Por Ernesto Estremadoiro Flores
“Llevamos desde el primero de mayo con una afectación fuerte. Primero fueron Coroico, Caranavi y Guanay, luego Copacabana y ahora La Paz y El Alto”, señaló Cisneros durante una entrevista al programa Dinero de EL DEBER.
La dirigente explicó que el deterioro de la imagen del país y el cierre de rutas comenzaron a provocar cancelaciones masivas de reservas, especialmente de turistas extranjeros que llegan con paquetes organizados desde Europa y Estados Unidos.
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“Hasta la semana pasada teníamos un 41% de cancelaciones y esta semana estamos cerrando con un 45%. Si continúa esta situación podríamos llegar al 80% o incluso 90% de cancelaciones en el departamento de La Paz”, advirtió.
Según la Cámara Hotelera, las pérdidas económicas para el sector ya superan los 18 millones de bolivianos y podrían incrementarse si los bloqueos persisten durante las próximas semanas.
Cisneros explicó que los destinos más golpeados son Coroico, Caranavi, Rurrenabaque y Copacabana, lugares que dependen principalmente del turismo interno y que quedaron prácticamente aislados por los conflictos.
“Nos informan que Caranavi está prácticamente vacío, con escasez de alimentos e insumos. En Copacabana incluso tienen que cruzar hacia Yunguyo para abastecerse”, sostuvo.
La dirigente lamentó que los feriados largos impulsados por el Gobierno para incentivar el turismo terminaran afectados por los bloqueos. Recordó que el feriado del 1 de mayo generó cancelaciones masivas y no reprogramaciones, lo que agravó aún más la situación económica del sector.
“Junio tampoco se ve positivo. Mayo prácticamente ya está perdido y ahora dependemos mucho de que exista estabilidad social para recuperar algo en el segundo semestre”, afirmó.
Cisneros explicó que el sector hotelero aún no logra recuperarse de la crisis iniciada en 2019 y agravada posteriormente por la pandemia. Recordó que antes de esos conflictos la ocupación hotelera en La Paz alcanzaba el 70%, mientras que en los últimos años no logró superar el 40%.
“Después de la pandemia muchos hoteles cerraron. Estimamos que al menos un 20% dejó de operar”, señaló.
Además, alertó que la crisis turística amenaza miles de empleos directos e indirectos, principalmente de mujeres y jóvenes que trabajan en hoteles, restaurantes, transporte y toda la cadena vinculada al turismo.
“El sector turismo genera alrededor de 200 mil empleos directos e indirectos. Cuando el turismo cae, toda la economía local se resiente”, explicó.
La dirigente indicó que la recuperación de la imagen turística de Bolivia podría tardar varios meses incluso si los bloqueos terminan en el corto plazo.
“La imagen de un país no se recupera fácilmente. Necesitamos al menos cuatro o cinco meses de estabilidad, promoción y confianza para volver a atraer visitantes”, sostuvo.
Pese al panorama adverso, Cisneros pidió a los turistas nacionales y extranjeros no desanimarse y visitar La Paz una vez superada la conflictividad.
“La Paz tiene cultura viva, gastronomía reconocida internacionalmente, destinos icónicos como Tiwanaku, el lago Titicaca, Copacabana, los nevados y el teleférico. Esperamos que pronto podamos volver a recibir turistas con normalidad”, concluyó.
