Ante la posibilidad de que se amplie nuevos delitos en el proceso penal, Marset se expone a penas de cárcel que superan los 20 años. Sin embargo, los nuevos delitos que se agregararán son analizados por los fiscales Anthony Aminoff y Catherine Rosenberg
Fuente: eldeber.com.bo
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El presunto narcotraficante uruguayo Sebastián Marset podría enfrentar condenas más severas en Estados Unidos luego de renunciar a su derecho a un juicio rápido, una decisión que abre la posibilidad de que la Fiscalía amplíe los cargos en su contra.
Durante una audiencia en un tribunal federal de Alexandria, Virginia, el juez Rossie D. Alston Jr. leyó los cargos por conspiración para el lavado de dinero. En la sesión, tanto la defensa legal de Marset como el Ministerio Público acordaron aplazar el proceso hasta el próximo 20 de mayo.
El fiscal Anthony T. Aminoff advirtió que el tiempo adicional permitirá avanzar en las negociaciones y no descartó la presentación de una acusación sustitutiva, que podría incluir delitos más graves, como narcotráfico. Actualmente, Marset enfrenta una pena de hasta 20 años de prisión por conspiración para lavado de dinero, además de tres años de libertad supervisada y multas que superarían los 500.000 dólares.
Tras esta determinación y ante la posibilidad de que se amplie nuevos delitos en el proceso penal, Marset se expone a penas de cárcel que superan los 20 años. Sin embargo, los nuevos delitos que se agregararán son analizados por los fiscales Anthony Aminoff y Catherine Rosenberg, ambos fiscales asistentes del Distrito Este de Virginia.
La decisión de renunciar a un juicio rápido —una garantía constitucional en el sistema judicial estadounidense— es clave en el desarrollo del caso, ya que facilita que las autoridades profundicen la investigación sobre la red criminal que presuntamente lideraba el acusado.
Marset, de 34 años, fue capturado el 13 de marzo en Santa Cruz, Bolivia, tras un operativo que puso fin a meses de búsqueda internacional. Posteriormente, fue expulsado del país por su ingreso irregular y entregado a agentes de la Administración para el Control de Drogas, que lo trasladaron a territorio estadounidense.
Las autoridades federales lo investigan desde 2025 por su presunta participación en una organización dedicada al tráfico internacional de cocaína y al lavado de dinero mediante el uso de bancos en Estados Unidos y Europa. Aunque la acusación vigente se centra en el blanqueo de capitales, los fiscales han vinculado su estructura con el envío de grandes cargamentos de droga hacia el mercado europeo.
Según el Departamento de Estado, la red liderada por Marset estaría relacionada con la incautación de más de 16 toneladas de cocaína en Europa, dentro de una investigación multinacional que involucra a varios países.
La postergación de la audiencia y la posible ampliación de cargos perfilan un proceso judicial más complejo para Marset, quien ahora enfrenta un escenario legal que podría derivar en sanciones más drásticas en Estados Unidos.

