El procedimiento se realizó bajo normativa estricta para evitar riesgos a la salud y frenar el ingreso de productos ilegales

Fuente: eldeber.com.bo
La Aduana Nacional de Bolivia, a través de la Gerencia Regional de Santa Cruz de la Sierra, participó en el acto de inutilización de mercancías perecederas en los depósitos de la Almacenera Boliviana ALBO S.A., en cumplimiento de la normativa vigente y como parte de los controles permanentes al comercio exterior.
=> Recibir por Whatsapp las noticias destacadas
El procedimiento se ejecutó bajo el Auto Administrativo de Inutilización y conforme a lo establecido en la Resolución de Directorio que aprueba el Reglamento de Destrucción (GNOA–REG-15, versión 4). Esta normativa establece mecanismos estrictos para garantizar que productos no aptos para el consumo o comercialización sean eliminados de forma segura y transparente.
De acuerdo con el artículo 27 del reglamento, la Administración Aduanera debe convocar con al menos dos días de anticipación a las instituciones competentes para participar en el proceso. Estas convocatorias se formalizan mediante notas o correos electrónicos, los cuales forman parte del expediente de destrucción como respaldo documental.
La normativa también dispone la participación obligatoria de entidades específicas, dependiendo del tipo de mercancía, lo que permite asegurar la correcta verificación del procedimiento. En el caso de productos perecederos, este control resulta clave para evitar riesgos sanitarios y la posible reintroducción ilegal al mercado interno.
Este tipo de acciones se enmarca en una política más amplia de control y fiscalización. En los últimos años, la Aduana Nacional ha intensificado operativos de comiso, incautación y destrucción de productos ilegales o en mal estado, incluyendo alimentos, bebidas, medicamentos y otros bienes que no cumplen con los requisitos sanitarios o aduaneros.
Según reportes institucionales, estos operativos forman parte de la lucha contra el contrabando y el comercio ilícito, actividades que generan pérdidas millonarias al Estado y afectan a la producción nacional. Solo en gestiones recientes, la Aduana ha reportado decomisos por cientos de millones de bolivianos, evidenciando la magnitud del problema en zonas fronterizas y centros de distribución.
Asimismo, la destrucción de mercancía busca proteger tanto la salud de la población como la competencia leal en el mercado, evitando que productos en mal estado o ingresados de manera irregular perjudiquen a los productores formales.
Desde la institución destacaron que estas labores se ejecutan de manera permanente en todo el territorio nacional, bajo estándares de trazabilidad, documentación y supervisión interinstitucional. Esto permite garantizar que cada proceso se realice con transparencia y conforme a la normativa vigente.
Con estas acciones, la Aduana Nacional reafirma su rol como garante de la legalidad en el comercio exterior, fortaleciendo los mecanismos de control y contribuyendo a la seguridad económica y sanitaria del país.
