España y otros cuatro países de la Unión Europea han solicitado un impuesto sobre los beneficios extraordinarios de las empresas energéticas en respuesta al aumento de los precios del combustible vinculado a la guerra en Oriente Medio, según anunció el sábado el ministro de Economía español, Carlos Cuerpo.

Esta solicitud se realizó en una carta dirigida al comisario europeo de Clima, Wopke Hoekstra, firmada por Cuerpo y los ministros de Hacienda de Austria, Alemania, Italia y Portugal, según especificó en un mensaje publicado en X.
Según el ministro español, esta medida «aliviaría la carga para los consumidores y los contribuyentes».
En su carta, fechada el viernes, los ministros argumentaron que este impuesto «también enviaría un mensaje claro para que quienes se benefician de las consecuencias de la guerra contribuyan a aliviar la carga para la ciudadanía», según una copia publicada por el ministro español.
Los precios del petróleo y el gas se han disparado desde el inicio de los ataques estadounidenses e israelíes contra Irán el 28 de febrero, que llevaron a Irán a bloquear el estratégico estrecho de Ormuz y dañaron la infraestructura energética en el Golfo Pérsico. Aunque la UE obtiene la mayor parte de su petróleo y gas de fuera del Golfo, el aumento de los precios mundiales sigue afectando a empresas y hogares.
=> Recibir por Whatsapp las noticias destacadas
Los ministros señalaron que en 2022 se introdujo un gravamen de emergencia similar para hacer frente al alza de los precios de la energía tras la invasión rusa de Ucrania.
“Dadas la actual situación del mercado y las restricciones presupuestarias, la Comisión Europea debería desarrollar con rapidez un instrumento de contribución similar a nivel de la UE con una sólida base jurídica”, escribieron. La carta no especificaba el importe del gravamen propuesto ni las empresas que se verían afectadas.