Mal comienzo de los equipos bolivianos repercute en la falta de competitividad en campeonato oficial


La decisión de priorizar a la selección nacional comienza a pasar factura a los clubes bolivianos en el ámbito internacional. Los planteles llegan sin la continuidad necesaria, evidenciando desajustes futbolísticos y falta de intensidad, aspectos clave en este tipo de torneos.

Por Roy Alex Muguertegui T.



Fuente: diez.bo

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La decisión de priorizar a la selección nacional y postergar el inicio del torneo oficial comienza a pasar factura a los clubes bolivianos en el plano internacional. Los resultados en el arranque de la Copa Libertadores y la Copa Sudamericana reflejan un bajo rendimiento generalizado: de los cuatro representantes nacionales, apenas Blooming logró rescatar un empate (1-1) en casa frente a River Plate.

Por su parte, Always Ready cayó 0-1 ante Liga de Quito, Independiente de Sucre fue superado 1-3 por Racing Club, y Bolívar no pudo en su visita frente a Independiente Rivadavia, perdiendo por la mínima diferencia con un gol tempranero.

La Federación Boliviana de Fútbol, a través de su Dirección de Competiciones, optó por implementar un Torneo de Verano y posteriormente una Copa Repechaje con el argumento de mantener el ritmo de competencia. Sin embargo, estas decisiones han sido objeto de cuestionamiento, ya que el nivel mostrado por los equipos dista de aquel que suelen exhibir en torneos oficiales por puntos.

En este contexto, Blooming fue el equipo más rescatable en la primera fecha internacional. De 12 unidades posibles, los clubes bolivianos apenas sumaron una, conseguida por la Academia celeste ante un rival de jerarquía y en igualdad de condiciones, considerando que el encuentro se disputó en Santa Cruz de la Sierra, sin el condicionante de la altitud.

El caso de Always Ready fue uno de los más observados. Jugando a más de 4.150 metros sobre el nivel del mar, no logró capitalizar la ventaja geográfica y terminó cediendo ante un rival que supo plantear un partido inteligente. La derrota dejó en evidencia falencias futbolísticas y estratégicas del conjunto alteño.

Independiente de Sucre, pese a mostrar actitud, careció de claridad y contundencia. Tras dilapidar ocasiones en el estadio Patria, terminó cediendo puntos valiosos en casa, lo que complica sus aspiraciones de clasificación.

Bolívar, en tanto, protagonizó otra de las decepciones. La derrota ante un debutante en torneos internacionales como Independiente Rivadavia, sumada a la incapacidad de reacción tras el gol inicial, dejó más dudas que certezas en el conjunto paceño en su estreno internacional.

En síntesis, la falta de competitividad derivada de la postergación del torneo oficial expone a los clubes bolivianos a un arranque adverso en el ámbito continental. La priorización de la selección nacional, que recientemente quedó fuera de la Copa Mundial de la FIFA 2026 tras caer en el repechaje ante Irak, abre aún más el debate sobre la planificación dirigencial.

Además, se prevé una nueva pausa en la Liga de la División Profesional durante junio, cuando Bolivia dispute un amistoso frente a Escocia en Estados Unidos. Un nuevo paréntesis que amenaza con profundizar la irregularidad competitiva del fútbol boliviano.