Bloqueos y falta de diésel amenazan la cosecha de maíz en el sur de Santa Cruz


El presidente de Promasor, Mario Moreno, advirtió que el abastecimiento de combustible será clave en las próximas semanas para evitar retrasos en la recolección de hasta 400.000 toneladas de maíz.

Fuente: El Deber

Por Ernesto Estremadoiro Flores



 

El presidente de Promasor, Mario Moreno, advirtió este miércoles que los bloqueos y la escasez de diésel comienzan a complicar la producción de maíz y podrían retrasar la cosecha hasta fines de agosto si no se garantiza el abastecimiento de combustible en los próximos días.

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En contacto con EL DEBER Radio, Moreno explicó que el sector productivo ya enfrenta dificultades logísticas por los conflictos instalados principalmente en el norte integrado de Santa Cruz, donde existen bloqueos en zonas como Brecha Casarabe, San Julián y puente Ichilo (Bulo Bulo). Señaló que la situación “estrangula” al sector debido a las complicaciones para transportar cereales, ganado y otros productos.

Indicó que, aunque la Ruta 9 hacia el sur del país todavía permanece expedita, el problema del diésel ya comienza a sentirse. Según relató, recientemente un servicio de transporte tardó dos días en abastecerse de combustible antes de poder movilizar maquinaria y carga agrícola.

El dirigente explicó que el mayor requerimiento de combustible llegará entre junio y julio, cuando se intensifique la cosecha de maíz en la zona sur de Santa Cruz, Chuquisaca y Tarija. “Necesitamos entre 16 y 18 millones de litros para levantar toda la producción”, sostuvo.

Promasor agrupa a unos 10.000 productores, principalmente pequeños agricultores, distribuidos en regiones como Cordillera, Yacuiba, Monteagudo y el Chaco.

Moreno detalló que en la campaña de invierno se espera recolectar hasta 400.000 toneladas de maíz en la zona sur, mientras que la producción nacional total alcanza entre 700.000 y 800.000 toneladas, por debajo de la demanda anual de 1,3 millones de toneladas.

El dirigente alertó que, si no mejora el suministro de diésel, las cosechadoras y el transporte trabajarán a menor ritmo, lo que podría retrasar la recolección y aumentar las pérdidas. “Si nos retrasamos, la mazorca cae a la tierra y es más difícil levantarla, además de incrementar los costos”, afirmó.

Moreno recordó que muchos productores ya tuvieron que recurrir a la compra de combustible en el mercado negro durante la pasada campaña agrícola, elevando significativamente los costos de producción. En ese contexto, aseguró que el sector no puede vender el quintal de maíz por debajo de los 100 bolivianos sin afectar la reposición para futuras campañas.

Asimismo, cuestionó la gestión estatal del abastecimiento de combustibles y consideró que el Gobierno debió abrir parcialmente la importación al sector privado para evitar la crisis actual. También atribuyó los conflictos a la rivalidad política y pidió a los sectores movilizados deponer las medidas de presión para no seguir afectando a la economía y a la producción nacional.