El momento en el que una bomba de racimo iraní impactó en la localidad israelí de Kafr Qassem


Las autoridades confirmaron la activación de alarmas antiaéreas y la intervención de sistemas de protección, pero no lograron contener todas las consecuencias del ataque

Por Carlos Eduardo Martínez

El momento en que un misil iraní cayó en Kafr Qassem



 

Fuente: infobae.com

=> Recibir por Whatsapp las noticias destacadas

La mañana transcurría en silencio en Kafr Qassem cuando sonaron las alarmas de ataque aéreo. La imagen de la cámara de seguridad mostró después cómo una calle residencial tranquila, con autos estacionados y apenas movimiento, se transformó de golpe: dos personas salieron corriendo, buscando refugio ante la advertencia de la amenaza inminente, y hasta un gato asustado cruzó a toda velocidad la vereda en busca de un lugar seguro. Segundos después, se produjo el impacto.

Un misil, lanzado desde Irán, impactó directamente sobre un auto. El vehículo se elevó, volcó y cayó pesadamente sobre el asfalto a unos pocos metros, esparciendo fragmentos de metal y vidrio en todas direcciones. El aire se llenó de polvo, y por un instante, todo pareció detenerse.

Un misil iraní impactó sobre un auto estacionado en Kafr Qassem, causando destrozos y llenando la zona de polvo y fragmentos de metal y vidrio.

Un misil iraní impactó sobre un auto estacionado en Kafr Qassem, causando destrozos y llenando la zona de polvo y fragmentos de metal y vidrio.

Los primeros gritos rompieron el silencio apenas segundos después. Desde las casas, vecinos se asomaban a las ventanas o salían a la calle, algunos aún en pijama, sin comprender del todo lo que acababa de ocurrir. Las ambulancias y vehículos de emergencia llegaron casi al instante, desplazándose entre los restos dispersos. Paramédicos atendieron a un hombre y una mujer, ambos de unos 50 años, con heridas leves, mientras otras personas, en estado de shock, eran acompañadas fuera de sus viviendas.

Paramédicos atendieron a dos personas con heridas leves tras el impacto del misil, mientras varias personas sufrieron episodios de shock.(REUTERS/Rami Amichay)

Paramédicos atendieron a dos personas con heridas leves tras el impacto del misil, mientras varias personas sufrieron episodios de shock.(REUTERS/Rami Amichay)

El caos inicial dio paso a una calma tensa. Policías y voluntarios empezaron a retirar escombros y a revisar los autos volcados. Una anciana, envuelta en una manta, fue escoltada lentamente hacia una ambulancia. En las aceras, algunos residentes miraban en silencio los daños, conversando entre susurros, mientras una mujer hablaba nerviosa por teléfono junto a su ventana.

Las unidades de emergencia no tardaron en asegurar el área, revisando los alrededores y asistiendo a quienes lo necesitaban. El ataque, que inicialmente se creyó que había dejado seis heridos, fue finalmente confirmado con dos afectados, según los equipos de rescate. El barrio, acostumbrado a la rutina, quedó marcado de pronto por la violencia de un conflicto que, hasta ese momento, parecía lejano.

Unidades de emergencia y policía retiraron escombros en Kafr Qassem y asistieron a residentes, incluida una anciana escoltada hacia una ambulancia. (REUTERS/Rami Amichay)

Unidades de emergencia y policía retiraron escombros en Kafr Qassem y asistieron a residentes, incluida una anciana escoltada hacia una ambulancia. (REUTERS/Rami Amichay)

Poco después, la defensa israelí anunció que había interceptado más misiles lanzados desde Irán y que las sirenas de alerta habían sonado también en Jerusalén y otros puntos del centro del país. La región se encontraba bajo máxima tensión, tras una noche de ataques cruzados con cohetes desde Líbano, atribuidos al grupoterrorista Hezbollah.

Pese al impacto, el ejército israelí aseguró en un comunicado que “los sistemas defensivos están operando para interceptar la amenaza”. El alcalde de Kafr Qassem, Haitham Taha, declaró que los daños registrados en la ciudad fueron provocados por municiones de racimo.

Así quedó el lugar en el que impactó la bomba de racimo iraní en el centro de Israel

Una de las municiones cayó en un sector residencial habitado por civiles, hirió a dos personas y dañó vehículos e inmuebles

Así quedó el lugar en el que impactó la bomba de racimo iraní en el centro de Israel

Infobae

La escena en el centro de Kafr Qassem quedó fijada en una secuencia de imágenes que documentan el impacto de una munición de racimo en una zona residencial. Horas después de la explosión, el lugar mostraba una acumulación irregular de tierra removida, escombros y restos metálicos dispersos sobre la calzada. Autos volcados, algunos apoyados sobre sus laterales, marcaban el punto más visible del impacto.

