Santa Cruz. Según su testimonio, su hija recibió llamadas desde números internacionales en las que les advertían que dejaran de investigar el caso, bajo amenazas de muerte. Además, denunció que su nuera y sus nietos tuvieron que abandonar el país tras presuntos actos de seguimiento y amenazas previas.
Fuente: Red Uno
Entre lágrimas, firmeza y denuncias de amenazas, Ana María Méndez, madre de Lorgio Saucedo, aseguró que no dejará de exigir justicia para su hijo, cuyo caso dio un giro tras confirmarse mediante pruebas genéticas que la sangre hallada en el lugar de los hechos le pertenece.
“Pese a las amenazas, no voy a descansar de seguir clamando por justicia”, afirmó Méndez, quien señaló que han transcurrido siete meses de incertidumbre desde la desaparición de su hijo, ocurrida el 2 de septiembre.
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La mujer reveló que tanto ella como su familia han sido víctimas de intimidaciones. Según su testimonio, su hija recibió llamadas desde números internacionales en las que les advertían que dejaran de investigar el caso, bajo amenazas de muerte. Además, denunció que su nuera y sus nietos tuvieron que abandonar el país tras presuntos actos de seguimiento y amenazas previas.
En el ámbito judicial, Méndez cuestionó la actuación de las autoridades. Recordó que el principal acusado, Yerko Iriarte, fue enviado inicialmente a detención preventiva por 180 días, pero posteriormente obtuvo libertad, junto a otros implicados. “Nos expusieron como víctimas. Si estos asesinos están libres, cualquier cosa puede pasarnos”, advirtió.
La madre también denunció demoras en la notificación de la ampliación de la imputación por asesinato, pese a que según afirmó el documento ya había sido emitido. Indicó que tuvo que apersonarse al juzgado y exigir que se proceda con las citaciones, ante el riesgo de que los plazos legales favorezcan a los acusados.
De acuerdo con su declaración, existen múltiples elementos que vinculan a los sindicados con el crimen: pruebas de guantelete con resultado positivo a residuos de pólvora, manchas de sangre humana en prendas y, finalmente, la prueba genética que arrojó una coincidencia del 99,9% con ella, confirmando la identidad de la víctima.
“Ese es el elemento que confirma que mi hijo está muerto y que Yerko Iriarte es el autor intelectual”, sostuvo.
Por su parte, el fiscal departamental de Santa Cruz, Alberto Zeballos, informó que el Ministerio Público determinó ampliar la imputación formal por el delito de asesinato contra Iriarte y otros tres coimputados, en base a pruebas periciales, documentales y testificales.
“Las manchas de sangre corresponden a la víctima, con una certeza del 99,9% según la pericia genética”, explicó la autoridad, quien además mencionó la existencia de videos y otros elementos que respaldan la hipótesis del crimen.
Actualmente, los cuatro acusados se encuentran con medidas sustitutivas, mientras se aguarda su notificación formal para la audiencia programada para el próximo 24 de abril.
Pese al miedo y las dificultades, Méndez reiteró su determinación: “No importa las amenazas ni las puertas que se cierren. Se lo debo a mi hijo y a mis nietos. Voy a seguir hasta que haya justicia”.
