El Salario Mínimo Nacional se incrementó sin análisis técnico en las dos últimas décadas; sin embargo, para esta gestión se fijó en 3.300 bolivianos.
Fuente: El Diario
El pliego petitorio de la Central Obrera Boliviana (COB) y del Magisterio, un incremento salarial, sólo buscan beneficios políticos y económicos, dejando los problemas económicos al resto de la población. Entretanto, economistas señalan que sólo un 15% de los ocupados tiene un empleo formal y el 85% es parte de sector informal, este último sobrevive con la venta del día sin seguro ni vacaciones.
El sector multisectorial criticó fuertemente a la entidad de los trabajadores, e indicaron que ellos no representan a los verdaderos trabajadores, mientras la población se fue contra los maestros, que marchan sin pasar clases, dejando de cumplir los 200 días hábiles.
=> Recibir por Whatsapp las noticias destacadas
La COB dentro su pliego petitorio está un incremento salarial al haber básico del 20% y el magisterio también va por el mismo objetivo, ambos marcharon toda la semana por el centro paceño, perjudicando a la ciudadanía.
El Gobierno convocó a la COB a un diálogo para el miércoles, pero los ejecutivos no asistieron al encuentro.
Al respecto, para el presidente de la Cámara Nacional de Comercio (CNC), Eduardo Olivo, la convocatoria del Gobierno nacional a un diálogo tripartito es responsable; sin embargo, la COB ha optado por una posición intransigente e irresponsable.
“No tiene sustento legal ni económico”, asegura y lamenta que la COB decida por una escalada de conflicto, así como por ataques políticos, descalificando al ministro de Economía y Finanzas Públicas, Gabriel Espinoza, y la actitud de la entidad laboral pone en riesgo la estabilidad económica del país.
Olivo señala a la estabilidad económica como prioridad, “el diálogo debería primar y no la presión y el chantaje”.
Sostiene que el país no debe ceder a exigencias sectoriales, ya que no puede someter la política económica a caprichos sin sustento técnico.
Ese tipo de peticiones sólo genera incertidumbre, afecta a empresas y pone en riesgo las fuentes de empleos, que supuestamente ellos dicen defender. “No se puede negociar bajo presión”, sentenció.
Indicador
Por su parte, el economista y docente de la Universidad Técnica de Oruro (UTO), Ernesto Bernal, dijo que la negociación debería empezar en base a los datos económicos que registró el 2025, en este caso la inflación que llegó a 15%.
Recuerda que cada año, por estas fechas, se presenta el pliego petitorio de la COB, con el objetivo de solicitar un incremento salarial que cubra el costo de una canasta familiar, que por lo general es un porcentaje alto.
Recesión
Bernal puntualizó que Bolivia se encuentra en un momento de recesión, a pesar de ello el Gobierno ya implementó un aumento del Salario Mínimo Nacional (SMN) de 20% a principios de año; ahora el pedido de la COB, de un aumento al haber básico, debería ser analizado el trasfondo de la demanda.
Recuerda que los organismos internacionales como el Banco Mundial y el Fondo Monetario Internacional (FMI) proyectan una recesión de -3,3%, sólo la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal) estima que Bolivia crecerá 0,5% en 2026.
Lamenta que los dirigentes respondan a una tendencia política-ideológica, que tiene cada sindicato, como el magisterio, mineros u otros sectores.
Expresó que el 85% de los informales no recibe el incremento salarial, sólo a ellos les queda subir el valor de sus productos para compensar la pérdida del poder adquisitivo.
Productividad y pacto social
Hace años, economistas y empresarios plantearon un incremento salarial en base a la productividad. Al respecto, Bernal sostuvo que un estudio realizado en Oruro con apoyo del Instituto de Estudios Avanzados en Desarrollo (Inesad) registró que, en diferentes sectores económicos, este indicador es bajo.
Ante ese panorama tan desolador, Bernal apoya la idea de que se avance en un pacto social, con el objetivo de que todos los sectores tomen conciencia para reactivar la economía nacional.
