Aeropuerto de Chimoré cumple dos días tomado por sectores evistas y crece la tensión con el Gobierno


Seguidores de Evo Morales mantienen bloqueada la terminal aérea para impedir una eventual captura del exmandatario; el Ejecutivo nacional denuncia una ocupación ilegal.

Aeropuerto de Chimoré cumple dos días tomado por sectores evistas y crece la tensión con el Gobierno

No es la primer vez que el aeropuerto de Chimoré es tomado por seguidores de Morales /Foto: EL DÍA

Fuente: El Deber



Por Juan Carlos Salinas

 

=> Recibir por Whatsapp las noticias destacadas

El aeropuerto de Chimoré, en el Trópico de Cochabamba, cumplió este domingo su segundo día de toma por parte de organizaciones sociales y sectores afines a Juan Evo Morales, en medio de un clima de creciente tensión política y fuertes cuestionamientos del Gobierno nacional.

La terminal aérea permanece ocupada por grupos de interculturales y cocaleros que colocaron piedras, ramas y otros objetos sobre la pista para impedir operaciones aéreas y evitar, según sus dirigentes, una eventual captura del exmandatario, quien enfrenta órdenes de aprehensión vinculadas a procesos judiciales por presuntos delitos de trata de personas y estupro.

El dirigente intercultural Teófilo Sánchez aseguró que la medida es “pacífica”, aunque afirmó que las bases defenderán a Morales “aunque cuesten vidas”, una declaración que elevó aún más la preocupación sobre el nivel de radicalización en el Chapare.

Vigilias, bloqueos y control territorial

Durante la jornada, los sectores movilizados mantuvieron presencia permanente dentro y fuera de la terminal aérea. Videos difundidos por medios nacionales mostraron el ingreso masivo de personas y vehículos al aeropuerto, además de bloqueos en los accesos principales.

La toma comenzó la madrugada del sábado, cuando grupos organizados ingresaron a los predios y posteriormente colocaron obstáculos para dejar inoperable la pista de aterrizaje. El Gobierno calificó la acción como una ocupación ilegal de infraestructura estatal.

Además de la terminal aérea, sectores evistas instalaron vigilias en inmediaciones de la IX División del Ejército, en Ibuelo, ante rumores sobre posibles operativos policiales o militares para ejecutar la captura de Morales.

El Gobierno endurece el discurso

La reacción del Ejecutivo no se hizo esperar. El ministro de Obras Públicas, Mauricio Zamora, denunció públicamente la “toma ilegal” del aeropuerto y sostuvo que no existe la figura de una “toma pacífica” cuando se ocupa un bien del Estado y se afecta infraestructura pública.

El Gobierno también difundió imágenes de cámaras de seguridad que muestran el ingreso de los manifestantes al aeropuerto y los movimientos realizados dentro del predio. Las grabaciones fueron utilizadas como respaldo para la denuncia presentada por el Ejecutivo.

En paralelo, autoridades nacionales vincularon las movilizaciones evistas con el actual escenario de conflictividad que atraviesa el país. El Ejecutivo responsabiliza a Morales y a sus seguidores por los bloqueos que afectan rutas estratégicas y que provocaron problemas de abastecimiento de alimentos, combustibles y medicamentos, principalmente en La Paz y El Alto.

Un enclave estratégico para el evismo

El aeropuerto de Chimoré se convirtió nuevamente en un símbolo del control político y territorial del evismo en el Chapare. No es la primera vez que esta infraestructura es ocupada por sectores afines a Morales.

Desde la crisis política de 2019, cuando el expresidente salió del país desde esa terminal aérea rumbo a México, el aeropuerto fue tomado en varias ocasiones para impedir el ingreso de fuerzas policiales y militares.

Durante los últimos años, especialmente en los momentos de mayor tensión entre Morales y el Gobierno central, la región del Chapare consolidó una estructura de resistencia política y sindical que mantiene fuerte capacidad de movilización. Analistas consideran que la toma del aeropuerto busca enviar un mensaje de control territorial y advertencia frente a cualquier operativo estatal.

El trasfondo judicial y político

La ocupación de Chimoré ocurre pocos días después de que la justicia boliviana declarara en rebeldía a Morales y activara nuevas órdenes de aprehensión en su contra.

El exmandatario sostiene que existe una persecución política impulsada desde el Gobierno y denunció incluso la supuesta participación de agencias internacionales en planes para detenerlo. Sus seguidores consideran que cualquier intento de captura podría desencadenar enfrentamientos en el Trópico cochabambino.

Mientras tanto, el Gobierno insiste en que hará cumplir las decisiones judiciales y que no permitirá que grupos movilizados tomen instalaciones públicas ni afecten la circulación y el abastecimiento en el país.