Santa Cruz. El incidente se produjo cuando un repartidor recogía una entrega de un restaurante de la avenida Beni, entre tercer y cuarto anillo.
Fuente: eldeber.com.bo
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Un joven trabajador de delivery fue brutalmente agredido y un segundo repartidor fue despojado de su motocicleta —su principal herramienta de trabajo— la noche del miércoles en Santa Cruz de la Sierra, en un hecho que ya es investigado por la Policía y que involucra, según la denuncia, a al menos tres personas, una de ellas presuntamente armada.
De acuerdo con el abogado de la familia, Marcelo Patzi, la víctima fue hospitalizada tras recibir un fuerte golpe en la cabeza que le provocó sangrado y desorientación. “Ha pasado toda la noche internado. Tenía un golpe fuerte en la cabeza y se encuentra todavía desorientado”, afirmó.
La defensa sostiene que el ataque no solo incluyó violencia física, sino también el hurto de la motocicleta a otro delivery. Según su versión, uno de los implicados habría ingresado el motorizado a un inmueble, otro habría salido con un arma de fuego para amedrentar y un tercero habría sido quien agredió directamente a la víctima, que salió a defender a su colega porque le quitaron la moto.
“El muchacho fue golpeado brutalmente”, enfatizó Patzi, quien adelantó que un examen forense establecerá el grado de las lesiones y los días de impedimento.
El incidente se produjo cuando un repartidor recogía una entrega de un restaurante de la avenida Beni, entre tercer y cuarto anillo. Dejó su motocicleta estacionada momentáneamente y, al no encontrarla, fue alertado por otras personas que podría estar al interior de la casa. Intentó recuperarla, momento en el que aparece otro delivery para apoyarlo, pero este fue agredido por intentar filmar el hecho.
El caso también expone posibles irregularidades en la atención inicial de la denuncia. El abogado indicó que en un primer momento no se quiso recibir la declaración del padre de la víctima, situación que posteriormente fue corregida. El joven ya prestó su testimonio ante la Fuerza Especial de Lucha Contra el Crimen (Felcc) en calidad de víctima.
Además, la defensa reveló que el trabajador presenta un grado de discapacidad, específicamente autismo leve, lo que —según la familia— agrava la preocupación por la violencia ejercida en su contra.
Versiones contrapuestas
Por su parte, la propietaria del inmueble donde ocurrió el hecho negó las acusaciones de agresión. Aseguró que el conflicto se originó debido a que repartidores suelen estacionar sus motocicletas en su garaje, dificultando la salida de su familia.
“Ese día queríamos salir y no encontramos al dueño de la moto”, sostuvo, indicando que el vehículo fue resguardado y posteriormente devuelto al joven, quien —según su versión— ofreció disculpas. Además, aseguró que el altercado con el segundo delivery se originó porque este filmó con su celular a una menor de edad.
Las autoridades continúan recabando declaraciones y elementos de prueba para esclarecer lo ocurrido y determinar responsabilidades, en medio de versiones contradictorias. La defensa exige justicia y la reparación de los daños físicos y económicos sufridos por las víctimas.

