 90% de su capacidad instalada durante el último trimestre del año para abastecer la demanda de fin de año. Sin embargo, en 2025 solo se logró vender cerca del 50% de esa producción.

El resto de la mercadería quedó almacenada, obligando a muchos productores a vender con descuentos para recuperar parte del capital invertido.

“Hasta ahora hay pequeñas empresas que siguen con stock producido para fin de año y que no se logró vender”, indicó.

Cierre de unidades productivas

El dirigente también advirtió que la situación ha provocado el cierre de miles de unidades productivas en los últimos años.
De acuerdo con estimaciones del sector, entre 2020 y 2025 cerraron alrededor de 30.000 pequeñas unidades productivas en el país, muchas de ellas negocios familiares que dependían directamente de la actividad manufacturera.

Según Vargas, la falta de liquidez, el endeudamiento con entidades financieras y la caída de ventas obligaron a muchos emprendedores a liquidar su mercadería y abandonar sus negocios.

En algunos casos, incluso se ha registrado migración laboral hacia otros países en busca de oportunidades económicas.

Costos más altos para producir

Otro factor que afecta al sector es el incremento en los costos de producción. Vargas explicó que muchos insumos utilizados por la industria manufacturera —como telas, hilos, pegamentos, adhesivos o accesorios para calzado— deben ser importados, por lo que dependen del dólar.
Además, el costo del transporte internacional también aumentó significativamente en los últimos años.

“Antes traer mercadería desde Iquique costaba entre 1.000 y 1.800 dólares. Ahora ese mismo transporte puede costar entre 3.000 y 4.000 dólares”, señaló.

Demandan medidas de apoyo

Ante este panorama, el sector pide al Gobierno medidas urgentes para reactivar la producción nacional. Entre las propuestas plantean la eliminación de aranceles para la importación de materias primas e insumos que no se producen en el país.

También solicitan créditos blandos con tasas de interés inferiores al 5% anual, además de facilidades para el pago de deudas con entidades financieras.

El dirigente advirtió que, sin medidas de apoyo, muchas empresas podrían desaparecer y con ello miles de empleos.
La micro y pequeña empresa genera cerca del 80% del empleo en Bolivia. Si no se protege al sector productivo, ese empleo se irá al mercado informal”, sostuvo.

Vargas pidió al Gobierno abrir un espacio de diálogo con los sectores productivos para diseñar políticas de reactivación económica que permitan sostener las empresas y preservar las fuentes de trabajo.