REALIZARON INSPECCIÓN OCULAR
El fiscal departamental de Pando, Freddy Durán.
Fuente: erbol.com.bo
La Fiscalía investiga como homicidio la muerte del conscripto Reynaldo Javier, ocurrida el 8 de marzo en Pando, mientras que la necropsia descartó la extracción de órganos y estableció que falleció por ahogamiento, informó el fiscal departamental, Freddy Durán, tras las versiones difundidas en redes sociales sobre un presunto asesinato.
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“En la necropsia, sí, se evidenció que estaba completo, eso me manifiesta la médico forense. Pero es entregado después a los militares para que hagan el respectivo trámite con las funerarias”, detalló la autoridad.
De acuerdo con la autoridad, el hecho ocurrió cerca de las 15:00 en el puesto militar Rosendo Rojas, en la frontera con Brasil, en inmediaciones del río Rapirrán.
El conscripto se encontraba lavando su ropa junto a un camarada y, tras terminar, ingresó al río, momento en el que comenzó a pedir auxilio.
Según el reporte, un sargento y otros militares acudieron al llamado e intentaron rescatarlo en un río de alto caudal. Tras varios minutos, lograron sacarlo del agua y le practicaron maniobras de reanimación cardiopulmonar (RCP), pero no lograron reanimarlo.
Inicialmente, el joven fue trasladado a una posta en la comunidad de Mapajo, un lugar alejado y sin personal médico. Debido a la falta de atención sanitaria, fue llevado posteriormente a la ciudad brasileña de Río Branco, por la cercanía fronteriza.
Sin embargo, según las investigaciones, el conscripto ya llegó sin signos vitales y en ese lugar se le practicó una autopsia.
Durán explicó que, mediante requerimientos fiscales, se solicitó el informe de la autopsia realizada en Brasil para su traducción y análisis.
Posteriormente, tras gestiones del Ejército, el cuerpo fue trasladado a Cobija, donde se practicó una necropsia legal que confirmó que el fallecimiento fue por asfixia por inmersión y que el cuerpo no presentaba ausencia de órganos.
La familia del conscripto rechaza esta versión y denuncia un presunto homicidio. “Me lo han matado a mi hermano y han hecho llegar el cuerpo a Oruro sin ojos, sin riñones”, afirmó su hermana, Máxima Javier.
El fiscal añadió que el cuerpo fue embalsamado antes de su traslado aéreo, debido al tiempo transcurrido, y que actualmente se realiza una inspección ocular en el lugar de los hechos, pese a las dificultades de acceso.
Indicó que, hasta el momento, no existen evidencias de extracción de órganos, pero la investigación continuará para esclarecer completamente el caso. ///kmg
