El DT celeste se responsabilizó por la derrota 0-2 ante Carabobo y confía en salir adelante con trabajo.
Fuente: diez.bo
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Blooming se despidió de la Copa Sudamericana tras caer 0-2 frente a Carabobo en el estadio Tahuichi, en una noche marcada por los errores defensivos y la falta de eficacia. Pese al golpe que significó la eliminación, el entrenador Erwin ‘Platini’ Sánchez dejó un mensaje de autocrítica, respaldo a su plantel y esperanza de cara a lo que viene.
El equipo cruceño llegó al compromiso condicionado por un proceso turbulento. La salida de Mauricio Soria dejó secuelas futbolísticas y anímicas difíciles de revertir en corto tiempo, y Sánchez asumió el desafío en medio de un calendario apretado y con bajas sensibles como las de Gabriel Valverde, Matías Abisab y Moisés Villarroel.
En cancha, Blooming mostró intención y actitud, pero volvió a pagar caro sus errores. Una salida fallida de Oliveros permitió la apertura del marcador para los venezolanos, mientras que en el complemento, las falencias por las bandas terminaron de sentenciar el partido con el segundo tanto visitante. A eso se sumó la falta de contundencia: el arquero Bruera evitó lo que pudo haber cambiado la historia.
Ese aspecto fue precisamente el que marcó Sánchez en conferencia de prensa. “Tuvimos algunas ocasiones para marcar, la caprichosa, como decía Papi Vaca, no quiso entrar”, expresó el técnico, apelando a una frase cargada de resignación futbolera.
Más allá del resultado, el entrenador valoró la actitud de sus jugadores y dejó en claro que el camino pasa por insistir. “Tengo la plena confianza de que con trabajo lo vamos a conseguir, porque tengo jugadores con carácter”, sostuvo.
En un gesto poco habitual, Sánchez asumió la responsabilidad por la derrota: “El responsable soy yo. Cuando son victorias, pasa por los jugadores y toda la gente que viene a alentarnos”. Al mismo tiempo, destacó el compromiso del grupo y pidió respaldo en un momento complejo.
“Necesitamos el apoyo de toda nuestra gente. No hay nadie que quiera más ganar que nosotros. Vamos a seguir trabajando e insistiendo”, afirmó.
El DT también dejó una reflexión sobre el momento del equipo, evitando mirar hacia atrás o adelantarse demasiado: “El pasado no me interesa y el futuro solamente a Dios pertenece”.
Blooming cierra así su participación internacional con más dudas que certezas, pero con un discurso claro desde el banco: reconstruir desde el trabajo, sostener al grupo y recuperar la confianza en medio de la adversidad.

