Lorena Villalobos: “Entré en una etapa de depresión, sentía que me apagaba por dentro”


La esposa del viceministro de Defensa Social y Sustancias Controladas, Ernesto Justiniano vive una etapa distinta, llena de paz, gratitud y nuevos desafíos. Hoy disfruta de su rol como mamá, esposa y amante de los animales.

Lorena Villalobos: “Entré en una etapa de depresión, sentía que me apagaba por dentro”

Fuente: El Deber



Por Kathryn Chávez

Después de atravesar algunos de los momentos más difíciles de su vida, Lorena Villalobos reaparece más fuerte, más plena y profundamente conectada con su fe.

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Desde su nueva vida en La Paz, habla sobre la familia, el amor, el perdón y el proceso espiritual que transformó por completo su manera de ver la vida. 

Ella abre su corazón y comparte las lecciones que la ayudaron a levantarse y seguir adelante.

-Hoy te vemos plena y en paz. ¿Cómo describís esta nueva etapa de tu vida en La Paz?
Estoy viviendo una etapa que siento como un regalo de Dios. Ha sido un tiempo de pausa, de reencontrarme conmigo misma, de hacer cosas que siempre soñé y que por trabajo o responsabilidades no podía hacer.

-¿Qué cosas nuevas estás haciendo en esta etapa?
Estoy entrenando básquet, tomando clases de canto junto a mi hija y disfrutando mucho más de mi tiempo como mamá y esposa. Me estoy desafiando a hacer cosas que no hacía desde joven.

-¿Qué significó para vos mudarte a La Paz?
Fue una decisión familiar por el trabajo de mi esposo, Ernesto Justiniano Urenda. Sentimos que debíamos estar unidos como familia y apoyarlo en esta etapa tan exigente de su vida profesional.

-¿Cómo te recibió la gente paceña?
Con muchísimo cariño. Me sentí muy acogida, muy querida. Encontré amistades hermosas, grupos de apoyo y personas maravillosas que hicieron que nunca me sintiera sola.

-Hablás mucho de Dios en tu vida. ¿Qué tan importante fue tu fe en los momentos difíciles?
Fue absolutamente todo. Hace 14 años tuve un encuentro personal con Dios que cambió mi vida por completo. Aprendí que el amor y el perdón son las armas más poderosas que podemos tener.

-¿Qué fue lo más duro que te tocó atravesar?
Una enfermedad muy fuerte después de un neumotórax espontáneo. Entré en una etapa de crisis de pánico, ansiedad y depresión. Sentía que me apagaba por dentro y que nadie podía ayudarme.

-¿Cómo lograste salir adelante?
A través de mi encuentro espiritual. Entendí que necesitaba sanar no solo físicamente, sino emocional y espiritualmente. Desde ahí aprendí a vivir con gratitud y con otra actitud frente a la vida.

-¿Alguna vez le reclamaste a Dios por lo que viviste?
Nunca. Más bien le pregunté: ¿Para qué estoy pasando esto?”. Con el tiempo entendí que todo tenía un propósito y que muchas veces Dios estaba protegiéndome y preparándome.

-¿Qué enseñanza te dejaron los momentos más difíciles?
Que nada ni nadie debe cambiar tu esencia. Hay que seguir amando, perdonando y brillando, aunque duela. No dejar que el dolor te vuelva una persona amarga.

-¿Cómo describís a tus hijos?
Son mi mayor bendición. Danna es mi sueño hecho realidad, mi estrellita. Y mi solecito tiene un corazón noble, humilde y resiliente. Los amo profundamente a los dos.
También sos muy conocida por tu amor hacia los animales.

-¿De dónde nace esa conexión?
Desde niña tuve una conexión muy fuerte con ellos. Hoy tengo gatos rescatados, perros y una guardería donde trato a cada animal con el calor de un hogar.

-¿Qué representan los animales en tu vida?
Amor puro y sincero. Ellos aman sin juzgar, sin condiciones. Para mí reflejan mucho del amor de Dios.

-Después de todo lo vivido, ¿cómo te definirías hoy?
Como una mujer fuerte, agradecida y en paz. Aprendí que no pierdo en la vida, solo aprendo y sigo avanzando.

-¿Qué mensaje le darías a las personas que están atravesando momentos difíciles?
Que no se queden con un Dios lejano o aprendido. Busquen un encuentro personal con Él. Y nunca permitan que el dolor les robe la capacidad de amar, perdonar y seguir adelante.