La academia cruceña celebra ocho décadas marcadas por títulos, momentos inolvidables y una hinchada incondicional.
Fuente: DIEZ.bo
Este 1 de mayo, Blooming cumple 80 años de vida institucional, consolidándose como uno de los clubes más representativos del fútbol boliviano y un emblema de identidad para Santa Cruz de la Sierra.
Fundado en 1946 en la tradicional calle Independencia, el club nació del sueño de un grupo de amigos que, sin imaginarlo, darían origen a una institución que marcaría época en el deporte nacional. Con el paso de los años, la academia cruceña fue creciendo tanto en lo deportivo como en lo social, construyendo una conexión inquebrantable con su hinchada.
=> Recibir por Whatsapp las noticias destacadas
Los primeros pasos importantes llegaron en 1953, cuando Blooming ascendió a la división de honor de la Asociación Cruceña de Fútbol, mostrando desde entonces una identidad competitiva que lo posicionó como protagonista en el ámbito regional.
Uno de los momentos más recordados en su historia ocurrió en 1963, cuando se consagró campeón tras vencer a Oriente Petrolero con un gol de Roly Aguilera. Aquel título no solo significó un hito local, sino también la apertura al plano internacional, siendo el primer club cruceño en jugar fuera del país.
La llegada del profesionalismo en 1977 marcó un antes y un después. Blooming fue parte de la creación de la Liga del Fútbol Profesional Boliviano y años después alcanzó su primer gran título nacional en 1984, iniciando una etapa de crecimiento institucional y deportivo.
Pese a atravesar momentos difíciles, como el descenso en 1995, el club supo reinventarse. El retorno en 1997 fue el punto de partida para una de sus etapas más exitosas: el bicampeonato de 1998 y 1999, que quedó grabado como la era dorada de la academia.
Los títulos de 2005 y 2009 reafirmaron su grandeza, siendo este último especialmente recordado por la final ganada ante Bolívar, en una campaña que unió a toda su hinchada.
Hoy, ocho décadas después de su fundación, Blooming no solo celebra su historia, sino también su presente y proyección. Con una base sólida y una hinchada fiel que lo acompaña en cada paso, el club continúa escribiendo nuevas páginas en el fútbol boliviano, reafirmando su lugar como uno de los grandes del país.
