La campaña de desinformación de Rusia incrementa su alcance y sofisticación en Europa


El panorama informativo europeo enfrenta una escalada de operaciones engañosas de origen ruso, cuyas tácticas evolucionan en respuesta a nuevas restricciones y a los avances tecnológicos en inteligencia artificial

 

Vladimir Putin observa a hackers en un centro de operaciones, con monitores mostrando 'FAKE NEWS', la bandera rusa y mensajes de propaganda.

El presidente ruso Vladimir Putin supervisa a hackers que difunden noticias falsas como parte de una operación de propaganda prorrusa global. (Imagen Ilustrativa Infobae)



 

Fuente: infobae.com

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Cuatro años después del inicio de la guerra en Ucrania, la desinformación prorusa se ha intensificado y sofisticado, afectando no solo a la percepción del conflicto en sí, sino también a la posición internacional de Kiev y de sus aliados. La adaptación constante de estas campañas responde a los cambios en el terreno bélico y al clima político tanto dentro de Ucrania como en Occidente, según analizó franceinfo a partir de datos recopilados por Newsguard, una firma estadounidense dedicada al seguimiento sistemático de la desinformación digital.

En 2025, Newsguard detectó que la cantidad de noticias falsas con acusaciones infundadas de corrupción en Ucrania ascendió a 37 casos, en contraste con solo dos identificados durante el primer año del conflicto, según relató Chine Labbé, redactora en jefa para Europa de la compañía. En enero de 2026, la campaña llamada Matriochka produjo 30 videos de desinformación orientados exclusivamente contra Francia, casi igualando en solo un mes el total de 43 videos dirigidos al país europeo durante todo 2025.

La respuesta propagandística rusa evolucionó tras la suspensión de los canales internacionales oficiales RT y Sputnik en territorio europeo, una decisión adoptada el 2 de marzo de 2022 por el Consejo de la Unión Europea, hecho que redujo su alcance y forzó nuevas estrategias. Organizaciones como Viginum, servicio francés especializado en contrarrestar injerencias digitales extranjeras, reportaron en febrero de 2025 que estas restricciones empujaron a los operadores rusos a métodos más ocultos, consolidando la clandestinidad de sus acciones informativas e impulsando la aparición de portales apócrifos.

Informe de NewsGuard sobre las campañas de desinformación de Rusia respecto a la invasión en Ucrania (NewsGuard)

Informe de NewsGuard sobre las campañas de desinformación de Rusia respecto a la invasión en Ucrania (NewsGuard)

El bloque informativo Pravda, nacido en 2013 pero ampliado exponencialmente tras la invasión rusa, incluye 280 sitios falsos en casi 40 idiomas y generó más de seis millones de artículos solo en 2025, según explicó Labbé. Si se suman otras redes, el total asciende a 561 portales ficticios indexados por Newsguard con material sobre la guerra. La finalidad central de estos portales no radica en ganar lectores humanos, sino en influir en los sistemas de inteligencia artificial conversacional, ya que incorporan estas fuentes engañosas en sus respuestas; de hecho, en un tercio de los casos, estas IA validan rumores completamente infundados originados en dichos portales.

Derivaciones internacionales

El eje de la desinformación pasó de la negación de crímenes de guerra atribuidos al ejército ruso —como en el caso de la masacre de civiles en Bucha — y acusaciones reiteradas de “nazismo endémico” en las autoridades ucranianas, a tácticas orientadas a explotar el “cansancio” ante la duración del conflicto y a sembrar sospechas sobre la corrupción en la élite de Volodymyr Zelensky. Según detalló Labbé a franceinfo: “No es casualidad. Los desinformadores orientan sus acciones hacia lo que tiene mayor efecto”.

A ello se suman acciones más directas contra líderes de países aliados de Ucrania, como el presidente francés Emmanuel Macron, quien fue blanco de la operación Storm-1516. Esta campaña, que suplanta nombres y logos de medios legítimos, lo menciona nueve veces en 2025, contra solo una en el año anterior. Cada gesto público a favor de Kiev por parte de Macron ha detonado, de acuerdo con Newsguard, una ola sistemática de ataques desinformativos.

