Las autoridades salvadoreñas anunciaron que la permanencia del régimen de excepción responde a la necesidad de preservar los avances actuales en materia de seguridad y disminuir los delitos de alto impacto en el país

La Asamblea Legislativa de El Salvador mantiene vigente el régimen de excepción como herramienta principal de seguridad nacional. (AP Foto/Salvador Melendez, archivo)
Fuente: infobae.com
El régimen de excepción en El Salvador seguirá vigente mientras las autoridades lo consideren necesario para garantizar la seguridad y será prorrogado tantas veces como lo requiera la situación del país, sin que existan planes inmediatos para reemplazarlo por otro sistema legal.
Así lo afirmó el presidente de la Asamblea Legislativa, Ernesto Castro, quien subrayó que todas las reformas y medidas adoptadas continuarán enfocadas en mantener los niveles de tranquilidad logrados en los últimos años y en priorizar la protección de la población frente a cualquier presión, tanto interna como externa, durante una entrevista en Frente a Frente.
Castro defendió que cada prórroga aprobada en la Asamblea representa una decisión respaldada por la ciudadanía, y aseguró que las medidas impulsadas desde marzo de 2022 han generado resultados concretos en materia de seguridad pública.
Entre estos, destacó que bajo el gobierno de Nayib Bukele se han alcanzado más de 1,200 días sin homicidios en el país, una cifra que atribuyó al trabajo conjunto entre la Presidencia, el gabinete de seguridad, la Fuerza Armada, la Policía Nacional Civil y la Fiscalía General de la República.

La Asamblea Legislativa ha aprobado 50 extensiones del régimen de excepción. (Cortesía: René Francis Merino Monroy)
En el transcurso de 2026, según detalló el funcionario, ya se han contabilizado más de 100 días sin homicidios. Además, recalcó que la Asamblea Legislativa ha respaldado 50 extensiones del régimen de excepción, reflejando la voluntad de la ciudadanía en cada votación.
Para Castro, este respaldo es una muestra del consenso en torno a la necesidad de mantener las políticas de seguridad actuales.
El presidente legislativo también sostuvo que las reformas y políticas adoptadas responden a una demanda social clara.
Crímenes y testimonios
En la entrevista, Castro describió el impacto que tuvieron las pandillas en la vida cotidiana de los salvadoreños antes de la implementación del régimen de excepción.
Señaló que varios líderes criminales enfrentan procesos judiciales por cifras elevadas de homicidios, incluyendo el caso de “El Sierra”, quien está vinculado a más de 100 asesinatos cometidos en Santa Tecla.
Enumeró otros cabecillas a quienes se les atribuyen cantidades aún mayores de delitos, entre ellos homicidios agravados y otros crímenes de alto impacto que, según dijo, marcaron a numerosas comunidades.

Durante 2026, El Salvador ha registrado más de 100 días sin homicidios, según cifras oficiales. (Foto: cortesía)
El funcionario hizo referencia a testimonios recogidos en distintas zonas del país, donde familiares de víctimas han relatado episodios de violencia extrema, desapariciones y asesinatos que dejaron una huella profunda en barrios y municipios.
Mencionó el caso de una madre que perdió a su hija después de que miembros de una pandilla la sacaran de su casa en la madrugada y nunca volvió a verla, subrayando la impotencia que experimentaban las víctimas ante la falta de justicia y el control que ejercían las estructuras criminales.
Respuestas sobre detenciones
Consultado sobre las inquietudes respecto a posibles detenciones de personas inocente durante el régimen de excepción, Castro señaló que corresponde al sistema judicial analizar y resolver estos casos conforme a la ley.
“Ahí está el sistema judicial. Dejemos que el sistema trabaje”, expresó, y agregó que las instituciones están dando respuestas de acuerdo con los procedimientos legales.
El presidente legislativo mencionó que parte de las observaciones provienen de organizaciones no gubernamentales y de actores internacionales.
Destacó que, a pesar de las opiniones externas, las decisiones sobre la continuidad de las políticas de seguridad seguirán siendo tomadas por los representantes electos del pueblo salvadoreño, manteniendo el objetivo de reducir la violencia y fortalecer la percepción de seguridad en el país.

