El ministro de Economía, José Gabriel Espinoza, confirmó que el Gobierno boliviano mantiene conversaciones “fluidas y frecuentes” con el Fondo Monetario Internacional (FMI), en el marco de un proceso técnico que, según afirmo, se desarrolla desde el inicio de la actual gestión.

Fuente: ANF
La autoridad aclaró que cualquier posible acuerdo con el organismo internacional no será inmediato, ya que este tipo de negociaciones implican discusiones prolongadas y altamente especializadas. “Un acuerdo con el Fondo no se logra en una semana o en un par de días, es una discusión muy larga y técnica”, sostuvo en declaraciones a Brújula Digital.
Espinoza remarcó que, a diferencia de décadas pasadas, particularmente de los años 90, la relación con el FMI no estará marcada por la imposición de condiciones externas. En ese sentido, aseguró que el organismo internacional acompañará la política económica diseñada por el Gobierno.
“Cuando llegue el Fondo, llegará a apoyar nuestra política, no va a llegar con recetas implantadas desde afuera”, afirmó.
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Las declaraciones surgen en respuesta a reportes que advierten sobre posibles problemas de liquidez en el país. Frente a ello, el ministro defendió la estrategia económica y aseguró que el retorno a los mercados internacionales debe interpretarse como una señal de confianza y no de debilidad.
Respecto a la presión sobre el mercado cambiario, explicó que se trata de un fenómeno estacional. Indicó que, en esta época del año, la demanda de divisas —principalmente del sector industrial— supera temporalmente la oferta, mientras que las exportaciones, especialmente del sector agropecuario, aún no alcanzan su punto máximo. Según prevé, esta situación se equilibrará en las próximas semanas con el incremento de ingresos por exportaciones.
Asimismo, destacó la reciente caída del riesgo país, medida por JPMorgan, como un indicador de mejora en la percepción de los inversionistas y de reducción en los costos de financiamiento. En esa línea, aseguró que existe interés en adquirir deuda boliviana, lo que reflejaría confianza en la economía nacional.
Espinoza también mencionó el respaldo de organismos multilaterales como el Banco Mundial, la CAF y el propio FMI, los cuales —según indicó— acompañan las políticas económicas del Gobierno.
En cuanto a la deuda externa, informó que en marzo se cumplió con el pago de más de 530 millones de dólares, obligación que calificó como una “bomba de tiempo” heredada. Este cumplimiento, aseguró, contribuyó a mejorar la calificación de riesgo del país y a abrir nuevas oportunidades de financiamiento.
Finalmente, explicó que se implementaron operaciones de manejo de pasivos, como el intercambio de bonos del Banco Central por instrumentos en moneda nacional con mantenimiento de valor, medidas que calificó como habituales y transparentes dentro de la administración económica.
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