Mientras tanto, sectores afines a Yahuasi anunciaron movilizaciones en defensa del balotaje, en un escenario que tensiona el cierre del proceso electoral en La Paz y reabre la discusión sobre la legitimidad política en el departamento.
Fuente: eldeber.com.bo
El candidato a la Gobernación de La Paz por la alianza Sol-Patria, Luis Revilla, calificó de “bochornosa y vergonzosa” la crisis desatada en torno a la candidatura de René Yahuasi, cuyo partido declinó participar en el balotaje del 19 de abril, y aseguró que esta situación refleja una postulación “improvisada” que, a su juicio, no tenía propuestas para el departamento.
“Esto solo está expresando las características de una candidatura absolutamente improvisada que no tenía ni tiene nada que ofrecerle al departamento de La Paz más que escándalos”, afirmó Revilla en conferencia de prensa .
El pronunciamiento surge en medio del quiebre entre Yahuasi y la agrupación Nueva Generación Patriótica (NGP), que decidió retirar su respaldo y declinar su participación en la segunda vuelta electoral. Esta determinación fue aceptada por el Tribunal Supremo Electoral (TSE), lo que derivó en la proclamación directa de Revilla como gobernador electo, aunque el caso aún genera tensión política y cuestionamientos legales.
Revilla sostuvo que no tiene objeciones a una eventual segunda vuelta, si así lo define la autoridad electoral. “No tengo ningún problema con la segunda vuelta, ninguno. Si la ley lo establece, nosotros vamos a participar”, afirmó, al remarcar que la decisión no depende de su candidatura sino del TSE .
En ese contexto, cuestionó duramente los conflictos internos de su adversario, a quien acusó de haber reconocido diferencias por la distribución de cargos. “Antes de llegar a la gobernación ya se estaban repartiendo cargos. ¿Qué clase de gestión podríamos tener?”, cuestionó.
El candidato también criticó la debilidad del sistema político y apuntó contra la proliferación de organizaciones sin estructura real. “Hay muchas organizaciones que solo existen en papeles y que están para negociar pegas. Eso es lo que hemos visto en este caso”, afirmó, al plantear la necesidad de una reforma electoral para evitar los denominados “taxipartidos”.
Revilla aseguró que continuará con su agenda territorial mientras se aguardan decisiones definitivas del órgano electoral. Indicó que mantiene reuniones con sectores sociales y asambleístas electos para construir gobernabilidad, basada —según dijo— en acuerdos programáticos y no en el reparto de cargos.
“Vamos a trabajar sin pegas, sin cuoteos, pero sí en base a propuestas para cumplir lo que se ha comprometido con la gente”, señaló.
Por su parte, el conflicto se profundizó tras el comunicado de NGP, que justificó el retiro de su apoyo a Yahuasi por supuestos actos de “prepotencia”, “abuso de poder” y “falta de comunicación”, en medio de acusaciones cruzadas entre el candidato y la dirigencia partidaria.
El episodio abrió un nuevo frente de debate sobre la normativa electoral vigente. Revilla calificó la ley como “deficiente” y consideró urgente su modificación para evitar escenarios de incertidumbre como el actual, marcado por la anulación de la segunda vuelta y denuncias de irregularidades en la conformación de partidos políticos.
Mientras tanto, sectores afines a Yahuasi anunciaron movilizaciones en defensa del balotaje, en un escenario que tensiona el cierre del proceso electoral en La Paz y reabre la discusión sobre la legitimidad política en el departamento.

