Bloqueos dejan a 500.000 truchas al borde de perderse y amenazan una inversión de $us 1 millón


La pérdida de las truchas implicaría la paralización total de una de las empresas piscícolas más grandes del lago Titicaca, cuya reactivación tomaría al menos un año y costaría el triple de lo perdido. La empresa tiene alimento limitado para seis días más.

Bloqueos dejan a 500.000 truchas al borde de perderse y amenazan una inversión de $us 1 millón

Fuente: El Deber



Por Erika Segales

“Titikaka agoniza”, ese fue el llamativo mensaje difundido en redes sociales para exponer la dramática situación que atraviesa una de las empresas piscícolas más importantes del lago Titicaca. Un total de 500.000 truchas, que representan una inversión de $us 1 millón, están en riesgo de perderse debido a la falta de alimento provocada por los bloqueos en el altiplano, que ya superan los 15 días.

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“Tenemos 500.000 truchas en nuestro criadero, medio millón de peces. Es una cantidad de alimento muy importante que debemos llevar todos los días. Hemos estado racionando el alimento, pero nuestro límite es el 27 de mayo. Ese día nuestros animales dejan de comer”, advirtió Julio Barrón, gerente de Truchas Titikaka, quien enfatizó que ese escenario significaría la paralización total del emprendimiento.

La empresa calcula que ya perdió cerca de $us 250.000 solo por la reducción de peso de los peces, consecuencia de la alimentación restringida durante las últimas semanas.

Truchas Titikaka es un emprendimiento boliviano con 32 años de trayectoria, ubicado entre los municipios de San Pedro de Tiquina y Copacabana. La empresa genera empleo directo para 65 personas: 42 trabajadores en planta y producción en jaulas; cinco en áreas administrativas, técnicas, mantenimiento y almacenes; y aproximadamente 18 en oficinas y puntos de venta en La Paz, Cochabamba y Santa Cruz.

El costo de la reactivación

La empresa advierte que el impacto de la crisis no terminaría con la pérdida inmediata de los peces. Según Barrón, una eventual muerte o liberación de las truchas obligaría prácticamente a reiniciar toda la operación productiva desde cero, con costos que triplicarían las pérdidas actuales.

“Sin la trucha, que es nuestra materia prima, no tenemos producto. Y algo más grave: volver a arrancar un proyecto de esta naturaleza cuesta el triple. Si tenemos un millón de dólares de pérdida en biomasa, necesitaremos tres millones para comenzar de nuevo”, expresó.

Barrón remarcó que, a diferencia de otras actividades pecuarias de ciclo corto, la producción de trucha requiere largos periodos de crecimiento.

“La trucha tarda mucho tiempo en crecer. No es como el pollo, que está listo en 21 días; la trucha tarda un año. Un año después del día en que paremos saldría el primer producto a la venta. La situación es extremadamente complicada. Nos hemos esforzado muchísimo”, lamentó.

Según la empresa, la crisis pone en riesgo no solo la continuidad del negocio, sino también décadas de inversión tecnológica y desarrollo productivo en el lago Titicaca. Truchas Titikaka estima haber invertido alrededor de $us 6 millones en infraestructura, sistemas de crianza y procesamiento industrial a lo largo de más de tres décadas de operaciones.

A ello se suma una deuda cercana a los $us 500.000 contraída para implementar una nueva planta de enlatados. “Con nuestros acreedores financieros, con los bancos a los que debemos dinero, para ellos no ha pasado nada. No hay bloqueo ni crisis, tenemos que pagar”, comentó.

Entre las afectaciones también está la imposibilidad de cumplir con las entregas desde hace más de 20 días a supermercados y cadenas comerciales del eje troncal. En Santa Cruz, Truchas Titikaka distribuía regularmente a más de 22 salas de supermercados, además de otras cadenas y plataformas de venta. Situaciones similares se registran en Cochabamba y La Paz.

Bloqueos constantes

Barrón sostuvo que los bloqueos recurrentes en la carretera a Copacabana afectan desde hace años a la empresa. Según sus estimaciones, solo en 2026 esa ruta permaneció cerrada el 17% del tiempo. Sin embargo, el actual conflicto se ha vuelto insostenible.

“Esta última situación empezó para nosotros el 1 de mayo y se extiende sin ninguna posibilidad de solución (…). El famoso corredor humanitario que habilitaron el sábado pasado fue una burla. En el camino hacia el lago Titicaca no se abrió ni medio metro de corredor humanitario”, manifestó.

El gerente afirmó que la situación actual supera cualquier crisis anterior. Señaló que la empresa evaluó trasladar alimento desde Perú por vía lacustre, como ocurrió durante los conflictos de 2019; sin embargo, la actual escasez de combustible impide incluso operar embarcaciones.

En su opinión, el panorama se asemeja a la “crónica de una muerte anunciada”.