Plantea que la primera señal para avanzar en ese objetivo debe partir del gobierno, con una reducción del nivel salarial en un porcentaje de 20%, de todo el aparato estatal.
Aseguró que senadores, diputados, ministros ganan salarios por encima de los 20.000 bolivianos, y una reducción del mismo en un 20%, sería una señal importante para todos los sectores.
Política equivocada
Por su parte, el economista e investigador Fernando Romero calificó al aumento salarial como una política equivocada, porque no sólo el escenario político y social deberían ser tomados, sino también el crecimiento económico.
Recordó que la economía boliviana ingresó en recesión, así como en un escenario inflacionario, a pesar de que se ha desacelerado, pero se mantienen los precios elevados de los productos de la canasta familiar.
Indicó que el pliego petitorio no refleja demandas reales y necesidades de la población laboral del país, ya que solo 15% es formal y el 85% informal no percibe el incremento.
Romero se inclina, antes de un incremento salarial, por precautelar la estabilidad macroeconómica y laboral.
Móviles políticos
Asimismo, ante las amenazas y presiones, así como la inasistencia de la COB a la reunión convocada por el Gobierno, el economista observa que hay móviles políticos.
Detalló que un incremento de 20% al básico puede generar un daño económico al país, ya que las finanzas del sector público y privado se encuentran en un escenario complicado, que no permite aumentos.
Propone dejar el tema político y enfocarse en la estabilidad laboral, en la reactivación de la economía boliviana y alejar el escenario de conflictividad.
Presión
Mientras el economista y Magíster en Comercio Internacional, Gary Rodríguez, afirma que cuando Bolivia viene saliendo de una estanflación, con una desaceleración productiva en curso y un tejido empresarial debilitado desde la pandemia, lo mínimo que se puede decir de tal pedido es que no solo es irracional, sino contradictorio con el objetivo que se pretende, ya que cuando un alza salarial se impone por razones políticas y a fuerza de dinamitazos -como estila la COB- el resultado acaba afectando negativamente a la propia “clase obrera”.
“Es duro decirlo, la única forma de mejorar sanamente el ingreso del trabajador es por un aumento de su productividad, de ahí que, toda imposición por Decreto provocará una escalada de precios, desempleo e informalidad”, observó.
Pobreza
El presidente de la Cámara Departamental de Exportadores de Santa Cruz (Cadex), Oswaldo Barriga, miembro del Comité Multisectorial, en su lectura del comunicado de la entidad productiva, dijo que la COB no representan el interés total de todos los trabajadores.
“Bolivia no necesita ideologías, necesita racionalidad económica, competitividad y condiciones reales para que el aparato productivo pueda generar más empleo”, aseguró a tiempo de indicar que las marchas y protestas son promovidas por entidades que no representan a los productores.
Esas acciones sólo buscan anclar al país en la pobreza, o pretenden hacerlo, apunta. “No es aceptable que intereses políticos, disfrazado de representación supuestamente social, pretendan frenar el desarrollo económico del país”, manifestó.
Ideología
Durante más de dos décadas, Bolivia ha estado sometida a un modelo económico de corte ideológico que, bajo el discurso del “socialismo”, ha restringido libertades económicas, distorsionado los mercados y encarecido sistemáticamente la producción nacional, señala el comunicado.
“Hoy, insistir en las mismas recetas —más intervención, más rigidez y decisiones alejadas de la realidad productiva— no es solo un error técnico, es una decisión política que profundiza el deterioro económico”, apunta.
Magisterio
Entretanto, la opinión pública protesta contra los maestros que se dedican a marchar, dejando a los alumnos a su suerte, a pesar de gozar de una serie de beneficios cada año solicitan aumento salarial.
El ministro de Economía y Finanzas Públicas, Gabriel Espinoza, precisó, en conferencia de prensa, que el Gobierno destinará 1.000 a salud y educación, con ello crear 3.000 ítems para profesores y más de 2.300 para salud.
Fuente: El Diario
