El pasado 22 de marzo, 59 agrupaciones se repartieron los 330 municipios en disputa

Fuente: Correo del Sur
Las elecciones subnacionales 2026 dejaron un poder territorial distribuido entre 59 organizaciones políticas distintas en los 330 municipios que eligieron nuevas autoridades el pasado 22 de marzo, sin que ninguna fuerza política lograra consolidar una hegemonía nacional, según revela la “Cartografía del Poder: Bolivia 2026”, un análisis elaborado por Rodríguez Baudoin, gabinete de comunicación estratégica con sede en Bolivia y Ecuador.
El dato que mejor ilustra la fragmentación: VOS, el frente que lidera el cruceño Mamén Saavedra, la fuerza más votada a nivel nacional con 688.768 sufragios, controla únicamente dos alcaldías. El 95% de ese caudal proviene de un solo municipio, Santa Cruz de la Sierra, con 658.338 votos. Su única otra victoria municipal fue en Mairana. En contraste, frentes con menor volumen de votos pero con estrategia territorial más distribuida gobernarán decenas de municipios en distintos departamentos.
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Las nueve capitales departamentales más El Alto quedaron repartidas entre diez fuerzas diferentes: Unión Por el Cambio (UPC) se impuso en El Alto, Innovación Humana (IH) en Nuestra Señora de La Paz, (Nueva Generación Patriótica (NGP) en Oruro, Movimiento Tercer Sistema (MTS) en Potosí capital, Alianza Gente Nueva (AGN) en Sucre, APB-Súmate en Cochabamba, Primero Tarija (T) en Tarija, VOS en Santa Cruz de la Sierra, Patria-Unidos en Trinidad y Libre-Pando en Cobija.
En el ranking territorial municipal, Patria –que compitió bajo cinco variantes adaptadas a los contextos regionales– y MTS encabezan el control de alcaldías con 36 municipios cada una, equivalente al 10,9% del total. Juntas suman el 21,8% del mapa territorial del país. El restante 50% del territorio está en manos de 51 agrupaciones que no figuran entre las ocho primeras fuerzas. 40 de esas agrupaciones ganaron solo uno o dos municipios en todo el país.
A nivel de gobernaciones, el panorama también refleja dispersión: en la primera vuelta, nueve siglas distintas ganaron en los nueve departamentos. Libre se impuso en Santa Cruz con el 28,5% de los votos; Alianza Unidos por los Pueblos (A-UPP) ganó Cochabamba con 40,4%; Alianza Social (AS), organización que lidera René Joaquino, se adjudicó Potosí con 42,0%; Jach’a acabó primero en Oruro con 35,2%; Patria-Sol ganó La Paz con 20,0%; AGN se impuso en Chuquisaca con 34,7%; Patria triunfó en Tarija con 35,8%; Patria-Unidos ganó Beni con 33,8%; y Libre-Pando se adjudicó Pando con 46,9%. No obsante, el control territorial se definirá en la segunda vuelta del 19 de abril en Chuquisaca, Santa Cruz, Beni, Oruro y Tarija, luego de que NGP declinara en La Paz.
En las elecciones subnacionales de 2021, según los resultados oficiales publicados por el OEP, el MAS obtuvo 240 de las 336 alcaldías en disputa –el 71,4% del total– y ganó tres de las nueve gobernaciones: Cochabamba, Oruro y Potosí. En aquel periodo, el partido de gobierno dominó de forma extensa el territorio rural y los municipios intermedios, aunque perdió la mayoría de las capitales departamentales y centros urbanos.
Las tres conclusiones que deja el nuevo mapa, según el análisis de Rodríguez Baudoin: primero, con 59 agrupaciones gobernando los 330 municipios y 10 fuerzas distintas controlando las capitales, “la era del partido único o hegemónico ha terminado”, señala el documento; segundo, existe una desconexión entre la votación para gobernador y para alcalde: ganar un departamento ya no se correlaciona con el control territorial de sus municipios; y tercero, ante una configuración donde las fuerzas más votadas carecen de territorio extenso y las más extendidas no tienen mayorías urbanas absolutas, la gobernabilidad futura de Bolivia dependerá de la construcción de alianzas entre distintos arquetipos políticos.
El análisis, por último, concluye que las últimas subnacionales dejaron cuatro modelos de dominio territorial: la “franquicia nacional” de Patria, con presencia en ocho de los nueve departamentos; la “guerrilla municipal” de MTS, que convirtió 288.030 votos en 36 alcaldías concentradas en el centro-sur del país; la “fortaleza metropolitana” de VOS, con volumen masivo pero circunscrito a un municipio; y la “hegemonía regional” de A-UPP, con porcentajes de entre 72% y 80% en los municipios del Trópico cochabambino.
AGN lidera en Chuquisaca, pero el poder local quedó repartido entre cinco fuerzas
La Alianza Gente Nueva (AGN) se impuso en 13 de los 28 municipios de Chuquisaca en las elecciones subnacionales 2026, lo que equivale al 46,4% del territorio departamental. Sin embargo, el resto del poder local quedó distribuido entre cinco organizaciones políticas distintas.
Por Siempre Chuquisaca (XS-CH) obtuvo siete municipios: Villa Serrano, San Lucas, Yotala, Padilla, Sopachuy, Tarabuco e Icla. El Movimiento Tercer Sistema (MTS) ganó tres –Tarvita, Tomina y Presto–, al igual que Libre, que se adjudicó Camargo, Culpina y Yamparáez. Patria-Unidos se impuso en Huacareta y Villa Abecia. Sucre, la capital del país, fue para AGN con el 20,22% de los votos válidos.
¿Qué pasó en 2021? En aquel periodo, el MAS controló 21 de 29 alcaldías –el 72,41% del departamento–, algunos con altos porcentajes como Sopachuy (84,45%), Tomina (82,39%) y Presto (77,95%). Este año, esos municipios se distribuyeron principalmente entre AGN, que capturó 13 de las antiguas plazas masistas, y XS-CH, que se afianzó en siete. MTS recogió tres municipios –entre ellos Tomina y Presto–, mientras Libre y Patria-Unidos sumaron tres y dos respectivamente.
Fuente: Correo del Sur