
En el marco del segundo juicio por la muerte de Diego Maradona, la audiencia de este martes sumó un testimonio clave para la reconstrucción médica del caso. El médico forense Federico Corasanitti, quien intervino tanto en la pericia como en la Junta Médica, volvió a declarar luego del proceso anulado y aportó precisiones técnicas sobre las condiciones en las que fue hallado el exfutbolista.
A pedido del fiscal Cosme Irribarren, el testimonio del forense se organizó en dos partes, diferenciando su intervención en la autopsia y en la junta evaluadora.
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Corasanitti comenzó su exposición de manera virtual y repasó su trayectoria profesional: ingresó en 2009 como médico de la Policía, se especializó en Medicina Legal y llegó a desempeñarse como jefe del Cuerpo Médico hasta 2022.

En relación al día del fallecimiento, brindó detalles sobre el procedimiento realizado en el lugar. “Me llamaron a la 1 de la tarde para ir al lugar junto con todos los peritos”, explicó.
Describió el jugar como un ambiente con “poca iluminación, ventanas cubiertas con sábanas y cierto desorden, con presencia de botellas de agua, ampollas de medicación y un inodoro portátil ortopédico”.

Según su relato, el cuerpo de Maradona se encontraba tendido sobre la cama, por lo que reveló: “Le sacamos el cubrecama y revisamos que no tenga lesiones externas. Estaba de cúbito dorsal, con los miembros extendidos”.
Luego el relato fue cada vez más fuerte. “En la boca tenía un falso hongo de espuma, que es cuando se mezcla el aire de las vías aéreas y el líquido. Esto se ve en los ahogados. Se le dice falso para diferenciarlo de este tipo de muerte, ya que no estuvo sumergido en el agua”, agregó.
El forense explicó además algunos de los parámetros utilizados para estimar la data de muerte. Señaló que se analizan variables como la temperatura corporal y ambiental, que luego se cruzan con tablas específicas para obtener un cálculo aproximado, siempre con margen de error. También mencionó el estado de las livideces , que aún eran móviles, y la presencia de edema, evidenciado por un hundimiento en el tejido subcutáneo.

Tras su exposición, el fiscal Irribarren anticipó que solicitaría el informe pericial correspondiente para precisar los valores mencionados. Sin embargo, en ese momento surgió un inconveniente técnico que impidió exhibir el documento. Ante esta situación, el tribunal dispuso un cuarto intermedio para intentar resolver el problema y retomar la audiencia.
Tras reanudar la sesión, el médico forense fue consultado sobre la presencia del hongo de espuma.
“Era claro, blanco, y eso tiene que ver con que el último aire que ingresó o ingresaron no venía del fondo de los pulmones sino de la vía aérea. Cuando se mezclan las presiones, se produce el falso hongo de espuma. A diferencia de lo que se vio en la autopsia, era un poco más rosado en los pulmones, esto tiene que ver con el edema pulmonar”, detalló.
En esa linea, fue consultado a partir de imágenes del cuerpo de Maradona, en las que señaló las zonas donde observó livideces. En ese contexto, afirmó que el exfutbolista “presentaba signos de edema pulmonar y generalizado”, un cuadro que, según explicó, fue corroborado en el lugar mediante el signo de Godet, una maniobra clínica que consiste en presionar la piel para comprobar la retención de líquidos en los tejidos blandos.
“Los miembros inferiores y superiores estaban, en menor medida, edematizados también”, detalló y concluyó: “También presentaba ascitis, que es acumulación de líquido en la cavidad peritoneal”.
