En su última jornada completa en el espacio, los tripulantes tendrán que hacerse cargo de los residuos generados en la misión, ejecutar maniobras para asegurar su trayectoria y realizar una prueba de las prendas diseñadas para que no sufran mareos al volver a la gravedad terrestre.
Valentina Raffio
Fuente: https://www.elperiodico.com
Los cuatro astronautas a bordo de la misión Artemis se enfrentan este jue/esves a su último día completo en el espacio. Según constata el programa de la misión, en las próximas horas Reid Wiseman, Victor Glo/esver, Christina Koch y Jeremy Hansen tendrán que poner en marcha todos los preparati/esvos para /esvol/esver a la Tierra.
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Entre ellos destacan cuestiones técnicas como repasar los procedimientos de reingreso y amerizaje y ejecutar una nue/esva maniobra orbital de corrección de trayectoria hasta cuestiones más logísticas como, por ejemplo, recoger todos los «desechos» generados durante el /esviaje. En esta última jornada de /esvuelo espacial, los tripulantes de la misión también tendrán que lle/esvar a cabo un ‘fitting’ de los trajes espaciales diseñados específicamente para que durante su regreso a la Tierra sus cuerpos puedan adaptarse de nue/esvo a la gra/esvedad y no sufran de mareos.
La jornada de este jueves está planeada minuto por minuto. A lo largo del día, los astronautas seguirán una planificación minuciosa orientada a asegurar que cada fase del retorno se ejecute sin contratiempos. Una parte central de la jornada estará dedicada a revisar, junto al equipo de control de vuelo, todos los procedimientos vinculados al reingreso en la atmósfera terrestre y al posterior amerizaje en las aguas del Pacífico.
Estas sesiones permiten verificar protocolos, resolver dudas operativas y reforzar la coordinación entre la nave espacial y los equipos en Houston. Paralelamente, según afirman los técnicos de la misión, se llevará a cabo una nueva maniobra de corrección orbital para ajustar con precisión la trayectoria de regreso y minimizar los eventuales riesgos.
Más allá de los preparativos técnicos, los astronautas también tendrán que completar varias actividades en su lista final de objetivos de la misión. Entre ellas, destacan la recolección de desechos generados durante el viaje.
Ya sean los envoltorios de los alimentos que han consumido, incluido el famoso frasco de Nutella que salió volando durante una retransmisión, o los excrementos recolectados por el inodoro espacial que, como hemos podido observar, ha dado varios problemas durante el viaje. Según se estipula en los protocolos, la orina recolectada debe ser tirada por la borda ya que esta, al entrar en contacto con el vacío y las temperaturas extremas del espacio, se congela de inmediato y se convierte en pequeños cristales que se dispersan sin suponer un riesgo.
Las heces, en cambio, se deben traer de vuelta a la Tierra ya que, en la práctica, expulsarlas al espacio podría generar residuos sólidos potencialmente peligrosos que podrían interferir con la nave o quedar orbitando como basura espacial.
‘Looks’ para no desmayarse
La última tarea de los astronautas será llevar a cabo una prueba de los trajes espaciales que utilizarán en su regreso a la Tierra.
Es decir, el equivalente a un ‘fitting’ de moda pero, en esta ocasión, con ‘looks’ espaciales. Durante estas pruebas, los tripulantes tendrán que comprobar que cada prenda se adapta correctamente a sus cuerpos aún tras pasar varios días en condiciones de microgravedad, un entorno que provoca cambios fisiológicos como la redistribución de fluidos y la pérdida de tono muscular.
Una parte esencial será la toma de medidas la circunferencia corporal y la evaluación de parámetros como la presión ejercida, la comodidad y la facilidad para ponerse y quitarse estas prendas. El objetivo inmediato es garantizar que, durante el descenso, estas piezas ayuden a mantener la circulación sanguínea y reduzcan el riesgo de mareos o desorientación al volver a la gravedad. Los datos recogidos, además, permitirán optimizar futuros diseños y mejorar la seguridad en próximas misiones.
El viernes, última día de la misión, toda la jornada estará enfocada en el regreso a la Tierra. Según recoge el cronograma elaborado desde la sala de control, la jornada comenzará con una última maniobra de corrección de trayectoria para asegurar que la nave entre en la atmósfera en el punto y ángulo adecuados.
A continuación, los astronautas reconfigurarán la cabina, guardando el equipo y colocando los asientos en posición para el descenso, antes de ponerse los trajes espaciales definitivos. Y con todo preparado, los astronautas ejecutarán las maniobras de descenso para reingresar en la atmósfera. Su amerizaje, en las aguas del Pacífico, probablemente frente a las costas de San Diego, está previsto para las 8 de la tarde del viernes en California (el equivalente a las 2 de la madrugada del sábado en hora peninsular española). Tanto la NASA como el ejército de Estados Unidos afirman que ya se están desplegando operativos para recoger a los astronautas y traerlos de vuelta con sus familias.

