Familias huyen con el agua hasta el cuello en Yapacaní y hay anuncio de más lluvias


Las autoridades señalan que no se puede llevar ayuda, porque los caminos están anegados. El Gobierno Municipal trabaja en la habilitación de rutas que utilizan los  productores. Hay damnificados también en San Carlos, San Juan y Warnes 

 

Por Deisy Ortiz Duran



Fuente: eldeber.com.bo

=> Recibir por Whatsapp las noticias destacadas

Un video que se hizo viral muestra la magnitud de la emergencia que se vive en Yapacaní. En las imágenes se observa a tres mujeres con el agua hasta el cuello, trasladando sus pertenencias sobre una balsa hecha con palos, mientras avanzan empujado la estructura a nado. La escena evidencia la gravedad de las inundaciones provocadas por las intensas lluvias y el desborde de ríos, que han dejado viviendas, caminos y extensas áreas de cultivos bajo el agua.

En distintos sectores, las familias se dan modos para salir a lugares seguros y resguardar sus vidas. Con palos, tablones y bidones construyen pequeñas canoas para cruzar zonas anegadas y alcanzar tierra firme. En estas embarcaciones trasladan a niños, adultos mayores y algunas pertenencias.

La situación en las zonas afectadas se agrava por la escasez de alimentos, agua potable y atención médica. Muchas familias permanecen aisladas a la espera de auxilio, mientras el nivel del agua continúa en ascenso.

Entre tanto, el municipio realiza trabajos de mantenimiento a los caminos comunales, atendiendo las emergencias en diferentes sectores. Se movilizó maquinaria pesada para acondicionar el tramo del kilómetro 6 Faja Norte, para garantizar mejores condiciones de circulación para productores.

Asimismo, se hizo mantenimiento en la comunidad Puerto Grether, Distrito 10, porque transitan familias que necesitan sacar sus productos.

Las últimas lluvias afectaron los campos de arroz y los productores temen perder toda la cosecha.

Las autoridades advierten que las inundaciones dificultan el desplazamiento de la ayuda y la situación no es alentadora porque los pronósticos alertan que las lluvias continuarán hasta fin de mes, ya que el Servicio Nacional de Meteorología e Hidrología (Senamhi) emitió una alerta por precipitaciones y dos por posibles desbordes de ríos, lo que mantiene en vilo a las comunidades afectadas.

Por su lado, el Centro de Operaciones de Emergencia Departamental (COED) envió esta semana 88 toneladas de ayuda humanitaria a cuatro municipios del norte afectados por riadas e inundaciones.

El director del COED, Luis Fernando Suárez, dijo que más de 4.000 familias damnificadas se beneficiaron con esta dotación.

La ayuda llegó a San Carlos, con 9.940 toneladas de alimentos; a  San Juan, con 10.878 toneladas; a Warnes, con 5.188 toneladas; y  a Yapacaní, con más de 62.000  toneladas.

Suárez también remarcó que se está coordinando con el Searpi para continuar con los trabajos de mantenimiento de los defensivos para evitar desbordes de ríos.

Alerta

El aviso por lluvias alcanza a los departamentos de Santa Cruz, La Paz, Pando, Cochabamba y Beni, y está vigente hasta este sábado. En el caso de Santa Cruz, se prevén aguaceros con tormentas eléctricas en las provincias Velasco, Ñuflo de Chávez, Guarayos, Ichilo, Sara, Obispo Santistevan, Warnes, Andrés Ibáñez, Chiquitos, Cordillera, Caballero, Florida y Vallegrande.

La alerta roja es para la zona del Chapare, donde se advierte sobre posibles desbordes en la cuenca baja del río Chapare, lo que puede afectar a la comunidad Santa Rosa y poblaciones cercanas, así como para otros afluentes de la zona.

El otro aviso es para el departamento de La Paz, por riesgo de rebalses de las cuencas de los ríos Irpavi, Choqueyapu, Huayña Jahuira y Achumani, donde existe la posibilidad de incrementos en los caudales.

Cochabamba

La Unidad de Gestión de Riesgos y Atención a Desastres de la Gobernación registra más de 1.500 familias afectadas por lluvias y al menos 6.000 hectáreas de dañados, principalmente en la región del trópico.

Los municipios de Entre Ríos, Puerto Villarroel, Chimoré, Villa Tunari, Pojo y Arque registraron daños en la producción agrícola.

Ante las alertas del Senamhi, la Gobernación activó un monitoreo permanente mediante su sistema de alerta temprana, que cuenta con 21 estaciones hidrometeorológicas, permitiendo el seguimiento en tiempo real de los niveles de los ríos.