De acuerdo al medio neoyorquino, Washington utiliza a Pakistán como mediador para proponer una hoja de ruta que aborda el programa nuclear y el control del estrecho de Ormuz, mientras la presión militar sobre Teherán persiste.
Fuente: https://rpp.pe
El gobierno de Estados Unidos ha enviado a Irán una propuesta de 15 puntos con el objetivo de finalizar la guerra en Medio Oriente, según informaron funcionarios familiarizados con las gestiones diplomáticas al diario The New York Times (NYT).
El rotativo señala que la iniciativa, canalizada a través de la mediación del jefe del ejército de Pakistán, refleja la intención de la administración de Donald Trump de encontrar una salida a un conflicto que ya cumple cuatro semanas y que ha generado graves consecuencias económicas globales.
El NYT precisa que no tuvo acceso a una copia del plan, pero las fuentes que hablaron bajo condición de anonimato revelaron algunos puntos generales de la propuesta.
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De acuerdo con la información obtenida, el plan aborda aspectos críticos de la seguridad regional como los programas nucleares y de misiles balísticos de Irán.
Un punto central de la propuesta se enfoca en la seguridad de las rutas marítimas, específicamente el estrecho de Ormuz, cuya interrupción por parte de fuerzas iraníes ha disparado los precios internacionales del petróleo y el gas natural al bloquear el suministro estratégico desde el golfo Pérsico.
A pesar del envío del documento, no existe claridad sobre si los funcionarios iraníes aceptarán los términos como base de negociación o si el gobierno de Israel, que ha participado activamente en la campaña de bombardeos, respalda formalmente esta hoja de ruta.
El presidente Trump anunció recientemente el aplazamiento de ataques contra la infraestructura eléctrica iraní, condicionando esta pausa a que Teherán permita nuevamente el libre tránsito por las vías marítimas.
Pakistán como puente estratégico
El NYT reseña que el mariscal de campo Syed Asim Munir, jefe del ejército pakistaní, se ha consolidado como el interlocutor principal entre Washington y Teherán gracias a sus vínculos con la Guardia Revolucionaria Islámica.
Mientras países como Egipto y Turquía alientan a la República Islámica a entablar un diálogo constructivo, el liderazgo de Pakistán ha manifestado su disposición para formalizar un espacio de encuentro entre las partes en conflicto.
“Con la aprobación de Estados Unidos e Irán, Pakistán está dispuesto y se siente honrado de ser el anfitrión para facilitar conversaciones significativas y concluyentes que permitan una solución integral al conflicto actual”, escribió este martes en su cuenta de X el primer ministro de Pakistán, Shehbaz Sharif.
Continuidad de las operaciones militares
A pesar de estos acercamientos, la Casa Blanca ha subrayado que la vía diplomática no implica el cese inmediato de las acciones bélicas bajo la denominada Operación Furia Épica.
Las fuerzas estadounidenses e israelíes han mantenido sus ataques contra instalaciones de producción de misiles y emplazamientos nucleares desde finales de febrero, bajo la promesa de impedir que Irán acceda a armamento atómico.
«Mientras el presidente Trump y sus negociadores exploran esta nueva posibilidad diplomática, la Operación Furia Épica continúa sin cesar para lograr los objetivos militares establecidos por el comandante en jefe y el Pentágono», afirmó Karoline Leavitt, secretaria de prensa de la Casa Blanca.
El debilitado mando de Teherán
En su reporte, el NYT señala que la capacidad de respuesta de Irán ante la propuesta estadounidense se ve dificultada por la crisis de mando interna tras la muerte del líder supremo, el ayatolá Ali Khamenei, ocurrida en los primeros ataques de la guerra en Teherán.
Según las fuentes consultadas por el medio neoyorquino, los altos funcionarios iraníes enfrentan problemas de comunicación y temen ser blanco de bombardeos si se reúnen presencialmente, lo que genera incertidumbre sobre quién ostenta actualmente el poder de decisión en materia de paz y diplomacia.
El NYT indica en su informe que la disposición de Washington a negociar sugiere que el actual gobierno estadounidense podría estar inclinado a mantener el régimen iraní bajo una estructura debilitada y dócil, a pesar de la indecisión mostrada anteriormente junto a Israel sobre si el objetivo final de la guerra incluía un cambio de mando definitivo en el país persa.
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