Miembros de la Guardia Revolucionaria de Irán patrullan el estrecho de Ormuz (U.S. Navy via AP)Fuente: Infobae.com
La Guardia Revolucionaria Islámica de Irán emitió una amenaza de represalia directa contra instalaciones estadounidenses en la región y buques identificados como enemigos si alguno de sus petroleros es atacado
“Cualquier ataque contra petroleros y buques comerciales iraníes provocará una fuerte represalia contra uno de los centros estadounidenses en la región, así como contra los buques enemigos”, declaró el comandante de la marina de los Guardianes de la Revolución, el ejército ideológico de Teherán.
“Misiles y drones apuntan contra el enemigo y esperamos la orden de abrir fuego”, añadió el comandante general Majid Mousavi, según la televisión pública Irib y la agencia Isna.
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El mensaje se produjo tras un ataque de fuerzas estadounidenses contra dos petroleros iraníes en el golfo de Omán, en un contexto de tensión creciente y enfrentamientos en torno al estrecho de Ormuz, una ruta estratégica para el comercio mundial de petróleo.
Esta declaración elevó la tensión regional mientras Washington espera la respuesta del régimen iraní a la última propuesta de paz enviada a través de mediadores paquistaníes.
Abbas Araqchi ministro de Relaciones Exteriores de Irán cuestionó la disposición real de diálogo de Estados Unidos y declaró en una llamada con su homólogo turco Hakan Fidan que las acciones militares estadounidenses en el golfo Pérsico y las violaciones del alto el fuego aumentaron la desconfianza sobre las intenciones de Washington.

Shehbaz Sharif, primer ministro de Pakistán, informó que su país mantuvo contactos continuos con Estados Unidos y el régimen iraní para ampliar la tregua y buscar un acuerdo de paz. Qatar actuó como mediador en las conversaciones, sirviendo de enlace entre Washington y Teherán, aunque evitó asumir un rol central que pudiera asociarlo a un posible fracaso de las negociaciones.
El conflicto en el golfo de Omán y el estrecho de Ormuz generó movimientos significativos en los mercados internacionales de energía. Desde el inicio de la crisis, Irán bloqueó parcialmente la vía marítima, lo que provocó un aumento en los precios del petróleo y mayor volatilidad financiera.
En respuesta, Estados Unidos impuso su propio bloqueo a los puertos iraníes y, desde mediados de abril, las fuerzas estadounidenses interceptaron decenas de embarcaciones comerciales y neutralizaron varios barcos.
Por su parte, el Reino Unido anunció el envío de un destructor a la región para sumarse a una coalición liderada junto a Francia, con el objetivo de garantizar la seguridad de la navegación en el estrecho de Ormuz cuando se alcance un alto el fuego estable.
Un portavoz del Ministerio de Defensa británico explicó que la preposición del HMS Dragon responde a la necesidad de estar preparados para proteger el paso cuando las condiciones lo permitan.
De forma paralela a la crisis marítima, el conflicto se trasladó al frente libanés, donde el cese al fuego alcanzado hace tres semanas se debilitó.
El sur de Líbano vivió una de las jornadas más violentas desde la tregua, con múltiples muertos tras bombardeos israelíes y ataques aéreos cerca de una carretera al sur de Beirut. Hezbollah, respaldado por el régimen iraní, atacó posiciones israelíes con drones en represalia, y las fuerzas armadas israelíes confirmaron el lanzamiento de artefactos explosivos hacia su territorio, con varios reservistas heridos.
(Con información de AFP)
