
El expresidente Jaime Paz Zamora no es ajeno a la problemática del combustible de mala calidad y vive la situación de cerca, dado que el presidente Rodrigo Paz es su hijo. Confesó que el mandatario “casi se pone a llorar ante la impotencia” de tener “amarrados” los contratos de provisión de carburantes con multinacionales —heredados de la gestión anterior—, lo que le impedía firmar nuevos acuerdos bajo renovadas condiciones de calidad.
“Los ministros lo convencieron de que estaban atados de pies y manos al monopolio gigantesco que tienen estas empresas distribuidoras en todo el país. Casi se pone a llorar Rodrigo ante la impotencia; menos mal que se han ido moviendo (en la solución)”, relató en una entrevista con Radio Fides.
Las empresas transnacionales Vitol y Trafigura operan en Bolivia en la provisión de carburantes. Recientemente, Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB) firmó una adenda al contrato con Vitol para asegurar la provisión de un combustible de mayor calidad, tras los problemas registrados desde enero en la gasolina.
Aunque inicialmente el Gobierno negaba las denuncias de los choferes sindicalizados, el pasado 3 de febrero la actual administración reconoció la venta de combustible deficiente, cuyo origen se localizó en dos tanques de mezcla de gasolina con etanol y luego en carros cisterna que lo importan.
=> Recibir por Whatsapp las noticias destacadas
“A mi juicio, es una especie de sabotaje porque el Gobierno está limitado por un contrato que viene de la gestión anterior. No te puedes zafar de ese contrato porque está manejado por multinacionales que controlan el negocio y que, además, son dueñas de los carros cisterna dentro de Bolivia”, insistió Paz Zamora.
El expresidente, entre 1989 y 1993, aseguró que los contratos de provisión heredados del gobierno de Luis Arce tienen vigencia hasta finales de este mes, lo que abrirá una nueva etapa en la gestión de los carburantes importados.
“Me he informado que hasta fines de mes se acaban los monopolios extranjeros que nos aprietan la garganta y vamos a poder hacer nuestros contratos con responsabilidad nacional”, aseguró, aclarando que sus opiniones las da “desde fuera y nada más”.
Paz Zamora reconoció el daño causado a los vehículos de los ciudadanos y pidió paciencia ante el nuevo escenario de contratación que se avecina.
Debido a la declinación de los campos hidrocarburíferos, Bolivia importa actualmente más del 50 % de la gasolina y más del 90 % del diésel. El gobierno de Paz acabó con la subvención que duró más de 20 años y que representaba un costo anual superior a los $us 3.000 millones.
También se refirió a Jorge «Tuto» Quiroga y a Samuel Doria Medina, críticos con la gestión de su hijo por la crisis del combustible. “Los derrotados por una u otra razón se sienten muy incómodos, y a veces esa incomodidad nos hace perder la perspectiva”, consideró, en alusión a que ambos líderes políticos perdieron las elecciones de 2025.
«Tuto y Samuel han sido mis ministros (cuando fue presidente), hemos trabajado bien. Entonces, que sigan siendo los buenos tipos que fueron conmigo. Pero que ahora no sean buenos tipos con Jaime Paz, sino con el país, con la patria», afirmó.