Las diferencias entre EEUU e Irán por el programa nuclear complican las negociaciones para terminar con la guerra en Medio Oriente


Donald Trump exige que se entregue a un tercer país o se destruya el uranio enriquecido, mientras que Mojtaba Khamenei sólo aceptaría postergar la iniciativa de su régimen, que Israel considera como una amenaza existencial

 

Donald Trump, presidente de los Estados Unidos

Donald Trump, presidente de los Estados Unidos



 

Fuente: infobae.com

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Román Lejtman

(Desde Washington, Estados Unidos) Las profundas diferencias respecto al destino final del proyecto nuclear iraní complican las negociaciones entre Estados Unidos y el régimen chiíta para terminar con la guerra en Medio Oriente.

Donald Trump exige que Irán desmantele su iniciativa destinada a fabricar la bomba atómica, y propone distintos mecanismos para alcanzar ese objetivo estratégico: destrucción del uranio enriquecido o su traslado a un tercer país que sería garante del acuerdo bilateral.

Mojtaba Khamenei -líder religioso iraní- sólo ofreció frenar los procesos de enriquecimiento por un tiempo a negociar, y permitir a continuación el control de la ONU sobre los depósitos de uranio que se encuentran escondidos bajo las montañas.

“Irán necesita entablar negociaciones serias sobre tres temas: su promesa de no poseer armas nucleares, restricciones a largo plazo sobre su capacidad de enriquecimiento y qué hacer con el uranio altamente enriquecido“, precisó el secretario de Estado, Marco Rubio.

Desde su bunker en Teherán, Khamenei respondió a los intermediarios de Pakistán, Qatar y Arabia Saudita que Irán no entregará el uranio a un tercer país y que sólo postergarían su programa de enriquecimiento por un tiempo acotado.

ayatollah Alí Khamenei iran

Alí Khamenei, líder religioso de Irán

La ausencia de coincidencias básicas entre Washington y Teherán por la iniciativa nuclear desequilibra todo el proceso de negociación para concluir la guerra en Medio Oriente.

Trump pretende que Irán abra el estrecho de Ormuz sin demoras, pero esa urgencia del presidente de Estados Unidos se dilata cuando a cambio el régimen chiíta reclama que se levanten inmediatamente las sanciones económicas que afectan su producción petrolera.

El planteo de Irán respecto a las sanciones económicas es respondido por Estados Unidos, que exige que Irán cancele su programa de misiles balísticos con capacidad de impactar en todo Medio Oriente.

Y frente a esta propuesta de la Casa Blanca, Khamenei propuso que la Secretaría del Tesoro descongele millones de dólares que están en el sistema financiero global y pertenecen a Irán.

Washington no descarta esta posibilidad que aliviaría la delicada situación económica iraní, pero antes de ello insiste con su demanda de anular el proyecto nuclear y entregar los depósitos de uranio enriquecido.

En este contexto, la negociación entre Estados Unidos e Irán da vuelta en círculos sin llegar a ningún lugar.

El estrecho de Ormuz, la ventaja estratégica de Iran frente a la presión militar y diplomática de Estados Unidos

El estrecho de Ormuz, la ventaja estratégica de Iran frente a la presión militar y diplomática de Estados Unidos

La estrategia de negociación de Trump es anunciar un acuerdo diplomático sobre Ormuz. Eso implicaría levantar el bloqueo del Estrecho y permitir que los barcos puedan cargar petróleo sin problemas.

Trump enfrenta comicios de medio término en noviembre, y el precio del combustible es clave para su campaña electoral. Cuanto más sube, más posibilidades de una derrota histórica.

Entonces, si el petróleo fluye por Ormuz, los precios del combustible en Estados Unidos empezarían bajar en las próximas semanas. Y Trump podría recuperar terreno en la campaña.

Pero junto al posible anuncio de la apertura del Estrecho, se fijaría un plazo de 60 días para llegar a un acuerdo definitivo entre Estados Unidos e Irán. Y es poco probable que se alcance ese acuerdo en la actual coyuntura.

“Las naciones y tierras de la región ya no servirán como escudos para bases estadounidenses”, sostuvo hoy Mojtaba Khamenei.

Y añadió: “Estados Unidos, además de ya no tener un lugar seguro para la agresión y las bases militares en la región, se está alejando cada día más de su antiguo estatus».

Las declaraciones del líder religioso de Irán encendieron una luz roja en el Salón Oval.

Khamenei no sólo se resiste a entregar el uranio enriquecido, sino que además advierte sobre posibles ataques de la Guardia Revolucionaria sobre las bases militares de Estados Unidos en Israel y el Golfo Pérsico.

Desde esta perspectiva, Trump se encontraría con la alternativa de un fracaso de las negociaciones por el plan nuclear y la posibilidad de iniciar un nuevo conflicto contra Irán, a pocas semanas de los comicios de medio término.

La guerra en Medio Oriente es rechazada por la opinión pública de Estados Unidos, y exige que el líder republicano termine las acciones contra Teherán.

En las últimas horas, Trump fue explícito: “El acuerdo será grande y significativo o no habrá acuerdo”.