Registros de cámaras de seguridad captaron el momento previo: una calle con escasa circulación, dos personas corriendo hacia resguardo y, segundos más tarde, la detonación que alteró la escena. Según las autoridades, un misil lanzado desde Irán logró evadir parcialmente los sistemas de intercepción y alcanzó un vehículo estacionado, que fue desplazado por la fuerza de la explosión.

Grupo de personas, incluyendo mujeres y niños, visiblemente afectados, de pie frente a una pared texturizada de un edificioEl área afectada de Kafr Qassem fue acordonada para facilitar inspección y limpieza por parte de equipos uniformados y personal de rescate. (Captura de video)

En las horas posteriores, las imágenes registradas por Reuters muestran la intervención de unidades de emergencia y rescate israelíes. Los equipos se desplegaron entre zanjas abiertas por la explosión y vehículos dañados, algunos apilados o desplazados varios metros. Agentes de seguridad permanecían junto a un automóvil volcado y a una hendidura en el asfalto, mientras otros retiraban escombros con herramientas manuales.

Equipos de emergencia israelíes desplegaron tareas de rescate entre automóviles dañados y restos metálicos tras el impacto en zona residencial. (REUTERS/Rami Amichay)Equipos de emergencia israelíes desplegaron tareas de rescate entre automóviles dañados y restos metálicos
tras el impacto en zona residencial. (REUTERS/Rami Amichay)

Entre los residentes, la circulación era limitada. Una mujer mayor fue evacuada envuelta en una manta, acompañada por personal de rescate. Otras personas de edad avanzada fueron trasladadas en sillas de ruedas o asistidas para abandonar sus viviendas. En las veredas, vecinos observaban en silencio o se agrupaban frente a las puertas de sus casas, siguiendo el trabajo de los equipos desplegados.

El momento en que un misil iraní cayó en Kafr Qassem

El registro también muestra a residentes comunicándose por teléfono desde el interior de sus hogares o junto a ventanas abiertas, mientras en la calle se mantenía una actividad constante de personal uniformado. La zona fue acordonada parcialmente para permitir las tareas de inspección y limpieza.

Las autoridades locales confirmaron que los daños fueron causados por municiones de racimo, un tipo de armamento que dispersa múltiples submuniciones en un área amplia. Aunque en un primer momento se reportaron varios heridos, los equipos de emergencia indicaron posteriormente que dos personas resultaron con lesiones leves.

Bombas de racimo

Las bombas de racimomuniciones diseñadas para dispersar decenas o cientos de explosivos sobre amplias superficies y que, según organizaciones humanitarias, representan un riesgo persistente para la población civil incluso años después de finalizados los combates.

El pasado 9 de marzo, la explosión de un misil con cabeza de racimo en Israel dejó al menos un muerto y varios heridos graves, con restos explosivos esparcidos en zonas urbanasEl pasado 9 de marzo, la explosión de un misil con cabeza de racimo en Israel dejó al menos un muerto y varios heridos graves, con restos explosivos esparcidos en zonas urbanas

El uso de municiones de racimo ha sido documentado en varios conflictos en las últimas décadas, pero su impacto volvió a cobrar relevancia durante la guerra iniciada con la invasión de Ucrania por parte de Rusia en 2022. Investigaciones de la Organización de las Naciones Unidas, Human Rights Watch y la Coalition Against Cluster Munitions documentaron el uso reiterado de este armamento en ciudades y zonas residenciales desde las primeras semanas de la guerra. Los informes señalan que las submuniciones dispersadas por estos ataques provocaron centenares de víctimas civiles y dejaron amplias áreas contaminadas con explosivos sin detonar, lo que convirtió a partes del territorio ucraniano en una de las zonas con mayor presencia de artefactos explosivos remanentes del mundo. También fueron empleadas durante la guerra de Kosovo en 1999, en las campañas militares en Afganistán e Irak en la década de 2000.

infografia

Las bombas de racimo —también llamadas municiones de racimo— son armas diseñadas para dispersar decenas o cientos de explosivos más pequeños sobre una amplia superficie. A diferencia de una bomba convencional, que detona en un solo punto, estas municiones funcionan como un contenedor que se abre en el aire.

Una vez liberada desde un misil, avión o sistema de artillería, la carcasa principal se abre a cierta altura y esparce submuniciones, conocidas como “bombetas”. Cada una de ellas puede detonar al impactar contra el suelo o al entrar en contacto con un objeto.

El resultado es una cobertura de área extensa que puede abarcar el equivalente a varios campos de fútbol. Este diseño buscaba originalmente atacar objetivos múltiples, como columnas de vehículos militares, concentraciones de tropas o pistas de aterrizaje.