¿Por qué Bolivia habría caído en recesión en 2025 y seguiría débil en 2026?
Aunque el Banco Mundial advierte que América Latina sigue con bajo crecimiento por problemas estructurales persistentes, espacio fiscal reducido, alto costo financiero y menor margen de maniobra macroeconómica, el problema de Bolivia sería aún más agudo por sus desequilibrios internos: caída de producción de gas, menor ingreso de divisas, déficit fiscal sostenido, presión sobre reservas internacionales, escasez de dólares, subvenciones crecientes a combustibles y baja inversión privada.
El Banco Mundial remarca que en la región los déficits y el pago de intereses están desplazando la inversión pública productiva, lo que frena el crecimiento potencial de la región.
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¿Por qué las proyecciones no mejoran pese a medidas gubernamentales aplicadas?
Con base en el enfoque del Banco Mundial, las medidas de corto plazo suelen ser insuficientes cuando la crisis es estructural. Si las acciones se concentraron en controles, gasto coyuntural, endeudamiento o alivios temporales sin corregir el déficit, la productividad, la falta de divisas y la caída exportadora, entonces el efecto sobre expectativas y crecimiento es muy limitado.
En términos técnicos:
- No se recompone
- No sube inversión.
- No entra capital
- No mejora
- No se corrige el problema fiscal/externo.
Por tanto, el problema central es la falta de reformas estructurales profundas, sumado al desgaste del modelo primario-exportador basado en gas natural y gasto público de años. El propio Banco Mundial señala que la región necesita políticas que impulsen productividad, inversión y empleo de calidad, porque el crecimiento actual es insuficiente.
¿Cómo se explica que después de 2 años recesivos Bolivia tenga un crecimiento del 4% el 2027?
Porque esa proyección del 4% para 2027 no significa que Bolivia “ya esté bien”, sino que el Banco Mundial suele asumir un escenario base de normalización parcial después de una crisis: efecto rebote, ajuste de desequilibrios y cierta recuperación de sectores clave. El informe remarca que en América Latina el principal freno actual es la baja inversión, mientras que una mejora del marco macroeconómico y señales más claras de política pueden destrabar consumo e inversión.
En el caso de Bolivia, una proyección así normalmente descansaría en estos supuestos:
- Mayor disponibilidad de divisas: Alivio de la escasez de dólares y menor presión
- Recuperación parcial de exportaciones: Gas, minería o nuevos proyectos energéticos.
- Mejor ejecución de inversión pública y privada: Infraestructura, energía, litio,
- Menor incertidumbre política y fiscal: Más confianza de empresas y
- Efecto estadístico rebote: si 2025-2026 fueron malos, crecer 4% en 2027 puede ser solo recuperación desde una base
Lo clave, crecer 4% un año no implica salir de la crisis estructural. Puede ser simplemente una mejora coyuntural tras tocar fondo. El propio Banco Mundial insiste en que, sin reformas que eleven productividad, diversifiquen exportaciones y mejoren el clima de inversión, el crecimiento de la región sigue siendo frágil y limitado.
En resumen, el 4% de 2027 probablemente refleja una apuesta a un rebote técnico y a una corrección parcial de desequilibrios, no una solución definitiva de fondo.
Cinco medidas urgentes para estabilizar Bolivia y evitar una recesión más profunda
1. Orden fiscal creíble y gradual
Reducir déficit fiscal con metas claras: recorte de gasto improductivo, revisión de subsidios mal focalizados, reingeniería de empresas deficitarias, priorización de inversión rentable.
Objetivo: Bajar presión sobre deuda pública y emisión monetaria.
2. Plan de estabilización cambiaria y de reservas
Transparentar mercado cambiario, captar divisas, renegociar financiamiento externo, dar señales de disciplina monetaria y fiscal, claras.
Objetivo: Frenar escasez de dólares y expectativas negativas.
3. Shock de inversión en hidrocarburos, minería y energía
Abrir reglas claras para inversión privada y alianzas público-privadas.
Objetivo: Recuperar exportaciones y flujo de divisas.
- Reforma pro-inversión y simplificación tributaria/regulatoria Menos trabas, seguridad jurídica, incentivos a formalización y exportación. Objetivo: atraer capital y generar empleo.
5. Diversificación productiva con enfoque exportador
Impulsar agroindustria, litio, turismo, logística, manufactura ligera y otros.
Objetivo: Reducir dependencia del gas natural y ampliar base productiva.
Conclusión
La crisis no se resuelve con medidas aisladas ni discursos; requiere un programa integral de estabilización + reformas estructurales + recuperación de confianza. Sin eso, Bolivia seguirá atrapada en bajo crecimiento, presión cambiaria y deterioro social. Por lo tanto, sería muy probable continuar en recesión económica, o que la misma empeore, considerando el escenario mundial poco favorable.
Sin embargo, si bien las proyecciones del Banco Mundial son negativas para el 2026 y alentadoras para el 2027, esto no significa que no se puedan revertir, mejorar o empeorar. Es evidente que el escenario externo no lo podemos controlar, pero si el interno; por lo que el gobierno y demás fuerzas políticas y sociales de Bolivia deberán actuar con pragmatismo para que la crisis económica no se agudice.
