El sector vitivinícola tarijeño en riesgo de perder mercados de exportación.
Fuente: https://elpais.bo
A cuatro semanas de los bloqueos y movilizaciones que persisten principalmente en el departamento de La Paz, los sectores productivos y de la construcción en Tarija advierten que las pérdidas económicas ya son millonarias y temen que la prolongación del conflicto termine por paralizar aún más la economía regional y nacional.
Desde el sector constructor, el expresidente de la Cámara Departamental de la Construcción (Cadeco), Rolando Surriable, manifestó su preocupación por las dificultades que enfrentan las empresas para continuar ejecutando obras en distintas regiones del país.
Explicó que las movilizaciones están impidiendo que trabajadores, ingenieros y maquinaria lleguen con normalidad a los frentes de trabajo, especialmente en los departamentos donde existen puntos de bloqueo.
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Surriable señaló que esta situación agrava aún más la crisis que ya venía enfrentando el sector de la construcción debido a la reducción de la inversión pública y la escasez de nuevas licitaciones.
A ello se suma el incremento de costos operativos, retrasos en cronogramas y posibles incumplimientos contractuales derivados de la imposibilidad de movilizar materiales y personal.
En el ámbito productivo, el presidente de la Federación de Empresarios Privados de Tarija (FEPT), Franz Molina, alertó que las movilizaciones están afectando seriamente la cadena de suministro y el comercio nacional.
Molina explicó que los sectores productivos tarijeños no están pudiendo trasladar sus productos hacia los mercados del interior del país y, al mismo tiempo, tampoco logran recibir insumos esenciales provenientes de La Paz y Cochabamba.
El dirigente empresarial recordó que, según reportes del Instituto Boliviano de Comercio Exterior (IBCE), durante los primeros diez días de movilizaciones las pérdidas económicas alcanzaban los 500 millones de dólares a nivel nacional. Sin embargo, advirtió que, tras más de 20 días de conflicto, esa cifra podría haberse duplicado.
Molina indicó que uno de los sectores más afectados en Tarija es el vitivinícola, debido a que existen exportaciones pendientes que no han podido concretarse por la interrupción de las rutas.
“Ahora que recién estábamos comenzando a mover la economía y abrir mercados, estamos frenados. No podemos exportar y eso nos deja mal vistos ante compradores internacionales”, lamentó.
Explicó que este tipo de incumplimientos afecta directamente la credibilidad de los exportadores bolivianos, provocando que clientes externos opten por otros mercados proveedores.
Enfatizó que, aunque Tarija no produce grandes volúmenes industriales, sí genera productos de alto valor agregado, entre ellos vinos, singanis, berries y carne, cuya comercialización depende de una logística constante y estable.
