El presidente de EEUU aclaró que esas instalaciones han sido “deliberadamente” preservadas hasta ahora y que negocia con lo que describió como un “nuevo y más razonable régimen” en Teherán
El presidente Donald Trump habla con periodistas a bordo del Air Force One el domingo. (REUTERS/Elizabeth Frantz)
Fuente: infobae.com
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El presidente estadounidense Donald Trump amenazó este lunes con destruir la infraestructura energética e hídrica de Irán si no se alcanza un acuerdo de paz “en breve” y el estrecho de Ormuz no queda abierto de inmediato al tráfico comercial.
En un mensaje publicado en su plataforma Truth Social, Trump enumeró los objetivos que ordenaría atacar: las plantas generadoras de electricidad, los pozos de petróleo, la isla de Kharg —principal terminal de exportación de crudo iraní— y, posiblemente, las plantas desalinizadoras del país.
“Esto será en retribución por nuestros muchos soldados y otros que Irán ha masacrado y matado durante el ‘reinado del terror’ de 47 años del viejo régimen”, escribió.

El posteo de Trump en Truth Social
Lo que hace especialmente significativa la amenaza es la advertencia implícita que lleva consigo: Trump aclaró que todas esas instalaciones han sido “deliberadamente” preservadas hasta ahora. No es la primera vez que el mandatario apunta a Kharg. En marzo, tras anunciar bombardeos sobre la isla, Trump optó por no atacar su infraestructura petrolera y explicó públicamente que se había contenido porque reconstruirla “llevaría años”.
En una entrevista con el Financial Times publicada el domingo, había ido un paso más allá al evaluar la posibilidad de “tomar el petróleo de Irán” y comparar una eventual ocupación de la isla con las acciones estadounidenses en Venezuela. La amenaza de este lunes representa, por tanto, la escalada verbal más explícita hasta la fecha contra infraestructura civil iraní.
Trump enmarcó el ultimátum dentro de lo que describió como negociaciones en curso con un “nuevo y más razonable régimen” en Teherán, y aseguró que se ha logrado un “gran progreso”.
Anteriormente, a bordo del Air Force One, dijo a periodistas que consideraba que ya había habido un cambio de régimen en Irán dado el número de dirigentes muertos en la guerra —entre ellos el líder supremo Ali Khamenei, fallecido el primer día del conflicto y sustituido por su hijo Mojtaba—, aunque no precisó con quién exactamente está negociando Washington.
Una imagen satelital muestra una terminal petrolera en la isla de Kharg, el corazón petrolero de Irán. (Planet Labs PBC/Cedida a REUTERS)
La amenaza llega en un momento de máxima tensión. Irán mantiene bloqueado el estrecho de Ormuz desde el inicio del conflicto, lo que ha disparado el precio del petróleo por encima de los 100 dólares el barril y generado una profunda incertidumbre en los mercados globales.
Trump afirmó que Irán permitirá el paso de 20 buques petroleros por el estrecho, sin precisar los términos del acuerdo.
Mientras tanto, Irán y Israel se bombardearon mutuamente este lunes por la mañana, en un conflicto que ya supera el mes de duración desde la ofensiva conjunta lanzada el 28 de febrero.
El canciller iraní Abbas Araghchi respondió a las presiones sobre la infraestructura energética advirtiendo que su país atacaría instalaciones de empresas estadounidenses en la región si se llegara a golpear la infraestructura energética iraní.
La posibilidad de un despliegue de tropas estadounidenses en suelo iraní agregó más tensión al escenario. Según The Washington Post, el Pentágono prepara operaciones terrestres de varias semanas con fuerzas especiales —no una invasión a gran escala, sino incursiones puntuales—, aunque el secretario de Estado Marco Rubio había descartado el viernes el envío de tropas de tierra. Un buque de asalto anfibio con unos 3.500 marines llegó a la región el pasado viernes. El presidente del Parlamento iraní, Mohamad Bagher Qalibaf, advirtió que sus fuerzas esperan la llegada de soldados estadounidenses “sobre el terreno para atacarlos y castigar de una vez por todas a sus aliados regionales”.
En el plano diplomático, los cancilleres de Turquía, Pakistán, Egipto y Arabia Saudita se reunieron desde el domingo en Islamabad para explorar vías de salida al conflicto. El canciller pakistaní Ishaq Dar declaró que su país está dispuesto a mediar y acoger conversaciones “sustantivas” entre Washington y Teherán. El conflicto, no obstante, se extiende más allá de las fronteras iraníes: en Líbano, los ataques israelíes han causado 1.238 muertos desde el 2 de marzo, incluidos 124 niños, mientras que la misión de la ONU en el país, UNIFIL, confirmó este lunes la muerte de un casco azul indonesio tras el impacto de un proyectil en una de sus posiciones en el sur del territorio.