Cooperativistas mineros niegan recibir diésel subvencionado y marcan distancia del Gobierno y la COB


La dirigencia cooperativista rechaza acusaciones sobre beneficios especiales en medio de la crisis por combustibles y los bloqueos en el país.

Por Juan Carlos Salinas

Cooperativistas mineros niegan recibir diésel subvencionado y marcan distancia del Gobierno y la COB
Los cooperativistas mineros niegan privilegios en el acceso al diésel /Foto: APG Noticias

 



Fuente: El Deber

La Federación Nacional de Cooperativas Mineras de Bolivia (Fencomin) salió al frente de las versiones que la vinculan con acuerdos políticos y beneficios especiales otorgados por el Gobierno, particularmente en torno al acceso a combustible subvencionado y al conflicto por los bloqueos de carreteras que afectan al país.

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El ejecutivo nacional de la organización, Josué Cari Cari, aseguró que Fencomin no mantiene vínculos con la Central Obrera Boliviana (COB), negó que el Ejecutivo haya comprometido diésel subvencionado como parte de los acuerdos recientes y afirmó que existe una campaña orientada a desprestigiar al sector cooperativista minero.

Queremos aclarar que no pertenecemos a la COB y tampoco hemos solicitado ni recibido diésel subvencionado”, señaló el dirigente, al cuestionar las versiones que comenzaron a circular tras las reuniones sostenidas con autoridades nacionales.

El trasfondo: bloqueos y presión sobre el abastecimiento

Las declaraciones de los cooperativistas mineros surgen en un momento particularmente sensible para el país. Los bloqueos impulsados por sectores afines a Evo Morales han generado problemas logísticos en varias regiones, afectando el suministro de combustibles, alimentos y productos básicos.

En ese contexto, distintos sectores comenzaron a cuestionar los acuerdos alcanzados entre el Gobierno y organizaciones sociales, especialmente luego de que se conociera que cooperativas mineras habían sostenido reuniones con autoridades para tratar temas relacionados con provisión de carburantes, explosivos, tributación y seguridad jurídica.

La polémica creció debido a que el acceso al diésel se convirtió en uno de los principales focos de tensión económica en Bolivia. Sectores productivos, agroindustriales y transportistas denunciaron en los últimos meses dificultades para conseguir combustible, mientras YPFB reconoció problemas logísticos y presión sobre la demanda.

La relación histórica entre Fencomin y el poder político

Aunque Fencomin busca ahora marcar distancia del Gobierno y de la COB, la relación entre el cooperativismo minero y el poder político en Bolivia ha sido históricamente estrecha.

Las cooperativas mineras son consideradas uno de los sectores sociales con mayor capacidad de presión y movilización. En distintos gobiernos negociaron beneficios vinculados al acceso a áreas de explotación, régimen tributario, provisión de explosivos y suministro de combustibles. Analistas consideran que el sector mantiene un peso político clave debido a su capacidad organizativa y a la importancia económica de la minería cooperativizada.

Actualmente, el cooperativismo minero concentra a más de 120.000 trabajadores en el país y participa principalmente en la explotación de oro, estaño, zinc y otros minerales. Según datos oficiales, el sector representa una porción importante de las exportaciones mineras bolivianas, especialmente por el auge del oro en los últimos años. (ibce.org.bo)

El debate sobre el combustible subvencionado

Uno de los temas más sensibles es precisamente el acceso al combustible subvencionado. Bolivia mantiene un esquema estatal de subvención para gasolina y diésel que implica un alto costo fiscal para el Estado.

En 2025 y 2026, el Gobierno reconoció que el gasto destinado a importar carburantes aumentó debido a la caída de la producción interna de hidrocarburos y al incremento de precios internacionales.

En medio de la escasez temporal y las filas en surtidores, sectores empresariales y ciudadanos comenzaron a cuestionar si algunos grupos estratégicos reciben prioridad en el abastecimiento o condiciones preferenciales para acceder al diésel.

Aunque Fencomin rechazó categóricamente haber recibido beneficios especiales, el debate volvió a poner sobre la mesa la discusión sobre el destino de los combustibles subvencionados y el costo económico que implica sostener el sistema actual.

Un sector estratégico y sensible

El cooperativismo minero atraviesa además un escenario complejo marcado por la volatilidad internacional de los precios de los minerales, el incremento de costos operativos y la creciente fiscalización sobre el comercio del oro.

En paralelo, el Gobierno intenta mantener estabilidad política mediante acuerdos sectoriales que eviten nuevas protestas o paralizaciones. En ese contexto, Los cooperativistas mineros aparecen como un actores estratégico debido a su capacidad de movilización y su influencia en regiones mineras clave de La Paz, Oruro, Potosí y Cochabamba.

Por ahora, la dirigencia cooperativista insiste en que no participa de los actuales bloqueos y que sus reuniones con autoridades responden únicamente a demandas productivas y laborales del sector. Sin embargo, la coyuntura económica y la crisis de abastecimiento mantienen bajo observación cualquier negociación vinculada al acceso a combustibles.

Fuente: El Deber