El presidente de Ucrania, Volodymyr Zelenskiy, y su esposa Olena asisten a una ceremonia de conmemoración en la instalación memorial para las víctimas de ataques y ejecuciones por parte de tropas rusas, durante la conmemoración del cuarto aniversario de la liberación de la ciudad, en medio del ataque de Rusia contra Ucrania, en Bucha, en las afueras de Kyiv, Ucrania, el 31 de marzo de 2026 (Reuters)

El presidente de Ucrania, Volodymyr Zelenskiy, y su esposa Olena asisten a una ceremonia de conmemoración en la instalación memorial para las víctimas de ataques y ejecuciones por parte de tropas rusas, durante la conmemoración del cuarto aniversario de la liberación de la ciudad, en medio del ataque de Rusia contra Ucrania, en Bucha, en las afueras de Kyiv, Ucrania, el 31 de marzo de 2026 (Reuters)

El fenómeno se amplifica durante periodos electorales clave en Europa, como las legislativas francesas de 2024, comicios municipales próximos, las elecciones en Moldavia en 2025, y las presidenciales en Rumanía y Polonia ese mismo año. Frecuentemente, la narrativa engañosa contiene referencias a Ucrania o críticas al respaldo de esos países hacia Kiev.

Inteligencia artificial y el impacto real de las campañas engañosas

La adopción de inteligencia artificial generativa —popularizada por el lanzamiento de ChatGPT en 2022— ha facilitado la elaboración rápida y masiva de contenido fraudulento, desde videos manipulados (“deepfakes”) hasta artículos orientados a redes sociales, sobre todo en Telegram y X. No obstante, la difusión concreta de muchos de estos materiales es limitada. Como consignó Viginum en 2025, la audiencia habitual de estos artículos y videos suele ser mínima debido a la baja calidad de los contenidos y las frecuentes fallas técnicas cometidas por los operadores.

En Estados Unidos, ciertos mensajes prorussos se adaptan a los debates internos, atizando el rechazo contra Ucrania sin atacar directamente al gobierno, especialmente tras el retorno de Donald Trump a la Casa Blanca y la interrupción de nuevas asignaciones de ayuda material y financiera a Kiev, situación resaltada por franceinfo en su análisis.

Artilleros de la 147ª Brigada de Asalto Aerotransportada descargan un vehículo militar con cartuchos para un obús, en medio del ataque de Rusia contra Ucrania, cerca de la ciudad de Pokrovsk, en la línea del frente de la región de Donetsk, Ucrania, el 30 de marzo de 2026 (Reuters)

Artilleros de la 147ª Brigada de Asalto Aerotransportada descargan un vehículo militar con cartuchos para un obús, en medio del ataque de Rusia contra Ucrania, cerca de la ciudad de Pokrovsk, en la línea del frente de la región de Donetsk, Ucrania, el 30 de marzo de 2026 (Reuters)

En el plano de la manipulación digital, el objetivo prioritario de los millones de artículos desinformativos generados desde redes como Pravda es la influencia sobre plataformas algorítmicas, más que la conquista de audiencias masivas. Según Newsguard, cuando un usuario consulta a una IA sobre la legitimidad de ciertos rumores difundidos por Pravda, “la IA responde afirmativamente en un tercio de los casos”, una cifra que revela el alcance indirecto pero significativo de la manipulación.

Las campañas suelen amplificar divisiones políticas preexistentes. Por ejemplo, tras circular una acusación falsa contra Macron sobre consumo de cocaína junto a otros líderes europeos, actores franceses de la extrema derecha retomaron y viralizaron la acusación antes de que la operación rusa amplificara la controversia.

La evolución de la desinformación prorusa desde febrero de 2022 hasta 2026 revela una estrategia flexible, apoyada en plataformas tecnológicas y adaptada no solo a la actualidad de la guerra, sino también a los climas políticos de Europa y Estados Unidos, según documentó franceinfo en base a los registros y el análisis de Newsguard y Viginum.