El economista Carlos Schlink participa del equipo de transición de Mamén Saavedra. Lamenta la falta de información que imposibilita identificar todas las deudas.

Fuente: El Deber
No titubea al presentar su análisis. «La situación es catastrófica y realmente no esperábamos encontrar algo así» en la Alcaldía de Santa Cruz de la Sierra. El economista Carlos Schlink, miembro de la comisión de transición que acompaña a Mamén Saavedra, lamenta la falta de información documentada entregada por la administración saliente.
«Desde el 24 de marzo, nosotros venimos trabajando con la comisión económica, y otras siete comisiones que se formaron, en la alcaldía municipal», detalla durante la entrevista en el programa ON- Otra Noche con Sissi que se emite por EL DEBER. Sin embargo, y a pesar de los pedidos solicitados a la administración de Jhonny Fernández, «no se nos entregó absolutamente nada hasta el momento».
A pesar de haber concertado varias reuniones con el equipo propuesto por el alcalde, Schlink revela que solo recibieron fotocopias, por lo que «estuvimos indagando con alguna de las oficinas de las diferentes secretarías para poder determinar cuál era la información que nos iba a apartar».
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Un punto clave en al indagación se centró en las recaudaciones tributarias que realiza el municipio. «Lo único que nos dieron fueron extractos bancarios de los años pasados, 2.000 hojas impresas», puntualizó el economista.
En la evaluación preliminar, que deberán constatar una vez asuman oficialmente la Alcaldía, se considera una deuda de Bs 2.500 millones. Sectores como las constructoras o la empresa prestataria del servicio de aseo urbano acumulan deudas importantes que deberán afrontarse en los próximos días. Para ello, anticipa que el primer paso a seguir será «investigar sobre las recaudaciones tributarias. El comportamiento de las recaudaciones siempre ha tendido a crecer. Aproximadamente en la gestión 2013-2014 hemos alcanzado cifras históricas de alrededor de 1.200 millones de bolivianos (por año) y el año 2025, imagínese, 11 años después, nuestra recaudación bajó a 860 millones».
De forma paralela, y para lograr contar con recursos que permitan afrontar la gestión, proyecta como segundo paso «charlar con toda la cooperación internacional para poder renegociar todas nuestras deudas de largo plazo, para poder, por lo menos en este primer año, dar oxígeno al flujo de caja y podamos cumplir con las obligaciones que son muchas para el municipio».
Siguiendo con e plan de trabajo, Schlink considera que «un tercer elemento es la revisión de toda la deuda que no ha sido registrada. Desde el inicio del proceso, en los sistemas como es el SICOE o toda la documentación de respaldo, ver si es in situ, si las obras se han cubierto, se han construido, si no son obras fantasma o si se han dado los servicios respectivos». De no ser así, «se le va a hacer también los procesos correspondientes para que la parte jurídica se encargue de ver la viabilidad y recuperación de todos estos recursos»
Sobre la situación en la que encuentran la Alcaldía a días de asumir, «creíamos que todo lo que se registraba en el presupuesto era lo que realmente se tenía que cumplir, pero el hecho de que no hayan registrado desde la gestión 2016 las deudas, estamos hablando de 10 años consecutivos, con empresas que han tenido contratos, que han realizado obras, que han brindado servicios, eso nos llamó de sobremanera la atención», detalla el economista. Eso sí, aclara que se cumplirán con esas deudas como corresponde a una entidad pública.