La policía británica investiga al expríncipe Andrés por «delitos sexuales» y amplía el caso por corrupción


Las autoridades amplían la investigación sobre el hermano del rey Carlos III y hacen un llamamiento público a posibles víctimas para que aporten información sobre su vínculo con Jeffrey Epstein.

El príncipe Andrés en su entrevista con Emily Maitlis (BBC).

El príncipe Andrés en su entrevista con Emily Maitlis (BBC).

 



Fuente: infobae.com

 

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Por Alba García

No hay semana en la que algún miembro de la familia real británica no acapare titulares. En esta ocasión el protagonista vuelve a ser el expríncipe Andrés tras confirmarse que la policía británica ha iniciado una investigación en su contra.

Según han confirmado las autoridades a Daily Mail, lo que comenzó como una investigación por posible mala conducta durante su etapa como representante comercial del Reino Unido ha evolucionado hacia un procedimiento mucho más amplio y delicado. Los agentes estudian ahora diferentes líneas de investigación relacionadas con su vínculo con Jeffrey Epstein, el financiero condenado por delitos sexuales que falleció en 2019.

Tres meses después de su polémica detención, en la que fue interrogado durante horas por las autoridades, la policía británica ha realizado un llamamiento público para que posibles víctimas de Andrés o Epstein, además de aquellas que pudieran tener información relevante, den un paso al frente.

Registro en las propiedades del expríncipe y la colaboración de Estados Unidos

En el marco de la investigación las fuerzas de seguridad británicas han hecho algo que parecía imposible hace unos años: registrar varias propiedades relacionadas al hijo preferido de Isabel II. Entre ellas se encuentran Royal Lodge, la que durante años fue su residencia en Windsor, pero también la finca de Sandringham, en Norfolk, que utilizó tantas vences.

Para resolver el asunto de la manera más eficaz posible las autoridades británicas están colaborando de manera estrecha con el Departamento de Justicia de los Estados Unidos, lo que permite compartir pruebas y documentos que forman parte de los conocidos como ‘archivos Epstein’. En estas pruebas, entre otras cosas, hay correos electrónicos y comunicaciones que pueden resultar clave.

El exduque de York, el príncipe Andrés, enfrenta a la justicia tras ser arrestado. La operación se produce después de la publicación de documentos que lo vinculan con la red de Jeffrey Epstein y sugieren que pudo compartir información sensible del gobierno británico.

Uno de los puntos que más preocupa a los investigadores es la posibilidad de que Andrés compartiera información sensible obtenida durante su etapa como enviado especial para Comercio e Inversión del Reino Unido, cargo que ocupó durante diez años. Algunos documentos apuntan a que habría enviado a Epstein informes confidenciales sobre viajes oficiales y oportunidades de inversión en distintos países.

Nuevas acusaciones de carácter sexual contra el exduque de York

La investigación no termina ahí. La policía de Reino Unido también está estudiando nuevas acusaciones sobre presuntos delitos sexuales vinculados a su relación con Epstein. Entre ellas figura el testimonio de una mujer que asegura haber sido enviada al Reino Unido en 2010 para mantener relaciones con Andrés, una acusación que recuerda al caso de Virginia Giuffre, quien afirmó haber sido víctima de tráfico sexual para mantener encuentros con él cuando era menor de edad.

Ghislane Maxwell junto al príncipe Andrés y Virginia Giuffre, víctima de Epstein (Heute.at)

Ghislane Maxwell junto al príncipe Andrés y Virginia Giuffre, víctima de Epstein (Heute.at)

En aquel caso, el expríncipe, ayudado por Isabel II, alcanzó un acuerdo económico millonario para cerrar la demanda civil presentada en Estados Unidos, aunque nunca admitió responsabilidad y siempre ha negado cualquier conducta inapropiada. Las autoridades han confirmado que ya han hablado con representantes legales de esta nueva presunta víctima, aunque todavía no se ha formalizado una denuncia oficial.

El subcomisario Oliver Wright, tal y como recoge Daily Mail, ha señalado que un equipo especializado compuesto por investigadores de delitos sexuales graves y expertos financieros está al frente del caso. Según ha señalado, la investigación avanza con máxima cautela y podría tardar varios meses antes de determinar si existen pruebas suficientes para presentar cargos.