La logística del viaje a Venezuela, tensiones internas y un quiebre con el plantel marcaron la salida de Mauricio Soria de Blooming tras casi un año y medio al mando.
Fuente: diez.bo
Por Pedro Rivero de Ugarte
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El viaje a Venezuela terminó por convertirse en el punto de quiebre definitivo para Mauricio Soria en Blooming. El entrenador dejó el cargo en las últimas horas y, desde la dirigencia, se confirmaron dos factores determinantes: la molestia por la logística internacional y un posterior distanciamiento con el plantel.
La travesía hacia territorio venezolano, para enfrentar a Carabobo por la Copa Sudamericana, fue el primer detonante. El itinerario incluyó un extenso recorrido con vuelos comerciales desde Santa Cruz hasta Bogotá, luego a Caracas, y finalmente un traslado terrestre de aproximadamente tres horas hasta Valencia.
Antes de emprender el viaje, Soria ya había manifestado públicamente su incomodidad, cuestionando las condiciones en las que el equipo debía trasladarse. El entrenador fue tajante al señalar que “no se puede competir” bajo esas circunstancias, haciendo énfasis en el desgaste físico del plantel.
El técnico pretendía que el club gestione un vuelo chárter para reducir el impacto del viaje, pero desde la dirigencia argumentaron limitaciones económicas. Según se explicó, el costo de un traslado privado era significativamente más alto que el itinerario comercial adoptado.
Ese episodio dejó una primera grieta entre el cuerpo técnico y la dirigencia, generando un ambiente tenso en la interna celeste en plena competencia internacional.
A este contexto se sumaron versiones sobre un supuesto interés de Bolívar por contratar a Soria, situación que incomodó en Blooming. Desde el club cruceño incluso pidieron públicamente que no se “perturbe” al entrenador en un momento clave de la temporada.
Tras la derrota ante Carabobo en Venezuela, el entrenador retornó a Santa Cruz visiblemente molesto y protagonizó un tenso momento con la prensa, negándose a declarar y dejando en evidencia su frustración por el momento que atravesaba el equipo.
Sin embargo, el hecho que terminó de inclinar la balanza fue un quiebre interno con el plantel, situación que el propio Soria comunicó a la dirigencia durante el entrenamiento del domingo, marcando el final de su ciclo.
De esta manera, el entrenador cochabambino cerró una etapa de casi 18 meses en Blooming, tras haber asumido el cargo en diciembre de 2024, en un proceso que tuvo momentos destacados, pero que terminó desgastado por conflictos internos y factores externos.

